Conversor de gigabytes a megabytes

Convierte gigabytes (GB) a megabytes (MB) en tiempo real. Calculadora online gratuita, sin registro, con la fórmula a la vista y una tabla que te da el resultado en los dos sistemas que se usan de verdad: el binario de 1.024 y el decimal de 1.000.
Cálculo con precisión de hasta 8 decimales, con el factor binario de 1.024 (el que aplican Windows y la memoria RAM).
Fórmula de conversión
megabytes = gigabytes × 1.024
Es el factor binario, el que usa esta herramienta: 1 GB = 1.024 MB. Con la nomenclatura de la norma IEC, ese mismo cálculo se escribe 1 GiB = 1.024 MiB.
Si lo que necesitas es el megabyte decimal del Sistema Internacional, el factor es 1.000: 1 GB = 1.000 MB. Tienes las dos columnas en la tabla de aquí abajo.
Tabla de conversión rápida
| gigabytes (GB) | megabytes binarios (× 1.024) | megabytes decimales (× 1.000) |
|---|---|---|
| 1 GB | 1.024 MB | 1.000 MB |
| 2 GB | 2.048 MB | 2.000 MB |
| 5 GB | 5.120 MB | 5.000 MB |
| 10 GB | 10.240 MB | 10.000 MB |
| 20 GB | 20.480 MB | 20.000 MB |
| 50 GB | 51.200 MB | 50.000 MB |
| 100 GB | 102.400 MB | 100.000 MB |
| 500 GB | 512.000 MB | 500.000 MB |
| 1.000 GB | 1.024.000 MB | 1.000.000 MB |
Respuesta rápida
Un gigabyte son 1.024 megabytes si cuentas en binario, que es como cuentan Windows, la memoria RAM y el conversor de esta página; y 1.000 megabytes si cuentas en decimal, que es como cuentan el Sistema Internacional de Unidades, los fabricantes de discos, macOS y las operadoras de telecomunicaciones. Para pasar de GB a MB multiplicas por 1.024 o por 1.000 según el mundo en el que estés. Las dos cifras son correctas; lo que está mal es mezclarlas sin darte cuenta.
La norma IEC 80000-13 resuelve la ambigüedad con nombres distintos: el valor de 1.024 se llama gibibyte (GiB) y el de 1.000 se llama gigabyte (GB). El problema es que casi nadie escribe GiB en la interfaz de su programa, así que el usuario ve «GB» y no sabe cuál de los dos le están enseñando. Esta página te explica cómo distinguirlos en cada situación.
Bit, byte y octeto: de qué están hechos los megabytes
Antes de multiplicar nada conviene saber qué estás multiplicando. La unidad mínima de información en un ordenador es el bit, abreviatura de binary digit: un valor que solo puede ser 0 o 1. Con un bit distingues dos estados; con dos bits, cuatro; con tres, ocho. El número de combinaciones se duplica con cada bit que añades, y esa duplicación constante es el origen de todo lo que viene después.
El byte es el grupo de bits que las máquinas manejan como una sola pieza. Hoy un byte son 8 bits sin discusión, pero no siempre fue así: hubo arquitecturas con bytes de 6, 7 y 9 bits, y por eso las normas de telecomunicaciones prefieren la palabra octeto, que significa 8 bits y no admite interpretaciones. Si alguna vez lees «octetos» en una especificación técnica o en una factura de datos, están hablando de bytes.
Cuánta información cabe en un byte
Con 8 bits tienes 28 = 256 combinaciones distintas. Eso basta para representar un número del 0 al 255, o un carácter de los alfabetos occidentales en las codificaciones antiguas. El texto moderno usa UTF-8, donde una letra sin tilde ocupa 1 byte, una letra acentuada o una eñe ocupan 2, y un emoji puede llegar a 4. Por eso un documento con muchos caracteres especiales pesa algo más de lo que sugiere su número de letras.
De byte a gigabyte: la cadena completa
A partir del byte, todo es multiplicar por el mismo factor una y otra vez. Si el factor es 1.024, la cadena queda así: 1.024 bytes forman un kilobyte binario, 1.024 de esos forman un megabyte binario, 1.024 de esos un gigabyte binario y 1.024 de esos un terabyte binario. Si el factor es 1.000, la cadena es idéntica con otro número. Lo importante es no cambiar de factor a mitad de camino, que es de lejos el error más repetido cuando alguien hace la conversión a mano.
Un gigabyte no es una cantidad de espacio: es una cantidad de bytes con un nombre corto. Cuando una cifra no te cuadre, baja a bytes. En bytes nunca hay dos respuestas posibles.
