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Peso y masa GRATIS

Conversor de onzas a gramos

Onzas a gramos

Convierte onzas (oz) a gramos (g) en tiempo real. Calculadora gratuita, sin registro, con la fórmula exacta y las tablas de equivalencia que necesitas.

Cálculo con precisión de hasta 8 decimales. El conversor usa el punto como separador decimal.

Fórmula de conversión

gramos = onzas × 28,349523125

1 onza avoirdupois = 28,349523125 gramos (valor exacto por definición). Para oro y plata se usa la onza troy: 31,1034768 g.

Tabla de conversión rápida

onzas (oz)gramos (g)
1 oz28,349523 g
2 oz56,699046 g
5 oz141,747616 g
10 oz283,495231 g
20 oz566,990463 g
50 oz1.417,476156 g
100 oz2.834,952313 g
500 oz14.174,761562 g
1000 oz28.349,523125 g

Una onza equivale a 28,349523125 gramos. Esa cifra no es una aproximación ni un promedio: es el resultado de una definición legal. Desde 1959, la libra internacional vale exactamente 0,45359237 kilogramos, y la onza avoirdupois es la dieciseisava parte de esa libra. Divide 453,59237 entre 16 y obtienes los 28,349523125 gramos, sin cola decimal infinita y sin margen de error. Para convertir cualquier cantidad multiplica las onzas por 28,349523125; si te basta con dos decimales en el resultado, redondear el factor a 28,35 te sirve para casi todo. La excepción importante es el oro y la plata: ahí no se usa esta onza, sino la onza troy, que pesa 31,1034768 gramos, un 9,7 % más.

Por qué hay varias onzas y cuál te toca a ti

El lío de las onzas viene de lejos. Durante siglos, cada gremio pesaba con su propio patrón: el comerciante de paños no usaba la misma onza que el orfebre, y el boticario tenía la suya. Cuando el sistema métrico se impuso en Europa, los países anglosajones conservaron varias de esas unidades a la vez, y hoy conviven cuatro conceptos distintos que comparten nombre. Antes de multiplicar por nada, conviene saber cuál tienes delante, porque confundirlas cambia el resultado entre un 9 % y un 100 %.

La onza avoirdupois: la de siempre

Es la onza por defecto. Si ves «oz» en un paquete de café, en una receta, en la báscula de un gimnasio o en la ficha de un producto importado, hablamos de esta. Su símbolo es oz, pesa 28,349523125 gramos y hay 16 en una libra. El nombre viene del francés antiguo avoir de pois, «mercancía de peso», y designaba el sistema con el que se pesaban los bienes ordinarios en los mercados medievales. Su subdivisión es el dram o dracma avoirdupois, que vale una dieciseisava parte de onza: 1,7718451953125 gramos. También se expresa en granos, la unidad más pequeña del sistema: la onza avoirdupois son exactamente 437,5 granos, y el grano vale 64,79891 miligramos por definición.

La onza troy: la de los metales preciosos

Pesa 31,1034768 gramos y se abrevia oz t o ozt. Se llama así por Troyes, la ciudad francesa de las grandes ferias comerciales medievales, y sobrevivió porque el comercio de oro, plata, platino y paladio nunca la abandonó. Su relación con el grano es igual de limpia: 480 granos exactos. La libra troy, que hoy solo aparece en textos históricos y en algunos contratos de metal, se divide en 12 onzas troy y no en 16, así que pesa 373,2417216 gramos, bastante menos que la libra normal. La consecuencia práctica es incómoda: una libra troy pesa menos que una libra avoirdupois, pero cada una de sus onzas pesa más. Si alguna vez has visto un lingote de una onza y te ha parecido más gordo de lo que esperabas, esta es la razón.

