Regla de Tres
Resuelve proporciones con la regla de tres simple y directa.
Si A es a B, entonces C es a X
Cómo usar la Calculadora de Regla de Tres
- 1 Selecciona el tipo de regla de tres que necesitas: directa (cuando las magnitudes son directamente proporcionales) o inversa (cuando una magnitud aumenta y la otra disminuye).
- 2 Introduce los dos valores conocidos de la primera proporción. Por ejemplo, si 3 kg de naranjas cuestan 4,50 euros, ingresa 3 y 4,50 en los campos correspondientes.
- 3 Ingresa el tercer valor conocido de la segunda proporción. Siguiendo el ejemplo, si quieres saber cuánto cuestan 5 kg, introduce 5.
- 4 La calculadora identifica automáticamente la incógnita y resuelve la proporción, mostrándote el resultado inmediatamente.
- 5 Revisa el procedimiento paso a paso que incluye el planteamiento de la proporción, la multiplicación cruzada y la división final. Esto te ayuda a verificar el resultado y a aprender el método.
Beneficios de usar esta herramienta
Resuelve problemas cotidianos al instante
Desde convertir recetas de cocina para más o menos personas hasta calcular el precio por unidad o estimar tiempos de viaje, la regla de tres es una de las herramientas matemáticas más prácticas del día a día.
Diferencia entre proporcionalidad directa e inversa
La calculadora te permite elegir entre regla de tres directa e inversa, algo que confunde a muchas personas. Si más trabajadores terminan una tarea en menos tiempo, es inversa. Si más productos cuestan más dinero, es directa.
Método paso a paso incluido
No solo obtienes el resultado: ves cómo se plantea la proporción y cómo se resuelve. Esto la convierte en una herramienta de aprendizaje ideal para estudiantes de primaria, secundaria y opositores.
Múltiples aplicaciones profesionales
Farmacéuticos calculan dosis, ingenieros escalan planos, cocineros ajustan recetas, y contables determinan proporciones de costes. La regla de tres es una competencia matemática fundamental en muchas profesiones.
Evita errores de planteamiento
El error más habitual en la regla de tres es confundir cuándo es directa y cuándo inversa, o colocar los valores en posiciones incorrectas. La calculadora elimina estos riesgos al guiarte en el proceso.
Completamente gratuita y sin límites
Realiza tantos cálculos como necesites sin restricciones. Perfecta para sesiones de estudio, deberes escolares o cálculos profesionales repetitivos.
¿Por qué es importante?
La regla de tres es uno de los métodos matemáticos más utilizados en la vida cotidiana, aunque muchas personas no se dan cuenta de que lo aplican constantemente. Cada vez que calculas cuánto pagarás por una cantidad diferente de un producto cuyo precio unitario conoces, o cuando ajustas las cantidades de una receta para más comensales, estás usando una regla de tres directa. Cuando calculas que con el doble de velocidad llegarás en la mitad de tiempo, aplicas una regla de tres inversa. Nuestra calculadora formaliza este proceso para que obtengas resultados exactos sin riesgo de error.
En el ámbito educativo, la regla de tres es un contenido curricular fundamental que se enseña desde la educación primaria y se utiliza como base para conceptos más avanzados como proporciones, razones, funciones lineales y estadística. Muchos estudiantes encuentran dificultades al plantear correctamente el problema, especialmente al determinar si la relación es directa o inversa. Esta calculadora no solo resuelve el cálculo, sino que muestra el procedimiento completo, convirtiéndose en una herramienta pedagógica que complementa el aprendizaje en clase.
En el terreno profesional, la regla de tres tiene aplicaciones en campos tan diversos como la farmacología (cálculo de dosis por peso del paciente), la ingeniería (escalado de medidas en planos), la cocina profesional (ajuste de recetas para eventos), la contabilidad (distribución proporcional de costes) y el comercio (cálculo de precios al por mayor y menor). Dominar esta herramienta matemática y saber cuándo aplicarla correctamente es una habilidad que se traduce directamente en eficiencia y precisión en el trabajo diario.
Errores comunes que debes evitar
Confundir regla de tres directa con inversa
Si ambas magnitudes van en la misma dirección (más cantidad = más precio), es directa. Si van en dirección opuesta (más trabajadores = menos tiempo), es inversa. Plantear el tipo incorrecto da un resultado completamente erróneo, no solo impreciso.
Colocar los valores en posiciones incorrectas
En la regla de tres, el orden importa. Los valores que se corresponden deben estar en la misma fila o columna. Un planteamiento desordenado lleva a multiplicaciones cruzadas erróneas y resultados absurdos.
Aplicar la regla de tres cuando no hay proporcionalidad
No todas las relaciones son proporcionales. Por ejemplo, si un corredor tarda 10 minutos en recorrer 2 km, no necesariamente tardará 50 minutos en recorrer 10 km (la fatiga no es proporcional). La regla de tres solo es válida cuando existe una relación de proporcionalidad constante.
Olvidar verificar la coherencia del resultado
Siempre comprueba que el resultado tenga sentido lógico. Si calculas que 5 kg de un producto cuestan menos que 3 kg del mismo producto, algo está mal en el planteamiento. La verificación de coherencia es un paso que muchas personas omiten.
Qué es la regla de tres y por qué funciona
La regla de tres es el procedimiento que permite hallar un cuarto valor cuando conoces otros tres y las dos magnitudes implicadas son proporcionales. Si la relación es directa, la incógnita se despeja con x = (b · c) / a; si es inversa, con x = (a · b) / c. Todo lo demás (compuesta, porcentajes, escalas, conversiones) son variantes del mismo mecanismo. La calculadora de arriba resuelve el caso directo en un clic, y más abajo tienes el truco exacto para usarla también con problemas inversos.
