Calculadora de Préstamo
Calcula la cuota mensual de tu préstamo o hipoteca al instante.
Ejemplos resueltos con esta calculadora
La herramienta usa el sistema francés, el habitual en los préstamos personales e hipotecarios en España: cuota constante cada mes, con más intereses al principio y más amortización de capital al final. La cuota sale de:
Cuota = P · i ÷ [1 − (1 + i)−N]
con P el importe prestado, i el tipo de interés nominal anual (TIN) dividido entre 12 y N el número de cuotas mensuales (años × 12). Estos son tres casos calculados con la propia herramienta:
| Préstamo | Cuota mensual | Total a pagar | Intereses |
|---|---|---|---|
| 10.000 € al 7 % a 5 años (60 cuotas) | 198,01 € | 11.880,72 € | 1.880,72 € |
| 20.000 € al 6 % a 8 años (96 cuotas) | 262,83 € | 25.231,55 € | 5.231,55 € |
| 150.000 € al 3,5 % a 25 años (300 cuotas) | 750,94 € | 225.280,61 € | 75.280,61 € |
Cómo comprobar el primer caso a mano
i = 0,07 ÷ 12 = 0,005833; (1 + i)−60 = 0,7054; 1 − 0,7054 = 0,2946; 10.000 × 0,005833 ÷ 0,2946 = 198,0 €. El primer mes pagas 58,33 € de intereses (10.000 × 0,005833) y el resto de la cuota, 139,68 €, reduce la deuda.
Lo que la cuota no te dice
- El plazo largo abarata la cuota y encarece el préstamo. En el tercer caso los intereses suman la mitad del capital pedido (75.280,61 € sobre 150.000 €).
- TIN no es TAE. La calculadora trabaja con el TIN. Las comisiones de apertura, los seguros vinculados y otros gastos no están en la cuota, pero sí en la TAE que el banco debe darte en la información precontractual. Para comparar ofertas, compara TAE y coste total.
- La cuota no incluye seguros. Si el banco exige un seguro de vida o de protección de pagos, súmalo aparte a tu gasto mensual.
El Portal del Cliente Bancario del Banco de España explica la información que deben entregarte antes de firmar y cómo reclamar si algo no cuadra.
Cómo usar la Calculadora de Préstamo
- 1 Introduce el importe del préstamo que necesitas o que te han ofrecido. Este es el capital que recibirás y sobre el cual se calcularán los intereses.
- 2 Ingresa la tasa de interés anual (TIN) que aplica tu entidad financiera. Si tienes la TAE (Tasa Anual Equivalente), ten en cuenta que incluye comisiones y puede diferir del TIN.
- 3 Define el plazo de devolución en meses o años. Un plazo más largo reduce la cuota mensual pero aumenta el total de intereses pagados.
- 4 Selecciona el sistema de amortización: francés (cuotas fijas, el más habitual), alemán (cuotas decrecientes) o americano (solo intereses hasta el final).
- 5 Si aplica, introduce las comisiones de apertura y otros gastos iniciales. Estos afectan al coste real del préstamo aunque no modifiquen la cuota mensual.
- 6 Pulsa Calcular y revisa el resultado: cuota mensual, total de intereses, coste total del préstamo y la tabla de amortización completa con el desglose de capital e intereses de cada cuota.
Beneficios de usar esta herramienta
Conoce tu cuota mensual antes de comprometerte
Antes de firmar un préstamo, saber exactamente cuánto pagarás cada mes te permite verificar si encaja en tu presupuesto. Evita sorpresas desagradables y endeudamiento excesivo.
Compara ofertas de diferentes bancos
Introduce las condiciones de cada entidad (tipo de interés, plazo, comisiones) y compara cuál te sale más barata en total. La cuota mensual más baja no siempre significa el préstamo más económico.
Visualiza la tabla de amortización completa
Observa cómo se distribuye cada cuota entre capital e intereses a lo largo del tiempo. Al principio pagas más intereses y menos capital; esta información es clave para decidir si hacer amortizaciones anticipadas.
Evalúa el impacto de amortizar anticipadamente
Descubre cuánto ahorras en intereses si realizas pagos extra. Puedes simular la reducción de cuota o de plazo para elegir la estrategia que más te conviene.
Diferencia entre TIN y TAE en términos reales
La calculadora te ayuda a entender la diferencia entre el tipo nominal y el coste real del préstamo, incluyendo comisiones y frecuencia de pago, para que no te dejes guiar solo por la cifra más llamativa.
