Calculadora de precio por metro cuadrado de vivienda

Calculadora precio metro cuadrado vivienda

El precio por metro cuadrado se calcula dividiendo el precio de la vivienda entre su superficie: un piso de 180.000 € con 75 m² sale a 2.400 €/m². La división es lo fácil. Lo que decide si la cifra sirve para algo es qué superficie has metido en el denominador: construida, útil o construida con elementos comunes. Con el mismo piso y el mismo precio, esas tres superficies dan tres precios por metro cuadrado distintos, y la diferencia entre el primero y el último puede pasar del 20 %.

Aquí tienes la calculadora arriba y la explicación debajo. Introduce el precio que te piden y los metros del anuncio, y verás el precio por metro construido, el precio por metro útil, el efecto de la terraza y del garaje, y cuánto sube la cifra si sumas la reforma y los gastos de compra.

Calcula el precio por metro cuadrado

Rellena precio y superficie construida. El resto de campos son opcionales: déjalos a 0 si no aplican. Los valores iniciales son un ejemplo, cámbialos por los tuyos.

Precio de venta anunciado, sin impuestos ni gastos.
La cifra grande del anuncio suele ser esta.
Deja 0 si no te la han dado; pídesela al vendedor.
Solo si NO está ya dentro de la superficie construida.
Porcentaje al que la cuentas. No hay uno universal: elige el tuyo y dilo.
Valor que atribuyes a los anejos, para descontarlo de la vivienda.
El dato que tú has consultado en una fuente con fecha. Deja 0 para omitirlo.
Presupuesto por escrito, no una estimación de cabeza.
Suma de ITP o IVA+AJD, notaría, registro y gestoría. Consúltalo en tu comunidad.

Cómo leer el resultado sin engañarte

La calculadora devuelve varias cifras a propósito. Una sola no basta, porque cada una responde a una pregunta diferente y confundirlas es el origen de casi todos los errores de comparación.

El campo de referencia de la zona está vacío por defecto y así se queda. La calculadora no inventa un precio de mercado ni consulta ninguna base de datos: eres tú quien introduce el dato que has consultado en una fuente con fecha, y la herramienta se limita a calcular la desviación. Es una decisión deliberada, porque cualquier tabla de precios por ciudad publicada en una página caduca en un trimestre y quien la lee seis meses después toma decisiones con números viejos.

Construida, útil y construida con elementos comunes: la distinción que casi nadie explica

Este es el núcleo del asunto y el motivo por el que dos personas calculan el precio por metro cuadrado del mismo piso y les sale distinto. En una vivienda española conviven tres superficies, y las tres son legítimas:

Superficie útil

Es el suelo que puedes pisar dentro de la vivienda, medido por la cara interior de los cerramientos, descontando muros, tabiques, pilares y conductos. Es la superficie que se usa en la normativa de vivienda protegida y la que aparece en las cédulas de habitabilidad de muchas comunidades. Si te dicen «74,3 m² útiles», ese es el espacio real de tu casa.

Superficie construida

Añade a la útil los muros y tabiques propios de la vivienda y la mitad de los cerramientos que comparte con otras viviendas o con zonas comunes. Es una superficie más grande y es la que aparece en la práctica totalidad de los anuncios.

Superficie construida con elementos comunes

Suma además la parte proporcional que le corresponde a tu vivienda del portal, la escalera, el rellano, el cuarto de contadores o el ascensor, repartida según el coeficiente de participación en la comunidad. Es la superficie que suele figurar en la escritura, en la nota simple del Registro de la Propiedad y en el recibo del IBI. Y es la más grande de las tres.

Con un ejemplo aritmético se ve el problema. Imagina una vivienda de 74 m² útiles, 86 m² construidos y 94 m² construidos con elementos comunes, con un precio de 215.000 €. El precio por metro cuadrado es 2.905 €/m² sobre la útil, 2.500 €/m² sobre la construida y 2.287 €/m² sobre la construida con comunes. Es la misma vivienda y el mismo dinero, y la horquilla entre el extremo alto y el bajo supera el 27 %. Un vendedor que quiera parecer barato publicará la tercera cifra. Un comprador que quiera medir lo que compra usará la primera.