Antes de la fórmula conviene entender la idea. Dos magnitudes son directamente proporcionales cuando su cociente se mantiene constante: si 3 kg de naranjas cuestan 4,50 €, el cociente 4,50 / 3 = 1,50 €/kg no cambia por muchos kilos que compres. Ese número fijo se llama constante de proporcionalidad y es la columna vertebral del método. Con él, calcular el precio de 5 kg es una multiplicación: 5 · 1,50 = 7,50 €.
Dos magnitudes son inversamente proporcionales cuando lo que se mantiene constante es el producto, no el cociente. Si 6 operarios levantan un muro en 10 días, el trabajo total son 6 · 10 = 60 jornadas de una persona. Ese 60 no cambia: con 4 operarios harán falta 60 / 4 = 15 días. Reconocer si lo constante es el cociente o el producto es la única decisión de verdad que tomas al plantear una regla de tres.
En toda proporción, el producto de los extremos es igual al producto de los medios. La regla de tres entera cabe en esa frase: si a/b = c/x, entonces a · x = b · c, y despejar la incógnita es aritmética de primaria.
La notación clásica ayuda a no perderse. Se escribe una tabla de dos filas y dos columnas: en la primera fila, la pareja de datos que ya conoces; en la segunda, el dato nuevo y la incógnita. La regla de oro es que cada columna contiene una sola magnitud, siempre en la misma unidad. Si en la columna de tiempo mezclas horas y minutos, el resultado será numéricamente coherente y materialmente falso, que es la peor combinación posible.
| Tipo | Cuándo se usa | Qué se mantiene constante | Fórmula |
|---|---|---|---|
| Simple directa | Dos magnitudes; si una sube, la otra sube en la misma proporción | El cociente (y / x = k) | x = (b · c) / a |
| Simple inversa | Dos magnitudes; si una sube, la otra baja en la misma proporción | El producto (x · y = k) | x = (a · b) / c |
| Compuesta directa | Tres o más magnitudes, todas directas respecto a la incógnita | El valor por unidad de cada magnitud | Reducción a la unidad y multiplicación |
| Compuesta inversa | Tres o más magnitudes, todas inversas respecto a la incógnita | El producto total de todas las magnitudes | Reducción a la unidad y división |
| Compuesta mixta | Unas magnitudes directas y otras inversas a la vez | Un rendimiento unitario (obra por persona y hora, por ejemplo) | Multiplicar por las directas, dividir por las inversas |
Fíjate en que las dos fórmulas simples se parecen mucho: cambian de sitio el mismo trío de números. Por eso el error más caro no es de cálculo, sino de diagnóstico. Un problema inverso resuelto con la fórmula directa da un número perfectamente redondo, con sus decimales y sus unidades, y está mal. Ninguna calculadora te avisa de eso, así que el criterio para distinguirlas tiene su propia sección más abajo.
Una última nota sobre el origen: el método viene de la aritmética comercial medieval, donde se le llamaba regla de oro o regla dorada precisamente porque resolvía la mayor parte de los problemas de un mercader (cambio de moneda, reparto de mercancía, conversión de pesos y medidas locales). Sigue haciendo el mismo trabajo hoy, solo que ahora se llama conversión de divisas, escalado de recetas o cálculo de dosis.
Regla de tres simple directa: cuatro ejemplos resueltos paso a paso
En la proporcionalidad directa, si multiplicas una magnitud por un número, la otra queda multiplicada por ese mismo número. Doble de kilos, doble de precio. Mitad de horas, mitad de sueldo. El planteamiento estándar es a → b, c → x, y se despeja con x = (b · c) / a, que es exactamente lo que hace la calculadora de esta página con los campos A, B y C.
Ejemplo 1 — Precio por peso en la frutería
3 kg de naranjas cuestan 4,50 €. ¿Cuánto pagas por 5 kg?
- Planteamiento: 3 kg → 4,50 € ; 5 kg → x €.
- ¿Más kilos, más dinero? Sí: es directa.
- x = (4,50 · 5) / 3 = 22,50 / 3 = 7,50 €.
- Comprobación: 4,50 / 3 = 1,50 €/kg y 7,50 / 5 = 1,50 €/kg. La constante coincide, el resultado es correcto.
Ejemplo 2 — Repostaje de un depósito
Has puesto 40 litros y el ticket marca 62,00 €. ¿Cuánto costaría llenar 55 litros al mismo precio?
- 40 l → 62,00 € ; 55 l → x €. Relación directa.
- x = (62,00 · 55) / 40 = 3.410 / 40 = 85,25 €.
- Comprobación por el precio unitario: 62,00 / 40 = 1,55 €/l y 55 · 1,55 = 85,25 €. Cuadra.
El precio por litro varía cada día y por estación de servicio: usa siempre el de tu ticket, no una cifra de referencia.
Ejemplo 3 — Cambio de divisa
Supón un tipo de cambio de 1 € = 1,08 USD (consulta el del día antes de operar). ¿Cuántos dólares te dan por 250 €? ¿Y cuántos euros son 400 USD?
- 1 € → 1,08 USD ; 250 € → x USD. Directa: x = (1,08 · 250) / 1 = 270 USD.
- Sentido contrario: 1,08 USD → 1 € ; 400 USD → x €. x = (1 · 400) / 1,08 = 370,37 €.