Dos familias de prefijos: el SI decimal frente al IEC binario
El Sistema Internacional de Unidades define prefijos para múltiplos de diez, y los define para cualquier magnitud: kilogramos, kilómetros, kilovatios y también kilobytes. En el SI, kilo vale 103 (1.000), mega vale 106 (un millón), giga vale 109 (mil millones) y tera vale 1012 (un billón). Puedes consultar la tabla oficial en el Bureau International des Poids et Mesures, el organismo que custodia el SI. Ahí no hay ningún 1.024 por ninguna parte.
La informática, sin embargo, trabaja en potencias de 2 por razones físicas: las líneas de dirección de un chip de memoria son señales binarias, así que las capacidades salen redondas en base 2 y feas en base 10. Como 210 = 1.024 se parece mucho a 1.000, los ingenieros de los años sesenta tomaron prestada la palabra «kilo» para el valor 1.024, y el préstamo se extendió hacia arriba: «mega» para 220, «giga» para 230, «tera» para 240. Durante décadas funcionó porque las capacidades eran pequeñas y el desajuste, también.
Los prefijos binarios: kibi, mebi, gibi y tebi
Los nombres de la familia binaria se construyen juntando las dos primeras letras del prefijo decimal con la sílaba bi, de «binario»: kibi (kilo binario), mebi (mega binario), gibi (giga binario), tebi (tera binario), y más arriba pebi y exbi. Los símbolos añaden una i minúscula: KiB, MiB, GiB, TiB. Fíjate en que el kibibyte lleva la ka mayúscula, mientras que el kilobyte decimal la lleva minúscula (kB): es la única pareja de la lista en la que el símbolo cambia de caja.
Por qué la IEC creó esta norma en 1998
El desajuste entre las dos familias crece con cada escalón. En los kilobytes la diferencia es del 2,4 %, algo que casi nadie notaba cuando los disquetes eran la referencia. En los gigabytes ya ronda el 7 %, y en los terabytes supera el 9 %. Con discos de varios terabytes, hablar de «un 9 % de diferencia» significa decenas de gigabytes que el usuario cree haber comprado y no ve en su explorador de archivos. La confusión dejó de ser académica y empezó a generar reclamaciones.
En diciembre de 1998 la Comisión Electrotécnica Internacional aprobó los nombres y símbolos de los prefijos binarios como enmienda a la norma IEC 60027-2, tal como documenta el NIST en su página sobre múltiplos binarios. Hoy esos prefijos viven en la norma IEC 80000-13, dedicada a ciencia y tecnología de la información, y el IEEE los recogió también en su norma 1541. El objetivo era sencillo: devolver a kilo, mega y giga su significado decimal de siempre y dar a los valores binarios un nombre propio.
La adopción ha sido desigual. El mundo académico, buena parte de Linux, las especificaciones de redes y los documentos normativos usan GiB cuando quieren decir 1.073.741.824 bytes. Las interfaces de usuario de Windows, en cambio, siguen escribiendo «GB» para ese mismo número casi treinta años después. Mientras esa asimetría exista, la pregunta «¿cuántos megabytes tiene un gigabyte?» seguirá teniendo dos respuestas.
Quién usa cada convención
Saber quién cuenta de qué manera vale más que memorizar los factores, porque te dice qué esperar antes de leer la cifra.
Fabricantes de discos duros, SSD, memorias USB y tarjetas
Usan el sistema decimal. Cuando un envase pone 1 TB, dentro hay 1.000.000.000.000 de bytes, no 1.099.511.627.776. La práctica está consolidada desde hace décadas, aparece en la letra pequeña de las especificaciones de los fabricantes y ha sido objeto de litigios en varios países, que se resolvieron obligando a explicitar la definición empleada. Si compras almacenamiento, asume decimal salvo que ponga lo contrario.
Windows
Calcula en binario y etiqueta en decimal. El explorador de archivos, las propiedades de una unidad y el administrador de discos dividen los bytes entre 1.024 tantas veces como haga falta y luego escriben KB, MB o GB. Es la combinación que genera más desconcierto, porque la cifra es binaria y el rótulo dice lo contrario. Truco práctico: en la ventana de propiedades de cualquier fichero o unidad, Windows muestra también el número exacto de bytes entre paréntesis. Esa es la cifra que nunca miente.
macOS y Linux
macOS muestra las capacidades en decimal desde la versión 10.6 del sistema, así que un disco de 1 TB aparece como 1 TB y coincide con la caja. En Linux depende de la herramienta: ls -l da bytes sin más, ls -lh, du -h y df -h usan el factor 1.024 con sufijos de una letra, y varias de esas órdenes aceptan la opción --si para pasarse al factor 1.000. Si comparas resultados entre sistemas, comprueba primero qué opción está en juego.