Antes de comparar dos anuncios, escribe al lado de cada precio por metro cuadrado qué superficie has usado. Si no sabes cuál es, no tienes un dato: tienes una división.

Cómo averiguar qué superficie te están dando

  1. Pregunta por escrito. Un correo con «¿la superficie de 90 m² del anuncio es construida, útil, o construida con elementos comunes?» deja constancia y ordena la conversación desde el principio.
  2. Pide la nota simple del Registro de la Propiedad. Te da la superficie inscrita y, de paso, las cargas. Cualquiera puede solicitarla en el Registro competente o a través del portal de los registradores.
  3. Consulta la referencia catastral. La ficha del Catastro indica la superficie construida que consta y el año de construcción. Si no coincide con el anuncio, hay algo que aclarar antes de seguir.
  4. Mide tú. Con un medidor láser, media hora y un plano a mano alzada tienes la superficie útil aproximada. No es una medición pericial, pero detecta desviaciones grandes.

Las discrepancias entre lo anunciado, lo inscrito y lo catastrado son frecuentes, sobre todo en edificios antiguos, en viviendas que han cerrado una terraza o en fincas con obras no declaradas. No siempre indican mala fe, pero sí obligan a preguntar, porque una diferencia de superficie puede arrastrar problemas de inscripción, de licencia o de fiscalidad.

Dónde consultar el precio real de tu zona (y por qué cada fuente dice algo distinto)

No vas a encontrar aquí una tabla de precios por ciudad. Es un dato trimestral, cambia de barrio a barrio y una guía que lo publica queda desactualizada antes de posicionarse. Lo útil es saber dónde está el dato vivo y qué mide exactamente cada fuente, porque miden cosas diferentes y por eso nunca coinciden.

Fuente Qué mide en realidad Para qué te sirve Límite que debes conocer
Índice de Precios de Vivienda (INE) Variación de precios de compraventas reales elevadas a escritura, en forma de índice Saber si el mercado sube o baja y a qué ritmo, por comunidad autónoma Da variaciones, no un precio en euros por metro cuadrado de tu calle
Estadísticas del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana Precio de vivienda a partir de tasaciones y de transacciones registradas Precio medio por metro cuadrado a nivel de municipio y provincia, con serie histórica Es una media agregada: dentro de un municipio grande caben barrios que triplican a otros
Colegio de Registradores Compraventas efectivamente inscritas en el Registro de la Propiedad Volumen de operaciones y precio de transacción cerrada, no de oferta Publicación agregada y con desfase respecto al momento de la firma
Valor de referencia del Catastro Valor administrativo por zonas homogéneas calculado con datos notariales Saber por qué importe mínimo vas a tributar en ITP o en sucesiones No es precio de mercado ni considera el estado real de tu vivienda
Índices de portales inmobiliarios Precio de los anuncios publicados en su propia plataforma Bajar al barrio y hasta a la calle, con actualización mensual Es precio de oferta: lo que se pide, no lo que se acaba pagando
Sistema estatal de referencia del alquiler Rangos de renta por zona a partir de datos declarados Situar el alquiler y comprobar límites en zona declarada tensionada Solo alquiler, y su alcance depende de la declaración de cada comunidad

La distinción que más dinero mueve es la primera de la lista: precio de oferta frente a precio de transacción cerrada. Los portales publican lo que los vendedores piden. Las estadísticas registrales y notariales recogen lo que se firmó. Entre ambas cifras hay un margen de negociación que varía por zona, por tipo de vivienda y por momento del ciclo, y que no es constante ni predecible. Si comparas tu piso contra un índice de oferta, estás comparando contra aspiraciones; si lo comparas contra datos registrales, contra hechos.