Planificación financiera a largo plazo
Ver el coste total de un préstamo hipotecario a 25 años puede motivarte a ahorrar más para la entrada, buscar mejores condiciones o ajustar el plazo para optimizar tu capacidad financiera.
¿Por qué es importante?
Solicitar un préstamo es una de las decisiones financieras más significativas que tomamos a lo largo de la vida. Ya sea una hipoteca para comprar una vivienda, un préstamo personal para un coche o un crédito para financiar estudios, el compromiso de pago puede extenderse durante años o décadas. Comprender exactamente cuánto vas a pagar en total, cómo se distribuyen los intereses y qué margen tienes en tu presupuesto mensual es fundamental para evitar situaciones de sobreendeudamiento que pueden afectar gravemente tu calidad de vida.
Nuestra calculadora de préstamo simula con precisión los sistemas de amortización más utilizados. El sistema francés, que es el más común en España y Latinoamérica, mantiene una cuota fija donde la proporción entre capital e intereses varía con el tiempo. El sistema alemán utiliza cuotas decrecientes que resultan más caras al principio pero más baratas al final y generan menos intereses totales. Conocer estas diferencias te permite negociar mejor con tu banco y elegir las condiciones que se adapten a tu situación financiera.
Más allá de la cuota mensual, la calculadora te permite simular escenarios que impactan significativamente el coste total del préstamo. Por ejemplo, reducir el plazo de una hipoteca de 30 a 25 años puede aumentar la cuota mensual en un porcentaje pequeño pero ahorrar miles de euros en intereses. Del mismo modo, hacer una amortización anticipada con un ahorro extra puede reducir años de pagos. Tener estas simulaciones a mano te da el poder de tomar decisiones informadas y optimizar tu salud financiera.
Errores comunes que debes evitar
Confundir TIN y TAE
El TIN (Tipo de Interés Nominal) es el porcentaje que se aplica al capital. La TAE (Tasa Anual Equivalente) incluye el TIN más comisiones y gastos, reflejando el coste real. Un préstamo con TIN bajo pero comisiones altas puede ser más caro que uno con TIN más alto y sin comisiones.
Elegir el plazo más largo solo por la cuota más baja
Un plazo de 30 años en vez de 20 reduce la cuota mensual, pero puedes terminar pagando un 40-60% más en intereses totales. Siempre calcula ambos escenarios para ver cuánto pagas realmente por alargar el plazo.
Ignorar los gastos asociados al préstamo
Comisión de apertura, gastos de notaría, tasación, seguros obligatorios y gastos de gestoría pueden sumar miles de euros al coste real del préstamo. Inclúyelos en tu simulación para tener una visión completa.
No considerar posibles subidas de tipos de interés
Si contratas un préstamo a tipo variable, tu cuota puede subir significativamente si suben los tipos de referencia (como el Euríbor). Simula escenarios con tipos más altos para asegurarte de que podrías afrontar las cuotas en el peor caso.
Endeudarse por encima del 35% de los ingresos
La recomendación general es que la suma de todas tus cuotas de préstamos no supere el 30-35% de tus ingresos netos mensuales. Superar este umbral aumenta el riesgo de impago y reduce drásticamente tu capacidad para afrontar gastos imprevistos.
Artículos relacionados en nuestro blog
TIN y TAE: por qué solo una de las dos sirve para comparar
El TIN, tipo de interés nominal, es el precio del dinero y nada más. No incluye comisiones, ni seguros, ni la periodicidad de los pagos. Es un dato técnico que sirve para calcular la cuota, no para juzgar una oferta. Por eso todas las campañas publicitarias lo enseñan primero.
La TAE, tasa anual equivalente, es una fórmula normalizada que mete en el mismo saco el tipo de interés, las comisiones que cobra la entidad, los gastos obligatorios y el calendario real de los pagos, y lo expresa como un porcentaje anual. Está definida en la propia Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo justamente para que puedas poner dos ofertas distintas una al lado de la otra y saber cuál es más cara sin ser actuario. Cuando la TAE se separa mucho del TIN, la diferencia no es magia: son costes que alguien ha metido en el contrato.