La onza farmacéutica o de boticario

El sistema de boticarios pesaba igual que el troy: su onza también son 480 granos, es decir, los mismos 31,1034768 gramos. Lo que cambiaba era la escalera interna, pensada para la dosificación: la onza se dividía en 8 dracmas, cada dracma en 3 escrúpulos y cada escrúpulo en 20 granos. Esa notación con símbolos propios llenó las recetas europeas hasta bien entrado el siglo XX y todavía aparece en formularios antiguos y en literatura. Ya no tiene uso legal en farmacia, donde se trabaja en miligramos, pero explica por qué el grano sigue asomando en alguna presentación farmacéutica anglosajona: la aspirina de «5 granos» clásica equivale a unos 324 miligramos.

La onza líquida: la trampa más común

La fluid ounce mide volumen, no masa. Convertirla a gramos multiplicando por 28,35 es un error de bulto que aparece en recetas traducidas por máquina, en fichas de cosmética y en descripciones de producto de medio internet. Tiene sección propia más abajo, porque además viene en dos sabores incompatibles: el estadounidense y el británico.

La onza castellana, que ya no se usa

España tuvo su propia onza hasta que adoptó el sistema métrico decimal en el siglo XIX. La libra castellana rondaba los 460 gramos y se dividía en 16 onzas, así que cada una pesaba en torno a 28,7 gramos: parecida a la avoirdupois, pero no idéntica. El valor variaba de un reino a otro y de una plaza a otra, y por eso los documentos históricos de pesos hay que leerlos con la referencia local delante. De aquella época nos queda un uso doméstico que todavía dice mucho: llamar «onza» a cada porción marcada de una tableta de chocolate. Esa onza no tiene peso legal; depende del fabricante y del formato de la tableta.

Regla rápida para no equivocarte: si el producto se come, se envía por correo o se vende al peso, es onza avoirdupois (28,35 g). Si brilla y se cotiza en mercado, es onza troy (31,10 g). Si se vierte, es onza líquida y no se convierte a gramos sin conocer el líquido.

La fórmula, el cálculo mental y la conversión inversa

La operación es una multiplicación simple y siempre va en la misma dirección: como el gramo es una unidad más pequeña que la onza, el número de gramos siempre sale mayor que el de onzas. Si tu resultado es menor, has dividido cuando tocaba multiplicar.

gramos = onzas × 28,349523125

onzas = gramos ÷ 28,349523125   (o bien gramos × 0,03527396)

Cuántos decimales necesitas de verdad

Arrastrar los nueve decimales del factor solo tiene sentido cuando trabajas con una báscula capaz de distinguirlos, y esas básculas viven en laboratorios de calibración. Para el resto del mundo:

  • 28,35 sirve para cocina, paquetería, deporte y cualquier báscula doméstica. El error frente al valor exacto es de menos de 0,002 %: en un kilo entero te desvías menos de dos centésimas de gramo.
  • 28,3495 cubre joyería no fina, dosificación de ingredientes concentrados y control de porciones en hostelería.
  • 28,349523125 es el valor exacto por definición y el que usa el conversor de esta página. Úsalo cuando encadenes varias conversiones seguidas, porque los redondeos intermedios se acumulan.
  • 28 a secas no vale para casi nada. Se aleja un 1,2 % y en repostería esa desviación se nota.

El truco para calcularlo de cabeza

Multiplicar por 28,35 mentalmente es incómodo, pero hay un atajo que funciona bien: multiplica por 28 y añade un 1,25 % del resultado. Otra vía, más cómoda para números redondos, es apoyarse en referencias memorizadas y sumar. Si retienes que 1 oz ≈ 28,3 g, 4 oz ≈ 113,4 g, 8 oz ≈ 226,8 g y 16 oz = 453,6 g, casi cualquier cantidad de una receta sale por combinación: 12 oz son 8 + 4, o sea unos 340 g; 6 oz son 4 + 2, unos 170 g. Para el camino inverso, quédate con que 100 gramos son 3,53 onzas y que un kilo son 35,27 onzas.

Cuidado con la notación decimal

El conversor de arriba y las fuentes anglosajonas escriben el separador decimal con punto: 28.349523125. En castellano ese separador es la coma, y el punto se reserva para los miles. Cuando copies un valor de una web estadounidense a una hoja de cálculo configurada en español, revisa el formato: un 1,417.48 mal interpretado se convierte en 1,41748 gramos y el error pasa desapercibido hasta que algo sale mal. Es uno de los fallos más frecuentes al preparar tablas de producto para tiendas online.