Cómo montar tu propia referencia en veinte minutos

  1. Fija un perímetro pequeño y honesto: el mismo barrio, y a poder ser el mismo eje de calles. Cruzar una avenida puede cambiar el precio.
  2. Filtra por tipología comparable: piso en bloque con piso en bloque, con horquilla estrecha de superficie y con el mismo estado (reformado con reformado, a reformar con a reformar).
  3. Anota de cada comparable el precio, la superficie y qué superficie es, la planta, si tiene ascensor y la fecha en que lo has consultado.
  4. Calcula la mediana, no la media: un chalet suelto o un ático de lujo desplazan la media y la mediana aguanta mucho mejor.
  5. Guarda las capturas. Cuando negocies, un listado con fechas vale mucho más que una impresión.

El valor de referencia del Catastro: qué es, para qué se usa y cómo se impugna

Desde el 1 de enero de 2022, el valor de referencia del Catastro funciona como base imponible mínima del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Es el cambio fiscal reciente que más disgustos causa a quien compra sin saberlo, y merece entenderlo antes de firmar nada.

Qué es exactamente

Es un valor administrativo que determina la Dirección General del Catastro para cada inmueble, a partir de los precios comunicados por los notarios en las compraventas, agrupados por zonas homogéneas de valor. Se calcula con módulos y se le aplica un factor de minoración fijado por orden ministerial, precisamente para que no quede por encima del mercado. Se publica cada año y puedes consultarlo en la Sede Electrónica del Catastro con tu certificado o cl@ve, o solicitar el certificado del valor de referencia del inmueble.

Qué implica al comprar

La regla es sencilla: la base imponible del impuesto es el mayor entre el precio pactado y el valor de referencia. Si compras una vivienda por 180.000 € y su valor de referencia es de 205.000 €, el Impuesto de Transmisiones se liquida sobre 205.000 €, aunque tú hayas pagado menos. Ese diferencial, con el tipo autonómico que corresponda, es dinero real que no habías presupuestado.

Hay dos consecuencias prácticas que conviene tener claras:

Cómo se impugna

El valor de referencia se puede discutir, y la vía depende del momento:

  1. Autoliquidas por el valor de referencia y pides después la rectificación de la autoliquidación con devolución de ingresos indebidos, alegando que el valor de mercado real era inferior.
  2. Autoliquidas por el precio pagado y esperas la liquidación complementaria de la comunidad autónoma para recurrirla. Es la vía que suele generar recargos e intereses si sale mal, así que no la tomes sin asesoramiento.

En cualquiera de las dos, la prueba es lo que decide: una tasación de sociedad homologada de fecha próxima a la compraventa, fotografías del estado real, presupuestos de reforma firmados por empresa, informes de patología estructural, y los datos de comparables de la misma zona. La Administración debe pedir informe al Catastro para resolver. Es un procedimiento con plazos estrictos y con coste, así que valóralo con un asesor fiscal antes de meterte: en diferenciales pequeños, el recurso puede costar más de lo que recuperas.

El valor de referencia no dice lo que vale tu casa. Dice por cuánto vas a tributar como mínimo. Son dos preguntas distintas y conviene no mezclarlas nunca en la misma frase.

Tasación homologada frente a valoración comercial: cuál pide el banco

Otra confusión que sale cara. Hay dos documentos que la gente llama «tasación» y solo uno vale para una hipoteca.

La tasación homologada

Es un informe emitido por una sociedad de tasación homologada e inscrita en el registro del Banco de España, conforme a la Orden ECO/805/2003, que fija las normas de valoración de inmuebles para finalidades financieras. Tiene una estructura reglada: identificación registral y catastral, comprobación de superficies, estado de conservación, régimen de protección, métodos de valoración aplicados (comparación, coste, actualización de rentas o residual según el caso), advertencias y condicionantes. Es la que el banco necesita para conceder la hipoteca, porque de ella depende el valor de garantía del préstamo.