- Comprobación: 370,37 · 1,08 = 400,00 USD (salvo el redondeo del céntimo).
Ojo: si tu banco cobra una comisión fija por operación, la relación deja de ser proporcional y la regla de tres ya no sirve para el importe final. Lo explicamos en la sección sobre cuándo no aplicarla.
Ejemplo 4 — Consumo eléctrico de un electrodoméstico
Un aparato de 2.000 W encendido 3 horas consume 6 kWh. ¿Cuánto consume en 7 horas?
- 3 h → 6 kWh ; 7 h → x kWh. A más horas, más consumo: directa.
- x = (6 · 7) / 3 = 42 / 3 = 14 kWh.
- Comprobación: 2.000 W son 2 kW, y 2 kW · 7 h = 14 kWh. Coincide con el método de la potencia.
Regla de tres simple inversa: cuando más significa menos
Hay parejas de magnitudes en las que subir una obliga a bajar la otra: la velocidad y el tiempo de un trayecto de longitud fija, el número de operarios y los días de una obra concreta, el caudal de un grifo y lo que tarda en llenarse el depósito. Ahí lo constante es el producto, y la fórmula pasa a ser x = (a · b) / c. Es el mismo trío de números, colocado de otra manera.
Ejemplo 5 — Operarios y días de obra
6 operarios levantan un muro en 10 días. ¿Cuánto tardarían 4 operarios con el mismo ritmo de trabajo?
- 6 operarios → 10 días ; 4 operarios → x días.
- Con menos gente el muro tarda más: es inversa.
- x = (6 · 10) / 4 = 60 / 4 = 15 días.
- Comprobación: 6 · 10 = 60 jornadas y 4 · 15 = 60 jornadas. El producto se conserva.
Si lo hubieras planteado como directa habrías obtenido (10 · 4) / 6 = 6,67 días, es decir, menos gente terminando antes. Absurdo, y sin embargo es el error número uno.
Ejemplo 6 — Velocidad y tiempo de viaje
Un trayecto a 90 km/h de media se cubre en 4 horas. ¿Cuánto se tarda a 120 km/h de media?
- 90 km/h → 4 h ; 120 km/h → x h. Más velocidad, menos tiempo: inversa.
- x = (90 · 4) / 120 = 360 / 120 = 3 horas.
- Comprobación: la distancia es la misma en los dos casos, 90 · 4 = 360 km y 120 · 3 = 360 km.
En carretera esto es teoría: la velocidad media real incluye paradas, tráfico y límites legales. La proporcionalidad describe el trayecto ideal, no el cronómetro.
Ejemplo 7 — Provisiones y comensales
Las provisiones de un refugio dan para 12 personas durante 15 días. Si llegan 18 personas, ¿para cuántos días alcanzan?
- 12 personas → 15 días ; 18 personas → x días. Más bocas, menos días: inversa.
- x = (12 · 15) / 18 = 180 / 18 = 10 días.
- Comprobación: 12 · 15 = 180 raciones-día y 18 · 10 = 180 raciones-día.
Ejemplo 8 — Grifos que llenan un depósito
3 grifos iguales llenan un depósito en 8 horas. ¿Cuánto tardan 4 grifos?
- 3 grifos → 8 h ; 4 grifos → x h. Inversa.
- x = (3 · 8) / 4 = 24 / 4 = 6 horas.
- Comprobación: cada grifo aporta 1/24 del depósito por hora, y 4 grifos aportan 4/24 = 1/6 por hora, o sea 6 horas para el total.
La calculadora de esta página aplica la fórmula directa, pero puedes usarla igualmente para un problema inverso con un cambio de orden muy simple: escribe en A el dato nuevo de la primera magnitud, en B el dato antiguo de esa misma magnitud y en C el valor conocido de la segunda. Con el ejemplo 5: A = 4, B = 6, C = 10 devuelve X = 15 días. Es la misma fórmula vista del revés.
Cómo distinguir la directa de la inversa en veinte segundos
Aquí es donde falla casi todo el mundo, y no por falta de destreza con los números. El diagnóstico se resuelve con una sola pregunta, formulada siempre igual:
Si duplico la primera magnitud y no cambio nada más, ¿la segunda se duplica o se parte por la mitad? Si se duplica, es directa. Si se parte por la mitad, es inversa. Si no pasa ninguna de las dos cosas, no es proporcional y la regla de tres no sirve.
Ese test del doble funciona porque solo hay tres respuestas posibles y las tres son informativas. Aplícalo con un caso extremo y verás la respuesta antes de plantear nada: si en vez de 6 operarios pones 600, ¿el muro tarda más o menos? Menos, evidentemente: inversa. Si en vez de 3 kg de naranjas compras 300, ¿pagas más o menos? Más: directa.