Ejemplos resueltos paso a paso

1. Una receta pide 6 oz de harina

Planteas la multiplicación: 6 × 28,349523125 = 170,09713875 gramos. Como ninguna báscula de cocina baja del gramo con fiabilidad, redondeas a 170 g. Si la receta es británica y está escrita en onzas de peso, la conversión es directa y acaba aquí. Si es estadounidense y la harina venía medida en tazas, el número de la receta no era un peso y hay que mirar la sección de cocina más abajo.

2. Un paquete de café de 12 oz

12 × 28,349523125 = 340,1942775 g. Por eso las bolsas de café de especialidad importadas de Estados Unidos rondan los 340 g y no los 250 g o 500 g a los que estamos acostumbrados en Europa. Al comparar precio por kilo entre una bolsa de 340 g y una de 250 g conviene hacer la cuenta: parecen formatos equivalentes y hay un 36 % de diferencia de contenido.

3. Un filete de 1 lb 4 oz

Primero unificas: una libra son 16 onzas, así que 1 lb 4 oz son 20 oz. Después multiplicas: 20 × 28,349523125 = 566,9904625, es decir 567 g. Este formato mixto de libras y onzas aparece constantemente en carnicerías anglosajonas, en pesos de recién nacidos y en equipaje, y el error típico es interpretar «1.4 lb» como «1 libra y 4 onzas» cuando en realidad significa 1,4 libras, que son 635 gramos.

4. Un lingote de 1 oz de oro

Aquí el factor cambia. 1 × 31,1034768 = 31,1034768 g de metal. Multiplicar por 28,35 te habría dado 28,35 g, casi tres gramos menos: sobre una compra de varios lingotes, la diferencia es dinero real. Si lo que tienes es un lingote de un kilo y quieres saber a cuántas onzas troy corresponde, divides 1.000 entre 31,1034768 y obtienes 32,1507 oz t, la cifra que verás en cualquier tabla de conversión de metal.

5. Del gramo a la onza: 250 g en onzas

250 ÷ 28,349523125 = 8,81849... onzas, que redondeas a 8,82 oz. Es una conversión típica al rellenar la ficha de un producto español para un marketplace anglosajón. Consejo: si el dato de origen ya venía redondeado (250 g era en realidad «unos 250 g»), no publiques 8,8185 oz. Transmitir más precisión de la que tienes es una forma silenciosa de mentir en una ficha de producto.

6. Conversión encadenada: 3,5 oz a miligramos

3,5 × 28,349523125 = 99,2233309375 g. Para pasar a miligramos multiplicas por 1.000: 99.223,33 mg. Si hubieras redondeado a 99,22 g antes de multiplicar, habrías perdido 13 miligramos por el camino. Con una sola conversión da igual; con tres encadenadas, no. La regla es conocida en metrología y se aplica igual aquí: redondea solo al final.

Tablas de equivalencia

La primera tabla recoge las cantidades que más se buscan, ya redondeadas a dos decimales para uso práctico, con la columna en gramos exactos al lado por si necesitas el valor completo. Todas corresponden a la onza avoirdupois.

Onzas (oz)Gramos exactosUso prácticoDónde te lo encuentras
0,25 oz7,08738078125 g7,09 gSobres de levadura, especias
0,5 oz14,1747615625 g14,17 gMuestras de cosmética
1 oz28,349523125 g28,35 gRación de frutos secos, carta estándar
1,5 oz42,5242846875 g42,52 gBarritas energéticas
2 oz56,69904625 g56,70 gPorción de pasta seca individual
3,5 oz99,2233309375 g99,22 gEquivalente anglosajón de los 100 g
4 oz113,3980925 g113,40 gUna barra de mantequilla estadounidense
6 oz170,09713875 g170,10 gYogur grande, filete pequeño
8 oz226,796185 g226,80 gMedia libra: queso crema, pasta fresca
10 oz283,49523125 g283,50 gGuante de boxeo profesional
12 oz340,1942775 g340,19 gBolsa de café de especialidad
14 oz396,89332375 g396,89 gLata grande de conserva
16 oz (1 lb)453,59237 g453,59 gUna libra justa; guante de entrenamiento
24 oz680,388555 g680,39 gBote familiar de salsa
32 oz (2 lb)907,18474 g907,18 gSaco pequeño de harina
100 oz2834,9523125 g2,83 kgFormatos industriales