Dos detalles prácticos que ahorran problemas:

La valoración comercial de una agencia

Es una estimación de precio de venta hecha por una inmobiliaria, normalmente por comparación con lo que tiene en cartera y con lo que se ha vendido en la zona. Sirve para fijar un precio de salida, para decidir si una oferta es razonable o para orientarte antes de encargar la tasación de verdad. No es un documento de valoración financiera y no la acepta un banco como garantía. Tampoco tiene un formato reglado, así que su calidad depende por completo de quién la firme y de qué comparables haya usado. Pídele siempre los comparables: si no te los enseña, es una opinión.

Y el punto donde esto te afecta al bolsillo

El banco no financia sobre el precio que pagas, sino sobre el menor entre precio de compraventa y valor de tasación. Si acuerdas 250.000 € y la tasación sale en 230.000 €, el porcentaje de financiación se calcula sobre los 230.000 €, y esos 20.000 € de diferencia los pones tú además de la entrada y de los gastos. Por eso, cuando el precio por metro cuadrado que estás aceptando queda muy por encima de lo que apuntan las referencias de la zona, el riesgo no es solo pagar de más: es no poder cerrar la operación. Si tienes dudas, consulta con tu entidad y con un tasador homologado antes de firmar arras, no después.

Por qué la media de la zona no es el valor de tu piso

Un precio medio por metro cuadrado describe un conjunto, no un inmueble. Dentro de un mismo portal puede haber diferencias enormes entre viviendas con los mismos metros. Estos son los factores que el precio por metro cuadrado no recoge y que sí mueven el valor real:

Factor Por qué mueve el valor Cómo lo compruebas antes de ofertar
Planta y ascensor Un tercero sin ascensor y un tercero con ascensor no son el mismo producto, ni para vivir ni para revender Visita el portal y pregunta en la comunidad si hay proyecto de instalación y con qué derrama
Orientación y luz Afecta al confort, a la factura de climatización y a la percepción del comprador siguiente Visita a dos horas distintas del día y comprueba la orientación en el plano o en el visor catastral
Exterior o interior Un piso a patio con dormitorios sin ventilación directa se vende peor y más lento Mira a qué da cada estancia, no solo el salón de las fotos
Ruido Vía rápida, ocio nocturno o un centro logístico cercano condicionan el uso real de la vivienda Consulta los mapas de ruido municipales y visita también un viernes por la noche
Estado de conservación La reforma es dinero contante que se suma al precio y que además tarda meses Pide presupuestos por escrito de instalación eléctrica, fontanería, baños y carpintería
Eficiencia energética Condiciona la factura y, cada vez más, la facilidad de venta futura Exige el certificado energético en vigor, que es obligatorio para vender o alquilar
Estado del edificio Fachada, cubierta, bajantes o ITE desfavorable se convierten en derramas Solicita el certificado de la comunidad sobre deudas y las actas de las últimas juntas
Cargas y situación jurídica Hipotecas vivas, embargos, servidumbres, arrendatarios u obra no inscrita bloquean o encarecen Nota simple registral actualizada, siempre, y a ser posible el mismo día de la oferta

La forma sensata de usar la calculadora es en dos pasos: primero, el precio por metro cuadrado te dice si estás en el rango de la zona o fuera de él; segundo, la lista de arriba te dice si el desvío está justificado. Un piso un 12 % por encima de la referencia puede ser una compra excelente si es el único con ascensor y garaje del entorno, y un piso un 8 % por debajo puede ser malísimo si arrastra una derrama de fachada y una instalación eléctrica de los años setenta.

Gastos e impuestos que se suman al precio (y por qué van aparte)

El precio por metro cuadrado mide el precio de la vivienda. El desembolso incluye bastante más. La razón para calcularlo aparte es de método: si repartes los impuestos dentro del precio por metro cuadrado, dejas de poder comparar esa cifra con la de cualquier otro anuncio.

Vivienda de segunda mano

Obra nueva

Gastos comunes a las dos

Como orden de magnitud, la suma de impuestos y gastos en una compra de segunda mano se mueve en un porcentaje de dos dígitos bajo sobre el precio, pero el reparto concreto depende tanto de tu comunidad, del tipo aplicable y de las bonificaciones a las que tengas derecho que dar una cifra única sería engañarte. Pide el desglose por escrito a la notaría y a la gestoría, y mete el porcentaje real que te den en el campo correspondiente de la calculadora. Si vas a financiar la compra, puedes estimar la cuota resultante con la calculadora de cuota de hipoteca, y presupuestar la obra pendiente con la calculadora de coste de reforma por metros.