El segundo criterio, complementario, es el test de la unidad: pregúntate qué significa el valor por unidad. Si tiene sentido decir «euros por kilo», «litros por cada 100 km» o «mg por kg de peso», estás ante una relación directa y ese cociente es tu constante. Si lo que tiene sentido es un producto («jornadas de trabajo», «raciones-día», «plazas por hora»), es inversa.
| Situación | Magnitudes que relacionas | Tipo | Qué se conserva |
|---|---|---|---|
| Compra a granel | Kilos comprados / precio total | Directa | € por kilo |
| Nómina por horas | Horas trabajadas / sueldo bruto | Directa | € por hora |
| Pintar una pared | Litros de pintura / superficie cubierta | Directa | m² por litro |
| Plano o mapa | Distancia en el papel / distancia real | Directa | Escala (factor fijo) |
| Dosis por peso | Peso del paciente / cantidad pautada | Directa | mg por kg |
| Lectura | Número de páginas / tiempo empleado | Directa | Páginas por minuto |
| Obra con plazo | Número de operarios / días necesarios | Inversa | Jornadas totales |
| Viaje de distancia fija | Velocidad media / tiempo del trayecto | Inversa | Kilómetros recorridos |
| Llenar un depósito | Caudal o número de grifos / tiempo | Inversa | Litros del depósito |
| Reparto de provisiones | Número de personas / días que duran | Inversa | Raciones-día |
| Producción en serie | Máquinas en marcha / horas de producción | Inversa | Horas-máquina |
| Reparto de una cantidad fija | Número de participantes / parte de cada uno | Inversa | El total a repartir |
Un matiz que rara vez se explica: la misma pareja de magnitudes puede ser directa o inversa según qué dejes fijo. Velocidad y tiempo son inversas si la distancia es fija, pero velocidad y distancia son directas si el tiempo es fijo. Antes de clasificar, identifica cuál es la cantidad que permanece constante en el enunciado. Ese dato suele estar escondido en una frase del tipo «el mismo trayecto», «la misma obra» o «al mismo ritmo».
Regla de tres compuesta: el método de reducción a la unidad
Cuando el problema mezcla tres magnitudes o más (operarios, horas al día, días, metros de muro), la regla de tres se llama compuesta. Puede ser directa, inversa o mixta según cómo se comporte cada magnitud respecto a la incógnita. Existe un método clásico de cadenas de proporciones, pero hay uno mucho más seguro: la reducción a la unidad. Consiste en calcular primero el rendimiento por unidad y reconstruir después el escenario nuevo. Es prácticamente imposible equivocarse de sentido con él.
El procedimiento tiene tres pasos: primero, reduce todos los datos conocidos a un único rendimiento unitario (obra por persona y hora, folletos por máquina y hora, litros por grifo y minuto). Segundo, multiplica ese rendimiento por las cantidades nuevas. Tercero, despeja lo que te piden. Trabajas siempre con multiplicaciones y divisiones simples, sin decidir en ningún momento si una magnitud es directa o inversa.
Ejemplo 9 — Compuesta mixta (el clásico de los operarios)
5 operarios construyen un muro en 8 días trabajando 6 horas diarias. ¿Cuántos días necesitan 10 operarios trabajando 4 horas diarias para el mismo muro?
- Trabajo total del muro: 5 · 8 · 6 = 240 horas-persona.
- Capacidad diaria del equipo nuevo: 10 · 4 = 40 horas-persona al día.
- Días necesarios: 240 / 40 = 6 días.
- Comprobación: 10 · 6 · 4 = 240 horas-persona. El mismo muro, el mismo trabajo total.
Ambas magnitudes (operarios y horas diarias) son inversas respecto a los días: al duplicar los operarios los días bajan, y al reducir las horas diarias los días suben. El resultado, 6 días, refleja las dos cosas a la vez.
Ejemplo 10 — Compuesta directa (producción)
4 impresoras producen 2.000 folletos en 5 horas. ¿Cuántos folletos salen de 6 impresoras en 8 horas?
- Rendimiento unitario: 2.000 / (4 · 5) = 100 folletos por impresora y hora.
- Escenario nuevo: 6 · 8 = 48 horas-máquina.
- Producción: 48 · 100 = 4.800 folletos.
- Comprobación: 4.800 / (6 · 8) = 100 folletos por impresora y hora. Coincide.
Ejemplo 11 — Compuesta mixta con obra variable
6 operarios levantan 120 metros de muro en 8 días. ¿Cuántos días necesitan 9 operarios para levantar 180 metros?
- Rendimiento unitario: 120 / (6 · 8) = 2,5 metros por operario y día.
- Producción diaria del equipo nuevo: 9 · 2,5 = 22,5 metros al día.
- Días: 180 / 22,5 = 8 días.
- Comprobación: 9 · 8 · 2,5 = 180 metros. Correcto.
Aquí los metros de muro son directos respecto a los días (más muro, más días) y los operarios son inversos (más gente, menos días). Que salga el mismo número de días que en el enunciado original es casualidad aritmética: 9/6 y 180/120 dan la misma proporción, 1,5.
| Operarios | Horas al día | Horas-persona al día | Días necesarios |
|---|---|---|---|
| 5 | 6 | 30 | 8 |
| 10 | 4 | 40 | 6 |
| 10 | 6 | 60 | 4 |
| 4 | 5 | 20 | 12 |
| 8 | 7,5 | 60 | 4 |
| 3 | 8 | 24 | 10 |
La tabla deja ver algo que el método de las proporciones encadenadas esconde: lo único que importa es la columna de horas-persona al día, porque el trabajo total (240) no se mueve. Dos equipos muy distintos (10 operarios a 6 horas y 8 operarios a 7,5 horas) rinden lo mismo. Ese es el valor de reducir a la unidad: te enseña dónde está la variable que manda.
Un aviso importante de realidad: estos modelos suponen rendimiento constante y trabajo perfectamente divisible. En una obra real, doblar la plantilla no dobla la producción (hay coordinación, espacio limitado, entregas de material), y hay tareas que no se pueden repartir de ninguna manera. La regla de tres compuesta describe el escenario ideal, que sirve para estimar y para aprobar el examen, no para firmar un plazo contractual.