Memoria RAM
Siempre binaria, sin excepción y sin ambigüedad posible. Un módulo de 16 GB contiene 16 GiB, es decir, 17.179.869.184 bytes. No es una convención comercial, es una consecuencia del diseño: la memoria se direcciona con un número fijo de líneas binarias, así que las capacidades solo pueden ser potencias de 2. La consecuencia práctica es curiosa: un SSD de 512 GB y un módulo de RAM de 512 GB no contienen la misma cantidad de bytes, aunque la etiqueta sea idéntica.
Redes, telefonía y datos móviles
El mundo de las telecomunicaciones cuenta en bits y en decimal. Una conexión de 1 Gbps transporta 1.000.000.000 de bits por segundo, no 1.073.741.824. Los bonos de datos móviles se expresan en GB, y ahí sí conviene mirar las condiciones particulares del contrato, porque no todos los operadores explicitan si su gigabyte vale 1.000 o 1.024 megabytes. La diferencia entre las dos definiciones en un bono de 20 GB ronda el medio gigabyte.
Regla de bolsillo: si el dato viene de un fabricante de hardware de almacenamiento o de una operadora, cuenta en miles. Si viene de Windows o de un chip de memoria, cuenta en 1.024. Y si viene de Linux, mira la opción con la que se ejecutó la orden.
Por qué un disco de 1 TB «solo» tiene 931 GB en Windows
Esta es la pregunta que está detrás de buena parte de las búsquedas sobre conversión de unidades, y tiene una respuesta aritmética exacta. No falta espacio, no te han engañado y el disco no está defectuoso: la misma cantidad de bytes se está contando con dos varas de medir distintas.
El cálculo, paso a paso
Partimos de lo que el fabricante ha metido en el disco: 1.000.000.000.000 de bytes, porque para él 1 TB son 1012 bytes.
- Windows divide entre 1.024 para pasar a kilobytes: 1.000.000.000.000 ÷ 1.024 = 976.562.500 KB.
- Vuelve a dividir entre 1.024 para pasar a megabytes: 976.562.500 ÷ 1.024 = 953.674,32 MB.
- Y una tercera vez para llegar a gigabytes: 953.674,32 ÷ 1.024 = 931,32 GB.
De ahí sale el famoso 931. El atajo es dividir directamente entre 1.073.741.824, que es 1.024 × 1.024 × 1.024: 1.000.000.000.000 ÷ 1.073.741.824 = 931,32. Si escribes ese número en el conversor de arriba en sentido inverso, verás que los bytes vuelven a cuadrar. Ese es el control que te confirma que la cuenta está bien hecha.
Lo que sí se pierde de verdad: formateo y espacio reservado
A la merma aritmética se suma una merma real, esta vez de bytes que existen pero no puedes usar para tus ficheros:
- Metadatos del sistema de ficheros. NTFS mantiene la tabla maestra de archivos (MFT), que crece con el número de ficheros y arranca reservando un porcentaje del volumen. Otros sistemas de ficheros tienen estructuras equivalentes.
- Particiones de sistema. Un disco de arranque moderno lleva una partición EFI, una partición reservada de Microsoft y con frecuencia una partición de recuperación del fabricante. Ninguna aparece como espacio disponible.
- Archivo de paginación e hibernación. El fichero de intercambio y el de hibernación ocupan varios gigabytes y su tamaño depende de la memoria RAM instalada.
- Puntos de restauración y copias de seguridad del propio sistema. La protección del sistema reserva un porcentaje del volumen que puedes ajustar.
- Sobreaprovisionamiento en SSD. Las unidades de estado sólido reservan celdas que el controlador usa para nivelado de desgaste y sustitución de bloques dañados. No son accesibles desde el sistema operativo.
Entre la conversión de unidades y estas reservas, es normal que un disco de 1 TB recién estrenado en un equipo con Windows muestre bastante menos de 931 GB libres. La parte de la conversión la puedes calcular con precisión; la parte del formateo varía según la configuración de cada máquina.
Tabla de equivalencias y la diferencia que se acumula en cada escalón
Esta es la referencia completa. La última columna es la que explica por qué el problema empeora conforme subes: mide cuánto se queda corta la cifra decimal frente a la binaria en cada escalón.
| Escalón | Unidad SI (decimal) | Unidad IEC (binaria) | Bytes de la unidad binaria | Merma aparente |
|---|---|---|---|---|
| 1 | 1 kB = 1.000 B | 1 KiB = 1.024 B | 1.024 | 2,34 % |
| 2 | 1 MB = 1.000.000 B | 1 MiB = 1.048.576 B | 1.048.576 | 4,63 % |
| 3 | 1 GB = 1.000.000.000 B | 1 GiB = 1.073.741.824 B | 1.073.741.824 | 6,87 % |
| 4 | 1 TB = 1012 B | 1 TiB = 1.099.511.627.776 B | 1.099.511.627.776 | 9,05 % |
| 5 | 1 PB = 1015 B | 1 PiB = 1.125.899.906.842.624 B | 1.125.899.906.842.624 | 11,18 % |
La «merma aparente» es la fracción que pierdes al contar en binario una cifra expresada en decimal: 1 − (1.000 ÷ 1.024)n, donde n es el escalón. Mirado al revés, la unidad binaria es un 2,40 % mayor que la decimal en el primer escalón, un 7,37 % mayor en el tercero y un 9,95 % mayor en el cuarto.