Obra nueva y segunda mano: qué cambia en el cálculo

Aspecto Obra nueva Segunda mano
Superficie que te dan Memoria de calidades y planos con útil y construida detalladas por estancia Con frecuencia solo la construida, y a veces con la terraza dentro
Impuesto en la compra IVA más AJD, con el AJD fijado por la comunidad autónoma ITP, con tipo y bonificaciones fijados por la comunidad autónoma
Coste añadido inmediato Normalmente ninguno de obra; sí mejoras y equipamiento opcional El que diga el presupuesto de reforma, que hay que sumar al precio por m²
Eficiencia energética Sujeta al Código Técnico de la Edificación vigente en la licencia La del certificado en vigor; puede requerir inversión para mejorarla
Garantías por defectos Régimen de responsabilidades de la Ley de Ordenación de la Edificación, con plazos escalonados según el tipo de daño Saneamiento por vicios ocultos frente al vendedor, con plazos y prueba mucho más exigentes
Anticipos antes de entrega Deben estar garantizados mediante aval o seguro, en cuenta separada Arras y señales, con el régimen que se pacte en el contrato
Certeza del plazo Sujeto a la fecha de entrega de la promoción y a sus posibles retrasos Depende de la firma y de la situación registral y arrendaticia

A efectos de precio por metro cuadrado, lo relevante es que la comparación honesta entre obra nueva y segunda mano exige meter la reforma dentro. Un piso a reformar solo es más barato por metro cuadrado hasta que sumas el presupuesto de la obra, y esa suma hay que hacerla con un presupuesto por escrito, no con una intuición. Ese es exactamente el cálculo que hace el bloque «coste real por metro cuadrado» de la calculadora de arriba.

Cómo negociar con el resultado en la mano

El precio por metro cuadrado es una herramienta de negociación excelente si la usas con disciplina, y un mal argumento si la usas como eslogan. La diferencia está en cuatro hábitos.

1. Lleva comparables, no opiniones

«Me parece caro» no mueve a nadie. Una lista de seis a diez viviendas comparables, con su precio, su superficie, la fecha de consulta y una captura de cada una, cambia la conversación. Y comparable significa comparable: mismo entorno, misma tipología, mismo estado, misma clase de superficie.

2. Traduce cada defecto a euros con un tercero

Pedir «un 10 %» es arbitrario y se rechaza sin coste. Pedir el importe de un presupuesto firmado por un instalador para renovar la instalación eléctrica es una cifra que el vendedor puede verificar y que le resulta difícil discutir. Tres presupuestos concretos negocian mejor que cualquier porcentaje.

3. Separa la vivienda de los anejos

Si el precio incluye garaje o trastero, el precio por metro cuadrado que sale de dividir el total entre los metros de la vivienda está inflado. Separa el valor de los anejos, recalcula y verás que a menudo el piso está mejor de precio de lo que parecía. Es el campo de la calculadora que más veces cambia el diagnóstico.

4. No te enamores de tu propio número

Tu referencia de zona sale de una muestra pequeña y de precios de oferta. Puede estar sesgada. Si el vendedor te enseña dos operaciones cerradas por encima de tu media, tu media era mala. Un comprador que revisa su cifra ante datos mejores negocia bien; uno que la defiende porque es suya, no.

El precio por metro cuadrado sirve para descartar rápido y para ordenar la conversación. La decisión final se toma con la nota simple, el certificado de deudas de la comunidad, el presupuesto de reforma y la tasación. En ese orden.