Porcentajes, descuentos, rebajas e IVA con regla de tres
Un porcentaje es una regla de tres directa donde uno de los términos siempre es 100. «El 15 % de 80» significa: si a 100 le corresponden 15, ¿qué le corresponde a 80? Planteado como proporción, 100 → 15 y 80 → x, de donde x = (15 · 80) / 100 = 12. Cualquier problema de porcentajes se resuelve así, sin memorizar fórmulas distintas para cada caso.
Ejemplo 12 — Descuento en rebajas
Una prenda marcada en 89,90 € tiene un 30 % de descuento.
- Descuento: (30 · 89,90) / 100 = 26,97 €.
- Precio final: 89,90 − 26,97 = 62,93 €.
- Atajo equivalente: 89,90 · 0,70 = 62,93 €. Un descuento del 30 % es multiplicar por 0,70.
Ejemplo 13 — Descuentos sucesivos (el que casi todos suman mal)
Un artículo de 200 € está rebajado un 40 % y en caja aplican un 20 % adicional sobre el precio rebajado.
- Tras el 40 %: 200 · 0,60 = 120 €.
- Tras el 20 % adicional: 120 · 0,80 = 96 €.
- El descuento acumulado real es 1 − (0,60 · 0,80) = 0,48, es decir, un 52 %, no el 60 % que saldría de sumar 40 + 20.
- Sumar los porcentajes daría 80 €, dieciséis euros por debajo del precio correcto.
Ejemplo 14 — IVA en los dos sentidos
Una base imponible de 120 € con IVA general del 21 %.
- Cuota: (21 · 120) / 100 = 25,20 €. Total: 145,20 €.
- Camino inverso, de PVP a base: 145,20 / 1,21 = 120,00 €.
- Error habitual: restarle el 21 % al PVP. 145,20 · 0,79 = 114,71 €, que se aleja 5,29 € de la base real.
En España conviven el tipo general del 21 %, el reducido del 10 % y el superreducido del 4 %, y cada producto o servicio tiene el suyo. En Canarias, Ceuta y Melilla no se aplica IVA sino IGIC o IPSI, con tipos propios.
| Operación | Multiplica por | Ejemplo con 200 € | Cómo se deshace |
|---|---|---|---|
| Descuento del 10 % | 0,90 | 180,00 € | Dividir entre 0,90 |
| Descuento del 25 % | 0,75 | 150,00 € | Dividir entre 0,75 |
| Descuento del 50 % | 0,50 | 100,00 € | Dividir entre 0,50 |
| Añadir IVA del 10 % | 1,10 | 220,00 € | Dividir entre 1,10 |
| Añadir IVA del 21 % | 1,21 | 242,00 € | Dividir entre 1,21 |
| Subida del 3 % | 1,03 | 206,00 € | Dividir entre 1,03 |
Dos trampas de porcentajes que conviene tener grabadas. La primera: subir un 20 % y después bajar un 20 % no devuelve el precio inicial. De 100 € subes a 120 € y de ahí bajas a 96 €, un 4 % por debajo del punto de partida. Para volver a 100 desde 120 hay que rebajar un 16,67 %, porque el porcentaje se calcula sobre bases distintas. La segunda: los puntos porcentuales no son porcentajes. Pasar de un 4 % a un 5 % es subir un punto porcentual, pero también es un aumento del 25 % sobre el valor anterior. Los titulares suelen mezclar las dos cosas.
Para calcular una variación porcentual, la proporción se plantea sobre el valor de partida: si un precio pasa de 45 € a 54 €, el aumento es 9 € y la regla de tres queda 45 → 100, 9 → x, con x = (9 · 100) / 45 = 20 %. Si el precio bajara de 54 € a 45 €, la variación sería 9 / 54 = 16,67 % de descenso. Mismo salto, distinto porcentaje: la base manda.
Escalas, planos y proporcionalidad geométrica
Una escala es una constante de proporcionalidad declarada por escrito. Cuando un plano dice 1:50, está diciendo que 1 cm sobre el papel equivale a 50 cm en la realidad. Todas las medidas lineales del dibujo se convierten con una regla de tres directa, y por eso los planos se pueden acotar midiendo con una regla.
Ejemplo 15 — Medir un salón sobre un plano 1:50
En el plano, el salón mide 8,4 cm de largo por 6,0 cm de ancho.
- Largo real: 8,4 · 50 = 420 cm = 4,20 m.
- Ancho real: 6,0 · 50 = 300 cm = 3,00 m.
- Superficie real: 4,20 · 3,00 = 12,60 m².
Fíjate en el paso 3: la superficie no se obtiene multiplicando el área del papel por 50. El área del salón en el plano es 8,4 · 6,0 = 50,4 cm², y para pasarla a la realidad hay que multiplicar por 50² = 2.500, lo que da 126.000 cm², es decir, 12,60 m². Coincide, pero solo si usas el cuadrado del factor.
Ese es el matiz que hunde muchos ejercicios y muchos presupuestos: las longitudes escalan con el factor, las áreas con su cuadrado y los volúmenes con su cubo. En una escala 1:50, un centímetro cuadrado del plano son 2.500 cm² reales, y un centímetro cúbico serían 125.000 cm³. Aplicar la regla de tres lineal a una superficie es uno de los errores más caros que existen, porque el resultado sale bajo y parece razonable.
En cartografía pasa lo mismo con otras cifras. En un mapa topográfico a escala 1:25.000, 4 cm sobre el papel son 100.000 cm, o sea 1 kilómetro. Y si comparas dos mapas de la misma zona a 1:25.000 y 1:50.000, el segundo muestra el doble de terreno en cada dirección pero cuatro veces más superficie en la misma hoja.