La segunda tabla compara las cuatro unidades que responden al nombre de onza. Guárdala si trabajas con fichas de producto internacionales: resuelve el 90 % de las dudas de un vistazo.

UnidadSímboloQué mideValor exactoDónde se usa
Onza avoirdupoisozMasa28,349523125 gAlimentación, comercio, paquetería, deporte
Onza troyoz tMasa31,1034768 gOro, plata, platino, paladio, joyería fina
Onza de boticario℥Masa31,1034768 gHistórica; formulación farmacéutica antigua
Onza líquida (EE. UU.)fl ozVolumen29,5735295625 mlBebidas, cosmética y recetas estadounidenses
Onza líquida (imperial)fl ozVolumen28,4130625 mlReino Unido, Irlanda, Commonwealth

La onza troy: oro, plata y cómo se cotiza el metal

Si has llegado aquí buscando cuántos gramos tiene una onza de oro, la respuesta es 31,1034768 gramos, no 28,35. El mercado internacional de metales preciosos se cotiza por onza troy y lo lleva haciendo desde mucho antes de que existieran las pantallas donde hoy miras el precio. Confundir las dos onzas en una compra de bullion significa equivocarse en un 9,7 % del metal, y sobre lingotes eso pesa lo suyo.

Cómo se forma el precio que ves

El precio de referencia del oro se publica en dólares estadounidenses por onza troy bajo el código XAU; el de la plata, bajo XAG. Existe una cotización continua en el mercado over-the-counter y, además, subastas diarias administradas en Londres que fijan un precio de referencia usado en contratos y valoraciones. Esa cifra cambia cada segundo que el mercado está abierto, así que no tiene sentido que ninguna página te dé un número cerrado: lo que sí puedes fijar es el procedimiento. Para saber cuánto vale tu metal necesitas tres datos: el precio spot por onza troy, el tipo de cambio de la divisa en la que cotiza a euros, y el peso fino real de la pieza.

Peso bruto y peso fino no son lo mismo

Aquí es donde más gente se lía. Una moneda de inversión de «una onza» contiene una onza troy de metal puro, pero puede pesar bastante más en la báscula si está aleada. Las monedas acuñadas en oro de 22 quilates (ley 916,7) pesan alrededor de 33,93 gramos brutos para contener los 31,10 gramos de oro fino; el cobre de la aleación añade el resto y le da dureza. Las acuñadas en ley 999,9 pesan prácticamente los 31,10 gramos justos, porque casi todo lo que hay dentro es oro. Si pesas una pieza y la comparas con una tabla sin mirar la ley, la conclusión que sacarás será errónea en los dos sentidos posibles.

Cómo calcular el peso fino

La fórmula es directa: peso fino = peso bruto × ley. Una cadena de 40 gramos en oro de 18 quilates tiene una ley de 750 milésimas, así que contiene 30 gramos de oro puro, que son 0,9645 onzas troy. Un objeto de plata de ley 925 (la plata de ley clásica, también llamada sterling) de 100 gramos contiene 92,5 gramos de plata fina, o sea 2,974 onzas troy. Ese es el número que un comprador de metal usará para calcular su oferta, al que luego descontará su margen de compra y los costes de afinado. Entender la cuenta no te convierte en tasador, pero te permite detectar una oferta absurdamente baja.

Esto es una explicación de unidades y de cómo se forma un precio, no asesoramiento de inversión. Antes de comprar o vender metal físico, contrasta el peso y la ley con un profesional acreditado y pide siempre la factura con el desglose.