Errores frecuentes al calcular el precio por metro cuadrado

  1. Mezclar superficies. Comparar un piso anunciado con superficie construida con otro anunciado con superficie útil produce una diferencia artificial que puede rondar el 15 % o el 20 %. Es, con diferencia, el error más caro.
  2. Sumar la terraza entera. Una terraza de 25 m² añadida al 100 % a la superficie hunde el precio por metro cuadrado y hace parecer barata una vivienda que no lo es. Cuéntala con un coeficiente y di cuál has usado.
  3. Meter el garaje dentro del cálculo. El garaje y el trastero tienen su propio mercado y su propia lógica de precio. Si van en el mismo paquete, sepáralos antes de dividir.
  4. Comparar contra una media de municipio. En una ciudad grande, la media municipal mezcla barrios que no tienen nada que ver entre sí. Cuanto más pequeño sea el perímetro de comparación, mejor.
  5. Tomar el precio de oferta por precio de mercado. Los anuncios recogen lo que se pide. Lo que se firma está en los datos registrales y notariales.
  6. Ignorar la reforma. Un piso a reformar con un precio por metro cuadrado bajo puede terminar por encima de uno reformado. La comparación válida es con la obra dentro.
  7. Olvidar el valor de referencia del Catastro. Cerrar un precio por debajo de él sin haberlo consultado se traduce en una factura fiscal mayor de la prevista.
  8. Usar datos sin fecha. Un precio por metro cuadrado sin trimestre y sin fuente no es un dato. Anota siempre de dónde y de cuándo sale cada cifra que uses.

Metros cuadrados y pies cuadrados: la conversión exacta

Si miras propiedades en países anglosajones o en portales internacionales, te vas a encontrar superficies en pies cuadrados. La equivalencia es fija y no depende del mercado:

1 m² = 10,7639 pies cuadrados
1 pie cuadrado = 0,092903 m²

Para pasar de pies cuadrados a metros cuadrados, divide entre 10,7639. Así, 1.000 pies cuadrados equivalen a 92,90 m², y 1.500 pies cuadrados a 139,35 m². Para convertir un precio, ten cuidado con el sentido de la operación: un precio expresado en unidades monetarias por pie cuadrado se multiplica por 10,7639 para obtener el precio por metro cuadrado, porque el metro cuadrado es la unidad más grande y por tanto la más cara. Después aplica el tipo de cambio de la divisa correspondiente en la fecha en la que estés haciendo el cálculo. Tienes la conversión directa en el conversor de metros cuadrados a pies cuadrados.

Un aviso adicional: la definición de superficie habitable no es igual en todos los países. Lo que en España llamamos superficie construida con elementos comunes no tiene un equivalente exacto en un anuncio estadounidense o británico, así que la conversión de unidades resuelve la aritmética pero no la comparabilidad. Si compras fuera, pregunta qué incluye la cifra igual que lo harías aquí.

El precio por metro cuadrado en alquiler

La misma división funciona para el alquiler: renta mensual entre metros cuadrados da el precio por metro cuadrado y mes, que sirve para comparar viviendas del mismo entorno. Sigue aplicando la regla de la superficie: compara siempre sobre la misma base, y en alquiler tiene todavía más sentido usar la superficie útil, porque es la que vas a habitar.

Tampoco vas a encontrar aquí rangos de renta por ciudad, por el mismo motivo que en compra. Consulta el sistema estatal de referencia de precios del alquiler y los índices de tu comunidad autónoma, que además son los que determinan los límites aplicables si la vivienda está en una zona declarada de mercado residencial tensionado. La declaración de esas zonas corresponde a cada comunidad autónoma, no es automática y no está vigente en todo el territorio, así que lo primero es comprobar si tu municipio está declarado.

Si estás valorando la compra como inversión, el precio por metro cuadrado es solo la mitad del análisis: la otra mitad es la renta que la vivienda puede generar y los gastos que soporta. Puedes hacer ese cálculo con la calculadora de rentabilidad del alquiler, y ten presente que la rentabilidad bruta ignora el IBI, la comunidad, el seguro, el mantenimiento, los periodos sin inquilino y la tributación de los rendimientos. Antes de comprometer capital, habla con un asesor: esto es información general, no asesoramiento de inversión.