La proporcionalidad geométrica también resuelve alturas inaccesibles mediante triángulos semejantes, el viejo truco atribuido a Tales de Mileto. Si una vara de 1,20 m proyecta una sombra de 0,90 m y a la misma hora un árbol proyecta 6,75 m de sombra, la altura del árbol sale de la proporción 1,20 / 0,90 = x / 6,75, es decir, x = (1,20 · 6,75) / 0,90 = 9 metros. Funciona porque el ángulo del sol es el mismo para los dos objetos.
En imagen digital la proporción es la que evita las fotos deformadas. Para redimensionar una imagen de 4.000 × 3.000 píxeles a 1.200 de ancho conservando el encuadre, el alto sale de 3.000 · 1.200 / 4.000 = 900 píxeles. Y en una pantalla con relación 16:9, si el ancho es de 1.920 píxeles, el alto es 1.920 · 9 / 16 = 1.080 píxeles. La misma regla de tres de la frutería, con otros nombres.
Cocina, densidad y otros casos de la vida real
Ejemplo 16 — Escalar una receta de 4 a 7 comensales
La receta para 4 personas pide 320 g de arroz, 800 ml de caldo y 2 huevos.
- Factor de escala: 7 / 4 = 1,75.
- Arroz: 320 · 1,75 = 560 g.
- Caldo: 800 · 1,75 = 1.400 ml.
- Huevos: 2 · 1,75 = 3,5 → en la práctica, 4 huevos.
Los ingredientes que no se pueden partir obligan a redondear, y ese redondeo hay que compensarlo en el resto. La sal, las especias y la levadura tampoco escalan bien de forma lineal: se ajustan probando.
Hay un caso de cocina donde la regla de tres directa se equivoca de lleno: cambiar de molde. Pasar de un molde redondo de 20 cm de diámetro a uno de 24 cm no es multiplicar la masa por 24/20 = 1,2, sino por (24/20)² = 1,44, porque lo que crece es la superficie de la base. Aumentar solo un 20 % la masa deja el bizcocho fino y seco.
La densidad es otra constante de proporcionalidad, expresada en gramos por mililitro. El aceite de oliva ronda los 0,92 g/ml, así que 500 ml pesan aproximadamente 500 · 0,92 = 460 g. Por eso una receta en gramos y otra en mililitros no son intercambiables salvo con el agua, donde 1 litro pesa 1 kilo con muy buena aproximación. Cada producto tiene su densidad y conviene comprobarla en la etiqueta o en una tabla técnica antes de convertir.
En deporte, la regla de tres da el ritmo. Si corres 5 km en 27 minutos y 30 segundos, tu ritmo es 27,5 / 5 = 5,5 minutos por kilómetro, y esos mismos 5,5 min/km sobre 10 km darían 55 minutos. El cálculo es correcto como proyección aritmética, pero cualquier corredor sabe que el tiempo real en 10 km será algo peor: la fatiga no es proporcional. Es un ejemplo perfecto de por qué el número correcto y el resultado real pueden no coincidir.
Ejemplo 17 — Dosis por peso (ejercicio de proporcionalidad)
Un protocolo pauta 15 mg de principio activo por cada kilo de peso corporal. ¿Cuánto corresponde a 18 kg?
- 1 kg → 15 mg ; 18 kg → x mg. Directa.
- x = 15 · 18 = 270 mg.
Aviso: este cálculo es únicamente un ejercicio de proporcionalidad. Las dosis reales dependen de la edad, el peso, la concentración del preparado, la vía de administración y las dosis máximas del fármaco, y muchas no son lineales. No ajustes ninguna medicación con una regla de tres: consulta siempre a tu médico o farmacéutico y sigue el prospecto.
Cómo comprobar que el resultado es correcto
Una regla de tres siempre devuelve un número, incluso cuando está mal planteada. Estas cuatro comprobaciones cuestan diez segundos y detectan la práctica totalidad de los fallos:
- El sentido de la variación. Si el dato nuevo es mayor que el antiguo, ¿el resultado debería subir o bajar? Compáralo con lo que te ha salido. Menos operarios terminando antes o más kilos costando menos son señales de que el tipo de proporcionalidad está invertido.
- El producto cruzado. Sustituye tu resultado en la proporción original y comprueba que a · x = b · c. En el ejemplo de las naranjas: 3 · 7,50 = 22,50 y 4,50 · 5 = 22,50. Cuadra.
- La constante. Divide (si es directa) o multiplica (si es inversa) las dos parejas y comprueba que sale el mismo número. 4,50/3 = 1,50 y 7,50/5 = 1,50; o bien 6 · 10 = 60 y 4 · 15 = 60.
- Las unidades. Antes de calcular, homogeneiza: horas con horas, gramos con gramos, euros con euros. Mezclar 90 minutos con 2 horas en la misma columna produce un resultado numéricamente impecable y materialmente falso.
Añade una quinta comprobación mental para cifras grandes: el orden de magnitud. Si un cálculo de presupuesto te da 4,2 millones donde esperabas decenas de miles, el error está casi siempre en un factor 1.000 mal colocado (metros y kilómetros, gramos y kilos, unidades y millares).
Una regla de tres bien resuelta sobre una relación que no es proporcional sigue devolviendo un número con decimales y unidades. Que salga un número no significa que la relación sea proporcional: eso lo decides tú antes, no la calculadora.