Equivalencias que conviene memorizar

  • 1 onza troy = 31,1034768 g = 480 granos.
  • 1 kilogramo = 32,150746 onzas troy. Por eso los lingotes de kilo se negocian con ese factor.
  • 1 libra troy = 12 onzas troy = 373,2417216 g.
  • 1 onza troy = 1,09714286 onzas avoirdupois. El 9,7 % de diferencia sale de aquí.
  • 100 g de metal = 3,2150746 onzas troy.
  • En diamantes y gemas no se usa la onza: se usa el quilate métrico, que son 0,2 gramos exactos. No lo confundas con el quilate de ley del oro, que mide pureza y no peso.

La onza líquida: volumen, no masa

Una fluid ounce no pesa nada por sí misma: describe un hueco, y lo que pese depende de con qué lo llenes. Una onza líquida de agua pesa aproximadamente 29,6 gramos; la misma onza líquida de aceite pesa unos 27 gramos, y de miel pesa cerca de 42. Multiplicar onzas líquidas por 28,35 y llamar gramos al resultado es un error que arrastran miles de fichas de producto traducidas automáticamente.

Estados Unidos e Imperial: dos onzas líquidas distintas

La onza líquida estadounidense vale 29,5735295625 mililitros exactos, porque el galón estadounidense se define como 231 pulgadas cúbicas y se divide en 128 partes. La onza líquida imperial vale 28,4130625 mililitros, porque el galón imperial vale 4,54609 litros exactos y se divide en 160 partes. La diferencia es de un 4 %, suficiente para descuadrar una receta de repostería y para que una botella «de 16 oz» contenga bastante menos líquido en el Reino Unido que en Estados Unidos. Hay otro detalle: la pinta estadounidense son 16 onzas líquidas y la imperial son 20, así que dos pintas del mismo nombre se llevan casi un 20 % de diferencia.

Por qué la onza líquida imperial se parece tanto a la onza de peso

No es casualidad que 28,41 ml y 28,35 g se parezcan tanto. La onza líquida imperial se definió históricamente como el volumen que ocupa una onza avoirdupois de agua, medida en unas condiciones concretas de temperatura y presión. Es decir, la coincidencia estaba puesta a propósito. El sistema estadounidense, que heredó una definición de galón anterior basada en el galón del vino, se quedó con una onza líquida algo mayor y perdió esa correspondencia. Saberlo ayuda: en recetas británicas antiguas, tratar una onza líquida de agua como 28 gramos apenas introduce error; en recetas estadounidenses, sí.

Cómo saber cuál tienes delante

  • Si el texto dice fl oz o fluid ounce, es volumen. Punto.
  • Si el envase declara también mililitros, usa esa cifra y olvídate de la conversión.
  • Si aparece junto a cups, pints o quarts, el origen es estadounidense y la onza líquida vale 29,57 ml.
  • Si aparece junto a pintas de 20 oz o a recetas con stones y gills, el origen es británico y vale 28,41 ml.
  • El etiquetado nutricional estadounidense redondea la onza líquida a 30 ml para las tablas de porciones. Es un valor de etiquetado, no la definición: no lo uses para calcular.

Onzas en la cocina y la repostería

La cocina anglosajona es la razón por la que la mayoría de la gente busca esta conversión, y también donde más fácil es equivocarse, porque las recetas británicas y las estadounidenses miden de formas distintas aunque escriban la misma palabra.

Reino Unido pesa, Estados Unidos mide volumen

La repostería británica tradicional trabaja con onzas de peso: «8 oz of flour» son 226,8 gramos de harina en la báscula y la conversión es limpia. La repostería estadounidense doméstica trabaja con tazas: «1 cup of flour» es un volumen, y cuánto pesa depende de cómo hayas llenado la taza. Una taza de harina compactada con la cuchara pesa notablemente más que una taza llenada a cucharadas sueltas y enrasada, y ahí está el origen de la mitad de los bizcochos secos que salen de una receta traducida. Cuando una receta estadounidense sí da el peso en onzas, úsalo: es más fiable que cualquier tabla de equivalencia de tazas.