La TAE tiene un límite que conviene conocer: solo recoge lo que es obligatorio para obtener el crédito en las condiciones ofrecidas. Si el seguro de protección de pagos es voluntario de verdad, no entra en la TAE aunque tú acabes contratándolo y pagándolo. Por eso la comparación seria se hace con dos preguntas a la entidad: cuál es la TAE, y qué pasa con el tipo si renuncio a todos los productos vinculados. La respuesta a la segunda pregunta te enseña el precio real de la vinculación.
Un apunte sobre los créditos «sin intereses». Un préstamo a coste cero se reconoce por una cifra y solo una: TAE 0,00 %. Si la TAE es cualquier otra cosa, hay coste, por pequeño que sea, y ese coste está en las comisiones. La versión más habitual del truco consiste en anunciar TIN 0 % y cobrar una comisión de apertura que devuelve el préstamo a un precio normal de mercado. La forma de desmontarlo es siempre la misma: mira el total a devolver frente al importe financiado. Si no coinciden, no era gratis.
El sistema francés por dentro: por qué al principio casi todo son intereses
Casi todos los préstamos personales en España se amortizan por el sistema francés: pagas la misma cantidad todos los meses, pero esa cantidad se reparte de forma muy distinta según el momento del préstamo. Cada mes, la entidad calcula los intereses aplicando el tipo nominal mensual al capital que todavía debes; lo que sobra de la cuota, después de pagar esos intereses, se descuenta de la deuda. Como la deuda va bajando, los intereses de cada mes van bajando también, y la parte de cuota que amortiza capital va creciendo.
La consecuencia práctica es que al principio de un préstamo estás pagando sobre todo intereses y avanzas poco en la deuda, y al final ocurre lo contrario. Esto explica dos cosas que confunden a mucha gente: que después de un año pagando religiosamente parezca que debes casi lo mismo, y que amortizar anticipadamente sea mucho más rentable en los primeros meses que en los últimos.
Este es el reparto de la cuota en un ejemplo aritmético construido con los valores por defecto de la calculadora: 10.000 € de capital, 8 % de TIN y 36 meses. No es la oferta de ninguna entidad ni un tipo de mercado, es un supuesto para ver el mecanismo.
| Cuota nº | Intereses | Capital amortizado | Deuda pendiente |
|---|---|---|---|
| 1 | 66,67 € | 246,70 € | 9.753,30 € |
| 2 | 65,02 € | 248,34 € | 9.504,96 € |
| 3 | 63,37 € | 250,00 € | 9.254,96 € |
| 12 | 47,96 € | 265,40 € | 6.928,64 € |
| 24 | 25,93 € | 287,43 € | 3.602,36 € |
| 36 | 2,08 € | 311,29 € | 0,00 € |
Fíjate en la primera fila: de los 313,36 € de la primera cuota, 66,67 € se los lleva el banco en intereses. En la última cuota, los intereses son 2,08 €. Has pagado siempre lo mismo, pero has comprado deuda a ritmos muy distintos. Con estos números, el total devuelto son 11.281,09 € y los intereses 1.281,09 €, un 12,8 % de sobrecoste sobre el capital.
Pide siempre el cuadro de amortización completo antes de firmar. Es un documento que la entidad tiene y que te entrega si lo reclamas, y te dice mes a mes cuánto debes. Sin él no puedes calcular cuánto te ahorrarías amortizando ni sabes cuál es tu deuda real en cualquier momento del contrato.
Las comisiones: dónde se esconde el resto del precio
El tipo de interés es solo una parte de lo que pagas. La otra parte vive en el apartado de comisiones, y cambia mucho entre contratos. Estas son las que te vas a encontrar y lo que hay que mirar en cada una.
Comisión de apertura
Se cobra una sola vez, al inicio, y suele expresarse como un porcentaje del capital. A veces se descuenta del importe que te ingresan, de modo que firmas por una cantidad y recibes otra menor, pero pagas intereses sobre la cantidad firmada. Entra en el cálculo de la TAE, así que si comparas por TAE ya la estás teniendo en cuenta. Es negociable con más frecuencia de lo que la gente cree, sobre todo si eres cliente con nómina domiciliada. En un préstamo de importe pequeño y plazo corto, una comisión de apertura alta puede pesar más que el propio tipo de interés.
Comisión de estudio
Es el cargo por analizar tu solicitud. Para que sea exigible tiene que responder a un servicio efectivamente prestado y estar aceptada por ti en el contrato, y no debería cobrarse si la operación no llega a formalizarse. Muchas entidades ya no la aplican o la han fundido con la de apertura. Si te aparece por sorpresa después de haber recibido una oferta, pregunta por escrito de dónde sale.