Comprobaciones antes de poner una cifra sobre la mesa

Cuando la calculadora te dice que el precio está en rango, quedan las comprobaciones que evitan los problemas caros. Esta es la lista mínima:

Cada una de estas comprobaciones puede modificar el precio por metro cuadrado que estás dispuesto a pagar, y todas son verificables con un documento. Cuando alguna no aparezca, pídela por escrito: la respuesta, o su ausencia, ya es información.

Preguntas frecuentes sobre el precio por metro cuadrado de una vivienda

¿Cómo se calcula el precio por metro cuadrado de una vivienda?

Se divide el precio entre la superficie: precio por metro cuadrado = precio ÷ m². Un piso de 180.000 € con 75 m² sale a 2.400 €/m². Lo importante no es la división, sino qué superficie usas: si esos 75 m² son construidos, el resultado es un precio por metro construido; si son útiles, el precio por metro útil es distinto y siempre más alto. Compara construido con construido y útil con útil.

¿Qué diferencia hay entre superficie construida y superficie útil?

La superficie útil es el suelo que puedes pisar dentro de la vivienda, medido por el interior de los cerramientos y sin contar muros ni tabiques. La superficie construida añade esos muros, tabiques y cerramientos propios de la vivienda. Y la superficie construida con elementos comunes suma además la parte proporcional del portal, la escalera y el rellano, que es la que suele figurar en la escritura y en el Registro. Un mismo piso puede anunciarse con tres cifras distintas de metros, y por tanto con tres precios por metro cuadrado distintos.

¿Qué superficie usan los anuncios de los portales inmobiliarios?

Lo habitual es que el número grande del anuncio sea la superficie construida, a veces con elementos comunes incluidos y a veces con la terraza sumada entera. Muchos anuncios permiten indicar también la superficie útil, pero no todos la rellenan. Antes de comparar dos anuncios pregunta por escrito qué mide cada cifra y pide la nota simple del Registro y la ficha catastral: ahí verás qué superficie está inscrita.

¿Cuál es el precio medio del metro cuadrado en mi ciudad?

No publicamos tablas de precio por ciudad porque es un dato que cambia cada trimestre y que caduca antes de que lo leas. Consúltalo en la fuente oficial: el índice de precios de vivienda del INE, las estadísticas de precio de vivienda del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, la estadística de transmisiones de derechos de la propiedad y los datos de compraventa del Colegio de Registradores. Los índices de los portales inmobiliarios sirven para bajar al barrio, pero miden precio de oferta, no de venta cerrada.

¿El valor de referencia del Catastro es el precio de mercado de mi casa?

No. El valor de referencia es un valor administrativo que calcula la Dirección General del Catastro por zonas homogéneas a partir de los precios de las compraventas ante notario, y desde el 1 de enero de 2022 funciona como base imponible mínima del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales y del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. No tiene en cuenta el estado de conservación ni la reforma de tu vivienda concreta, así que puede quedar por encima o por debajo del precio real. Si te perjudica, se puede impugnar.

¿Qué pasa si compro por debajo del valor de referencia del Catastro?

Que el impuesto se calcula sobre el valor de referencia y no sobre lo que has pagado, porque la ley fija como base imponible el mayor de los dos. Puedes autoliquidar por el valor de referencia y después pedir la rectificación de la autoliquidación con devolución de ingresos indebidos, aportando prueba de que el valor de mercado real era inferior: tasación de sociedad homologada, fotografías del estado, presupuestos de reforma, informe pericial. Es un procedimiento con plazos, así que consulta a un asesor fiscal antes de firmar.

¿Vale la tasación de la agencia inmobiliaria para pedir la hipoteca?

No. Para una hipoteca el banco necesita una tasación emitida por una sociedad de tasación homologada e inscrita en el Banco de España, conforme a la Orden ECO/805/2003. La valoración comercial de una agencia es una estimación de precio de venta, útil para fijar el precio de salida o para negociar, pero no sirve como garantía hipotecaria. Además tienes derecho a proponer tu propio tasador homologado y la entidad debe aceptar esa tasación.