El redondeo a destiempo
Redondear en un paso intermedio es un error silencioso que se amplifica al multiplicar. Si 3 unidades cuestan 2,50 €, el precio unitario exacto es 0,8333… €. Con 1.200 unidades, el cálculo correcto es (2,50 · 1.200) / 3 = 1.000,00 €, mientras que redondeando el unitario a 0,83 € y multiplicando obtienes 996,00 €: cuatro euros de diferencia por un redondeo aparentemente inocente.
Pasa lo mismo con las conversiones de unidades. Una pulgada son 2,54 cm exactos por definición, así que 7 pulgadas son 17,78 cm. Si usas 2,5 obtienes 17,5 cm, un 1,6 % de error que en una pieza mecanizada es la diferencia entre encajar y no encajar. Regla práctica: arrastra todos los decimales y redondea solo el resultado final, al número de cifras que tenga sentido para lo que estás midiendo.
Y un caso cotidiano: repartir 100 € entre 3 personas da 33,333… € cada una. Redondeado a céntimos son 33,33 € por cabeza y 99,99 € en total: falta un céntimo que hay que asignar a alguien. Cuando el resultado es dinero, la suma de las partes tiene que devolver el total; si no, el reparto está incompleto.
Cuándo la regla de tres NO se puede aplicar
Esta es la parte que casi nadie explica y la que más errores evita. La regla de tres exige proporcionalidad, y la proporcionalidad es una condición fuerte: la relación tiene que pasar por el origen (cero de una magnitud implica cero de la otra) y mantener un cociente o un producto constante en todo el recorrido. En cuanto una de esas dos condiciones se rompe, el método deja de ser válido aunque los números sigan saliendo.
El caso más traicionero es la relación afín, la que tiene un término fijo: y = m · x + b. Un taxi con bajada de bandera, una factura de la luz con término de potencia, una transferencia con comisión mínima o una tarifa con cuota de alta. Si un trayecto de 4 km cuesta 8,50 € con 3,00 € de bajada de bandera, uno de 8 km no cuesta 17,00 €: la parte proporcional es 5,50 € por 4 km, o sea 1,375 €/km, y 8 km salen por 3,00 + 11,00 = 14,00 €. La regla de tres sobre el importe total sobreestima en tres euros justos, exactamente el término fijo duplicado.
| Relación | Por qué falla | Qué usar en su lugar |
|---|---|---|
| Áreas y volúmenes al cambiar de escala | Crecen con el cuadrado y el cubo del factor, no con el factor | Multiplicar por k² o por k³ |
| Tarifas con término fijo (taxi, luz, comisiones) | Hay una parte que no depende de la cantidad | Separar el término fijo y aplicar la proporción solo a la parte variable |
| IRPF y cualquier escala por tramos | El tipo cambia al cruzar cada umbral | Calcular tramo a tramo |
| Interés compuesto | Los intereses generan intereses: el crecimiento es exponencial | Fórmula del capital final C · (1 + i)ⁿ |
| Grados Celsius y Fahrenheit | La escala tiene un desplazamiento de 32 grados en el origen | °F = 1,8 · °C + 32 |
| Decibelios, pH y escala de magnitud sísmica | Son escalas logarítmicas: cada punto multiplica, no suma | Trabajar con potencias de 10 |
| Tiempos deportivos en distancias largas | La fatiga acumulada rompe la linealidad del ritmo | Tablas de equivalencia o modelos de rendimiento |
| Añadir personas a una tarea no divisible | Coordinación, espacio y dependencias entre subtareas | Planificación por camino crítico |
| Descuentos por volumen o rendimientos decrecientes | El precio unitario cambia con la cantidad | Tramos de precio o función específica |
| Probabilidades acumuladas | Los sucesos se combinan multiplicando, no sumando | Reglas de probabilidad |
El ejemplo de las temperaturas es el más didáctico de todos porque parece proporcional y no lo es. 20 °C son 68 °F, así que la tentación es concluir que 40 °C serán 136 °F. Lo cierto es que 40 °C son 1,8 · 40 + 32 = 104 °F. El fallo está en que 0 °C no equivale a 0 °F, y sin ese punto de anclaje en el cero no hay proporcionalidad posible.
Con el interés compuesto ocurre algo parecido en la otra dirección. Mil euros al 3 % anual dan 1.030 € al cabo de un año, pero al cabo de dos no dan 1.060 €, sino 1.000 · 1,03² = 1.060,90 €. La diferencia parece pequeña con dos años y se vuelve enorme con veinte, porque la relación es exponencial y la regla de tres es, por definición, lineal.
Un último aviso para las escalas logarítmicas: un agua de pH 5 no es «un poco más ácida» que una de pH 6, es diez veces más ácida. Y una diferencia de 10 decibelios multiplica por diez la intensidad sonora. Aplicar proporciones directas a esas magnitudes lleva a conclusiones que se equivocan por órdenes de magnitud, no por decimales.
Cierre práctico: antes de plantear cualquier regla de tres, dedica cinco segundos a preguntarte si al valer cero la primera magnitud vale cero la segunda, y si el cociente (o el producto) se mantiene igual en todo el rango. Si la respuesta a las dos preguntas es sí, adelante y usa la calculadora de arriba. Si alguna es no, el problema es otro y necesita otra herramienta.
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Preguntas frecuentes
¿Qué es la regla de tres y para qué sirve?