Comisión por amortización anticipada
Aquí la ley te protege con un tope claro. El artículo 30 de la Ley 16/2011 de contratos de crédito al consumo reconoce tu derecho a reembolsar el crédito antes de tiempo, total o parcialmente, en cualquier momento, y limita la compensación que la entidad puede cobrarte: como máximo el 1 % del importe reembolsado si entre el reembolso y el fin del contrato quedaba más de un año, y como máximo el 0,5 % si quedaba un año o menos. Además, esa compensación no puede superar el importe de los intereses que habrías pagado durante el periodo que queda, y no procede en supuestos como el reembolso con cargo a un seguro de amortización del crédito o los créditos concedidos en forma de posibilidad de descubierto. Si el crédito es a tipo variable, la ley tampoco permite cobrarla.
Ojo con confundir marcos legales: los límites de la Ley 5/2019 reguladora de los contratos de crédito inmobiliario son otros y se aplican a préstamos hipotecarios sobre vivienda, que no es el caso de un préstamo personal. Si alguien te cita esa ley para justificar una comisión en tu préstamo al consumo, se está equivocando de norma o te la está colando.
Vinculaciones y seguros asociados
La vinculación es el paquete de productos que te piden contratar para acceder al tipo bonificado: domiciliar la nómina, un seguro de vida, uno de hogar, una tarjeta con gasto mínimo, un plan de pensiones. Cada uno tiene un precio, y ese precio no aparece en el TIN. Un tipo que baja dos puntos a cambio de una prima anual de seguro puede salir más caro que el tipo sin bonificar. La cuenta que hay que hacer es sencilla y casi nadie la hace: suma el coste anual de todos los productos vinculados durante todo el plazo, súmalo a los intereses, y compara ese total con el total del préstamo sin vinculación.
Presta especial atención al seguro de protección de pagos con prima única financiada. Es un seguro que cubre el pago de las cuotas ante desempleo o incapacidad, cuya prima se paga de golpe al principio y se añade al capital del préstamo. Eso significa que pagas intereses sobre la prima del seguro durante todos los meses del contrato. Antes de aceptarlo, pide el importe exacto de la prima, la lista de exclusiones y el periodo de carencia de la cobertura, y comprueba si al amortizar anticipadamente te devuelven la parte de prima no consumida, que es un derecho que la normativa de seguros contempla y que muchos clientes no reclaman nunca.
Carencia
La carencia es un periodo inicial en el que no amortizas capital. Puede ser total, sin pagar nada, o parcial, pagando solo intereses. Suena a respiro y a veces lo es, pero tiene un precio: durante la carencia la deuda no baja, así que los intereses siguen calculándose sobre el capital completo y el coste total del crédito sube. Si te ofrecen carencia «de regalo» al inicio, calcula qué te cuesta ese regalo. Como herramienta puntual ante un bache de tesorería tiene sentido; como forma de que la cuota parezca asumible desde el minuto uno, es una señal de que el préstamo te queda grande.
Tus derechos al firmar: qué dice la Ley 16/2011
Los préstamos personales al consumo se rigen en España por la Ley 16/2011, de 24 de junio, de contratos de crédito al consumo, que traspone la normativa europea de la materia. Es la norma que te da tres protecciones que mucha gente no sabe que tiene.
Información normalizada europea antes de firmar
Antes de que quedes vinculado por el contrato, la entidad tiene que entregarte gratuitamente la Información Normalizada Europea sobre el Crédito al Consumo, en un formulario con estructura idéntica en toda la Unión: importe, duración, TAE, importe total adeudado, cuotas, comisiones, productos vinculados, consecuencias del impago. Está diseñado precisamente para que puedas poner dos ofertas en paralelo. Pídelo siempre, llévatelo a casa y compáralo con calma. Si te lo niegan o te meten prisa para firmar en el mismo acto, eso ya es información sobre la entidad.
Derecho de desistimiento: 14 días naturales
Puedes desistir del contrato de crédito durante 14 días naturales sin necesidad de alegar motivo alguno y sin penalización. El plazo cuenta desde la firma del contrato o, si es posterior, desde el día en que recibes las condiciones y la información contractual. Es un derecho que existe en el crédito al consumo igual que en las compras a distancia, y es de los más desconocidos. Para ejercerlo tienes que comunicarlo por un medio del que quede constancia y devolver el capital dispuesto más los intereses devengados desde la disposición hasta la devolución, en un plazo máximo de 30 días naturales desde el envío de la notificación. Los intereses de esos pocos días son una cantidad pequeña comparada con quedarte atado a un préstamo que no te convence.