La mantequilla y sus barras

La mantequilla estadounidense se vende en barras marcadas, y cada barra son 4 onzas: 113,4 gramos. Media barra son 2 oz, unos 56,7 gramos. El envoltorio suele traer las marcas de corte impresas, así que cuando una receta pide «half a stick» puedes traducirlo directamente a 57 gramos sin pesar nada. Las recetas británicas que piden onzas de mantequilla se pesan igual que cualquier otro ingrediente.

Por qué redondear a 28 gramos estropea la repostería

En un guiso, un 1 % arriba o abajo en la cantidad de cebolla no cambia nada. En repostería, la proporción entre harina, grasa, azúcar y líquido gobierna la estructura de la masa, y ahí los errores se acumulan en la misma dirección. Si una receta lleva 10 oz de harina, 6 oz de azúcar y 8 oz de mantequilla y conviertes todo con 28 en vez de con 28,35, te faltan casi 8,5 gramos repartidos entre los tres ingredientes, y la relación entre ellos se mantiene pero la cantidad total de masa baja. El problema mayor aparece con los agentes leudantes y la sal, que van en cantidades pequeñas: en fracciones de onza, redondear a la baja se nota en el sabor y en la subida. Usa 28,35 como mínimo, o pon la báscula en onzas si la tuya lo permite y sáltate la conversión.

Pesar en lugar de convertir

La solución más limpia, si cocinas a menudo con recetas anglosajonas, es una báscula digital con conmutador de unidades. Casi todas las de cocina llevan un botón que alterna gramos, onzas y libras+onzas. Trabajar directamente en la unidad de la receta elimina cualquier error de conversión y cualquier discusión sobre decimales. La báscula redondea a 1 gramo o a 0,1 onzas según el modo, y esa resolución es la que manda de verdad en tu cocina, por mucho que el factor teórico traiga nueve decimales.

Una receta convertida es una receta reinterpretada. Si algo sale raro, antes de culpar al horno revisa si las onzas que te dieron eran de peso o de volumen: es la causa más frecuente y la más fácil de corregir.

Boxeo, café, bebés y otros sitios donde aparece la onza

Guantes de boxeo

Los guantes se venden por onzas y la cifra se refiere al peso del guante, no a la protección en abstracto, aunque las dos cosas vayan de la mano: más onzas significan más relleno y una superficie de impacto mayor. Las tallas habituales van de 8 a 16 onzas, es decir de 227 a 454 gramos por guante. Los combates profesionales de categorías ligeras se pelean con guantes más pequeños y los pesos altos usan tallas mayores; para entrenamiento con saco y sparring lo normal es subir de talla, porque el guante más pesado protege la mano y también al compañero. Cuando compres, comprueba que el peso viene por guante y no por par: es una fuente de confusión clásica en tiendas online.

Café de especialidad

El formato de 12 oz (340 g) domina el café de especialidad estadounidense, y también aparecen bolsas de 8 oz (227 g) y de 5 lb (2,27 kg) para hostelería. Hay un detalle del tostado que conviene conocer: el grano pierde humedad en el tueste, así que el peso que figura en la bolsa es el del café ya tostado. Por eso comparar precios entre tostadores exige mirar el gramaje real de cada formato, no el número grande de la etiqueta. Y en la preparación, la proporción café-agua se expresa en gramos por litro precisamente porque el gramo permite repetir la receta; medir el café por cucharadas introduce una variación que el peso elimina.

Peso de recién nacidos

En Estados Unidos y el Reino Unido el peso al nacer se comunica en libras y onzas: «7 lb 6 oz» son 7 × 453,59 + 6 × 28,35 = 3.345 gramos, o sea 3,345 kilos. Para convertirlo rápido, multiplica las libras por 454, las onzas por 28 y suma. Si te toca leer un informe médico anglosajón, ojo con el formato: «7.6 lb» no es 7 libras y 6 onzas, son 7,6 libras, que son 3.447 gramos. Cien gramos de diferencia en un recién nacido no son irrelevantes para las curvas de percentil, así que ante la duda pregunta al profesional sanitario que lleve el caso.