¿Cuánto tiempo vale una tasación hipotecaria?

Los informes y certificados de tasación emitidos conforme a la Orden ECO/805/2003 caducan a los seis meses desde su fecha de emisión. Si la operación se alarga más de ese plazo, hay que encargar una nueva o una actualización, con su coste. Por eso conviene pedir la tasación cuando la operación ya está encarrilada y no en la primera visita.

¿Qué gastos e impuestos se suman al precio por metro cuadrado?

En vivienda de segunda mano, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales, cuyo tipo aprueba cada comunidad autónoma. En obra nueva, IVA más Actos Jurídicos Documentados, también con tipo autonómico en el AJD. A eso se añaden notaría, registro de la propiedad, gestoría y, si hay hipoteca, la tasación. Calcúlalos aparte y en euros: repartirlos dentro del precio por metro cuadrado te impide comparar dos viviendas entre sí.

¿Cómo cuento la terraza en el precio por metro cuadrado?

Una terraza no vale lo mismo que un salón, así que sumarla entera a los metros infla la superficie y hunde artificialmente el precio por metro cuadrado. Lo razonable es computarla con un coeficiente reductor y decir cuál has usado. No hay un porcentaje universal: depende del tipo de terraza, de si está cubierta o cerrada y del criterio del tasador. Pregunta siempre si los metros del anuncio ya la incluyen.

¿Por qué dos pisos del mismo barrio con el mismo precio por m² no valen igual?

Porque el precio por metro cuadrado no recoge la planta, la orientación, si es exterior o interior, si hay ascensor, el ruido, el estado de conservación, la calificación energética, las derramas aprobadas ni las cargas inscritas. El precio por metro cuadrado sirve para descartar y para situarte en un rango, no para dar por bueno un precio concreto.

¿Cómo uso el precio por metro cuadrado para negociar?

Lleva comparables reales, no impresiones: viviendas parecidas, en el mismo entorno, con la misma superficie de referencia y con fecha. Traduce a euros cada defecto objetivo con un presupuesto por escrito, en lugar de pedir un porcentaje redondo. Y separa el precio de la vivienda del valor del garaje o el trastero, porque incluirlos infla el precio por metro cuadrado y te hace creer que el piso está más caro de lo que está.

¿Puedo fiarme del precio por metro cuadrado que da un portal para mi calle?

Como orientación, sí; como valoración, no. Un índice de portal se construye con los anuncios publicados en esa plataforma, de modo que refleja precio de oferta y hereda el sesgo de qué se publica y qué no. Úsalo para el barrio y contrástalo con estadísticas de transacciones inscritas antes de tomar una decisión.

¿La superficie de la escritura y la del anuncio tienen que coincidir?

No siempre coinciden, y la discrepancia no implica necesariamente un problema: la escritura suele recoger la superficie construida con elementos comunes y el anuncio la construida. Ahora bien, si la diferencia es grande o si la superficie catastral tampoco cuadra, hay que aclararlo antes de firmar, porque puede indicar obras no declaradas, cerramientos de terraza sin licencia o una descripción registral desactualizada.

Para seguir con el cálculo

Herramientas y lecturas que encajan con lo que acabas de calcular:

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Vuelve arriba, mete los metros útiles junto a los construidos y mira cuánto cambia el precio por metro cuadrado del piso que estás valorando.

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Sobre este artículo: contenido elaborado por el equipo editorial de globaltool.eu. La calculadora hace aritmética con los datos que introduces y no consulta precios de mercado ni sustituye a una tasación. Este texto es información general sobre cómo se calcula y se interpreta el precio por metro cuadrado, no asesoramiento fiscal, jurídico ni de inversión: para una valoración con efectos, acude a una sociedad de tasación homologada, y para la fiscalidad de tu compra, a tu notario o a un asesor fiscal. Los tipos impositivos y las bonificaciones dependen de tu comunidad autónoma y cambian; consúltalos en su portal tributario. Actualizado el 4 de septiembre de 2026.