Este derecho es tu red de seguridad si firmaste con prisa. Si al llegar a casa y leer el contrato ves comisiones que no te habían contado o un seguro que no querías, no estás atrapado: tienes dos semanas.
Evaluación de la solvencia
La ley obliga a la entidad a evaluar tu solvencia antes de concederte el crédito, con información suficiente y, cuando proceda, consultando ficheros de solvencia patrimonial. No es un trámite molesto: es una protección tuya. Un prestamista que concede sin mirar nada no está siendo amable, está trasladando el riesgo entero a tu bolsillo y contando con los intereses de demora. La normativa de crédito al consumo obliga además a evaluar de nuevo la solvencia si después se aumenta significativamente el importe del crédito.
La ley también regula la publicidad: cuando un anuncio incluye cifras del coste del crédito, tiene que mostrar la información básica normalizada con la TAE y un ejemplo representativo. Un anuncio de crédito que enseña cuota y no enseña TAE está incumpliendo, y eso te dice bastante sobre quién lo firma.
Fuente: Ley 16/2011, de contratos de crédito al consumo (texto consolidado en el BOE, consultado el 15-10-2026).
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula la cuota mensual de un préstamo?
La cuota mensual en el sistema francés se calcula con la fórmula: Cuota = Capital x (i / (1 - (1 + i)^-n)), donde i es el tipo de interés mensual (TIN/12/100) y n es el número total de cuotas. Por ejemplo, un préstamo de 10.000 euros al 5% anual a 3 años tiene una cuota mensual de aproximadamente 299,71 euros.
¿Qué es mejor, un tipo de interés fijo o variable?
El tipo fijo te da estabilidad: sabes exactamente cuánto pagarás cada mes durante toda la vida del préstamo. El tipo variable suele empezar más bajo pero puede subir o bajar según la evolución del índice de referencia. Si los tipos están bajos y puedes asumir subidas, el variable puede ahorrarte dinero. Si prefieres seguridad, el fijo es la mejor opción.
¿Qué diferencia hay entre un préstamo personal y una hipoteca?
La hipoteca está garantizada por el inmueble que compras, lo que permite plazos más largos (hasta 30-40 años) y tipos de interés más bajos. El préstamo personal no tiene garantía real, por lo que los bancos cobran tipos más altos y ofrecen plazos más cortos (típicamente 1-10 años). El importe también suele ser menor en los préstamos personales.
¿Conviene amortizar el préstamo anticipadamente?
Generalmente sí, sobre todo en los primeros años del préstamo, cuando la mayor parte de la cuota se destina a intereses. Amortizar anticipadamente reduce el capital pendiente y, con ello, los intereses futuros. Verifica que tu préstamo no tenga comisiones por amortización anticipada que reduzcan el beneficio.
¿Qué es la tabla de amortización?
Es un desglose cuota a cuota que muestra cuánto de cada pago se destina a devolver capital y cuánto a pagar intereses. Al inicio del préstamo, la mayor parte de la cuota va a intereses; al final, casi todo es capital. Esta tabla te permite entender cómo evoluciona tu deuda.
¿Qué porcentaje de mis ingresos puedo destinar a un préstamo?
Los expertos financieros recomiendan no superar el 30-35% de los ingresos netos mensuales en cuotas de préstamos (sumando todos los créditos activos). Los bancos utilizan este ratio de endeudamiento para evaluar tu solicitud. Superar este umbral se considera un riesgo financiero elevado.
¿Cómo afecta la comisión de apertura al coste del préstamo?
La comisión de apertura suele ser un porcentaje del capital prestado (entre 0.5% y 2%) que se cobra al inicio. En un préstamo de 200.000 euros, una comisión del 1% supone 2.000 euros adicionales. Esta comisión se refleja en la TAE pero no en el TIN, por eso siempre debes comparar préstamos usando la TAE.
Aviso sobre informacion financiera
Los calculos y la informacion proporcionados son orientativos y no constituyen asesoramiento financiero. Los resultados reales pueden variar segun las condiciones del mercado y las entidades financieras. Consulta con un asesor financiero cualificado antes de tomar decisiones economicas importantes.