Correo, paquetería y equipaje

Los tramos tarifarios del correo estadounidense se escalonan por onzas, así que un envío que pasa de 3 a 3,1 onzas puede saltar de tramo. Si preparas envíos desde España hacia esos mercados, pesa en gramos y convierte al tramo correspondiente antes de imprimir la etiqueta, porque las diferencias de tramo se pagan. En equipaje de mano ocurre algo parecido con los líquidos: los límites de bote se expresan en Europa en mililitros y en Estados Unidos en onzas líquidas, y ahí vuelve la onza de volumen.

Etiquetado de producto en España y la UE

El sistema legal de unidades en España y en el resto de la Unión Europea es el Sistema Internacional: el peso neto de un producto alimenticio se declara en gramos o kilogramos. La onza puede acompañar como indicación suplementaria, pero nunca sustituir a la unidad legal ni figurar de forma más destacada. Si importas producto anglosajón para venderlo aquí, esa conversión no es opcional y conviene calcularla con el factor exacto antes de mandar a imprimir etiquetas. Cuando tengas dudas sobre el etiquetado concreto de tu categoría, consúltalo con un técnico en seguridad alimentaria o con tu asesoría: la normativa tiene matices por tipo de producto.

Errores típicos y cómo evitarlos

Estos son los fallos que se repiten una y otra vez en fichas de producto, recetas traducidas y hojas de cálculo. Revisa la lista antes de dar por buena una conversión.

  1. Convertir onzas líquidas como si fueran de peso. El más frecuente y el más caro. Comprueba siempre si pone «fl oz» antes de multiplicar.
  2. Usar 28,35 para oro o plata. El metal precioso va en onzas troy: 31,1034768 g. Un error del 9,7 % en una compra de bullion no es un detalle.
  3. Redondear el factor a 28. Te deja un 1,2 % corto. En una receta de repostería se nota; en un pedido de 50 kilos, son 600 gramos.
  4. Leer «1.4 lb» como «1 libra y 4 onzas». El punto decimal anglosajón no separa unidades: son 1,4 libras. La notación mixta se escribe «1 lb 4 oz».
  5. Mezclar separadores decimales. Copiar «1,417.48» a una hoja española sin ajustar el formato regional genera errores que no saltan a la vista.
  6. Redondear en cada paso intermedio. En conversiones encadenadas, redondea una sola vez, al final.
  7. Dar más decimales de los que la fuente soporta. Si el dato de partida era «unos 250 g», publicar 8,8185 oz aparenta una precisión que no tienes.
  8. Olvidar el peso fino en joyería. Una pieza de 18 quilates no es oro puro: multiplica por la ley antes de convertir a onzas troy.
  9. Confundir el quilate de ley con el quilate métrico. El primero mide pureza del oro (sobre 24); el segundo mide peso de gemas (0,2 g).
  10. Suponer que la pinta es la misma a los dos lados del Atlántico. 16 onzas líquidas frente a 20 cambian el resultado casi un 20 %.
  11. Ignorar la resolución de tu báscula. Si el aparato salta de gramo en gramo, calcular con ocho decimales no mejora nada: el límite lo pone el instrumento, no la fórmula.
  12. Fiarse de una conversión automática de un traductor. Los traductores automáticos convierten mal las unidades con una alegría notable, sobre todo entre onzas de peso y de volumen.

Cómo verificar una conversión en diez segundos

Tres comprobaciones rápidas atrapan casi cualquier error. La primera: el número de gramos tiene que ser mayor que el de onzas, siempre. La segunda: divide mentalmente el resultado entre 28 y mira si te sale aproximadamente la cifra de onzas de partida. La tercera: contrasta contra una referencia que te sepas de memoria, como que una libra son 16 onzas y 453,6 gramos, y comprueba que tu resultado cae donde debería en esa escala. Si las tres cuadran, la conversión está bien.

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