La regla de tres es un método matemático que permite encontrar un valor desconocido a partir de tres valores conocidos que forman una proporción. Sirve para resolver problemas de proporcionalidad directa (a más de uno, más de otro) o inversa (a más de uno, menos de otro). Es una de las operaciones más prácticas de las matemáticas cotidianas.
¿Cuál es la diferencia entre regla de tres directa e inversa?
En la regla de tres directa, las magnitudes cambian en la misma dirección: si una aumenta, la otra también. Ejemplo: más kilómetros recorridos, más gasolina consumida. En la inversa, cambian en dirección opuesta: si una aumenta, la otra disminuye. Ejemplo: más operarios trabajando, menos horas para completar la obra.
¿Cómo se resuelve una regla de tres simple?
Se plantean los valores conocidos en forma de proporción (a/b = c/x), y se resuelve despejando la incógnita: x = (b × c) / a. Por ejemplo: si 4 litros cuestan 6 euros, ¿cuánto cuestan 10 litros? x = (6 × 10) / 4 = 15 euros.
¿Qué es la regla de tres compuesta?
Es una extensión que involucra más de dos magnitudes. Por ejemplo: si 5 obreros construyen un muro en 8 días trabajando 6 horas al día, ¿cuántos días necesitan 10 obreros trabajando 4 horas al día? Se resuelve con el método de reducción a la unidad: el muro son 5 × 8 × 6 = 240 horas-persona, el equipo nuevo aporta 10 × 4 = 40 horas-persona al día, y 240 / 40 = 6 días.
¿Se puede usar la regla de tres para calcular porcentajes?
Sí: todo cálculo de porcentaje es, en el fondo, una regla de tres directa. Si 100 es al total como X es al porcentaje que buscas, la proporción queda: 100/total = porcentaje/X. Por ejemplo: ¿cuánto es el 15% de 80? 100/80 = 15/X, entonces X = 12.
¿Cuándo no se puede aplicar la regla de tres?
No se puede usar cuando la relación entre las magnitudes no es proporcional. Por ejemplo, la relación entre la edad y la altura de una persona no es proporcional. Tampoco funciona cuando hay factores adicionales que afectan el resultado, como descuentos por volumen en compras o rendimientos decrecientes en producción.
¿Qué ejemplos cotidianos usan la regla de tres?
Los ejemplos son innumerables: calcular el precio de una cantidad diferente de producto, ajustar recetas de cocina, convertir unidades de medida, determinar el tiempo de viaje a diferente velocidad, calcular propinas proporcionales, escalar imágenes o planos manteniendo proporciones, y estimar consumo de combustible en distintas distancias.
¿Cómo distingo en un examen si el problema es directo o inverso?
Aplica el test del doble: si duplicas la primera magnitud y no cambias nada más, ¿la segunda se duplica o se parte por la mitad? Se duplica, es directa; se parte por la mitad, es inversa; no ocurre ninguna de las dos, no hay proporcionalidad y la regla de tres no es aplicable. Llévalo al extremo para verlo claro: con 600 operarios en lugar de 6, el muro tarda mucho menos, luego es inversa.
¿Sirve la regla de tres para calcular áreas y volúmenes a escala?
Para longitudes sí; para áreas y volúmenes, no directamente. Las longitudes escalan con el factor, las áreas con su cuadrado y los volúmenes con su cubo. En un plano 1:50, un centímetro del papel son 50 cm reales, pero un centímetro cuadrado son 2.500 cm² reales (50²) y un centímetro cúbico serían 125.000 cm³ (50³). Aplicar la proporción lineal a una superficie da un resultado muy por debajo del real.
¿Por qué subir un 20 % y luego bajar un 20 % no devuelve el precio inicial?
Porque cada porcentaje se calcula sobre una base distinta. De 100 € subes a 120 €, y el 20 % de bajada se aplica sobre 120, no sobre 100: 120 × 0,80 = 96 €. Acabas un 4 % por debajo del punto de partida. Para volver a 100 € desde 120 € habría que rebajar un 16,67 %. Por lo mismo, dos descuentos sucesivos del 40 % y del 20 % equivalen a un 52 % (1 − 0,60 × 0,80), no a un 60 %.
¿Puedo usar esta calculadora para una regla de tres inversa?
Sí, cambiando el orden de los datos. La herramienta calcula X = (B × C) / A, que es la fórmula directa. Para un problema inverso, escribe en A el dato nuevo de la primera magnitud, en B el dato antiguo de esa misma magnitud y en C el valor conocido de la segunda. Ejemplo: 6 operarios tardan 10 días, ¿cuánto tardan 4? Introduce A = 4, B = 6, C = 10 y obtienes X = 15 días.
¿La calculadora guarda mis datos o necesita registro?
No hace falta registro y no se guarda nada: el cálculo se ejecuta en tu navegador y los valores desaparecen al recargar la página. Resuelve una incógnita cada vez, así que para problemas con varias variables (una regla de tres compuesta, por ejemplo) encadena varios cálculos o reduce primero a la unidad, como se explica más arriba.
Aviso sobre el uso de esta calculadora
Los cálculos y los ejemplos de esta página son orientativos y con fines didácticos. La regla de tres solo es válida cuando existe proporcionalidad real entre las magnitudes: comprueba siempre el planteamiento y las unidades antes de dar un resultado por bueno. Para decisiones económicas, técnicas o de salud, contrasta el cálculo con un profesional cualificado.
Recomendación
La regla de tres resuelve mucho más de lo que parece en el día a día. Si quieres dejar de depender de la calculadora, hay libros de cálculo práctico que trabajan la proporcionalidad hasta automatizarla.
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