Lo mismo, aplicado a capacidades reales de disco
| Etiqueta del fabricante | Bytes reales (decimal) | Lo que muestra Windows |
|---|---|---|
| 128 GB | 128.000.000.000 | 119 GB |
| 256 GB | 256.000.000.000 | 238 GB |
| 500 GB | 500.000.000.000 | 465 GB |
| 512 GB | 512.000.000.000 | 476 GB |
| 1 TB | 1.000.000.000.000 | 931 GB |
| 2 TB | 2.000.000.000.000 | 1.862 GB (1,81 TB) |
| 4 TB | 4.000.000.000.000 | 3.725 GB (3,63 TB) |
Cifras antes de formatear y redondeadas al gigabyte. En el disco de arranque hay que restar además las particiones de sistema y los ficheros reservados.
Megabits por segundo frente a megabytes por segundo: el factor 8
Si la confusión entre 1.000 y 1.024 cuesta un 7 %, esta cuesta un 700 %. Las conexiones de red se anuncian en megabits por segundo (Mbps o Mb/s, con la be minúscula) y los ficheros se miden en megabytes (MB, con la be mayúscula). Como un byte son 8 bits, una cifra y otra se llevan un factor 8.
La conversión, en una línea
Megabytes por segundo = megabits por segundo ÷ 8. Una conexión de 100 Mbps entrega como máximo 12,5 MB/s; una de 600 Mbps, 75 MB/s; una de 1 Gbps, 125 MB/s. Por eso mucha gente contrata fibra «de 1 giga» y ve que el navegador marca 110 o 115 MB/s: no está recibiendo la décima parte de lo prometido, está leyendo la misma velocidad en otra unidad, con la merma normal de las cabeceras de los protocolos.
Cuánto tarda una descarga
Para estimar un tiempo de descarga, pasa la velocidad a megabytes por segundo y divide el tamaño entre ella. Ojo con el tamaño: si te lo ha dicho Windows, está en megabytes binarios, y hay que convertirlo a decimales multiplicando por 1,048576 antes de dividir.
| Velocidad contratada | Máximo teórico en MB/s | 1 GB decimal (1.000 MB) | 1 GiB (lo que Windows llama 1 GB) |
|---|---|---|---|
| 10 Mbps | 1,25 MB/s | 13 min 20 s | 14 min 19 s |
| 50 Mbps | 6,25 MB/s | 2 min 40 s | 2 min 52 s |
| 100 Mbps | 12,5 MB/s | 1 min 20 s | 1 min 26 s |
| 300 Mbps | 37,5 MB/s | 27 s | 29 s |
| 600 Mbps | 75 MB/s | 13 s | 14 s |
| 1.000 Mbps | 125 MB/s | 8 s | 9 s |
Son máximos teóricos. En la práctica intervienen el servidor de origen, el wifi, la latencia y la sobrecarga de los protocolos, así que cuenta con quedarte por debajo de estas cifras.
Cuidado al comparar red y disco
Las velocidades de los discos se publican en MB/s y las de la red en Mbps. Comparar «un SSD de 500 MB/s» con «una fibra de 600 Mbps» sin convertir lleva a la conclusión equivocada: esos 600 Mbps son 75 MB/s, casi siete veces menos que el disco. Cuando el cuello de botella de una copia de red parece estar en el disco, casi siempre está en la red.
Cuánto ocupan las cosas y cuántos datos consumes por hora
Los tamaños concretos dependen del formato, de la compresión y de los ajustes de cada servicio, así que dar una cifra cerrada sería engañarte. Lo que sí es exacto es la fórmula que los genera, y con ella puedes calcular el caso que te interesa a partir del bitrate que use tu aplicación.
La fórmula del consumo por hora
Un flujo de 1 megabit por segundo durante una hora transporta 3.600 megabits, que son 450 megabytes. De ahí sale la regla: megabytes por hora = megabits por segundo × 450. Busca el bitrate en los ajustes de calidad de la aplicación y multiplica.
| Bitrate del flujo | Consumo por hora | En gigabytes decimales |
|---|---|---|
| 0,128 Mbps — audio comprimido básico | 57,6 MB | 0,06 GB |
| 0,32 Mbps — audio de alta calidad con pérdida | 144 MB | 0,14 GB |
| 1,5 Mbps — vídeo de definición estándar | 675 MB | 0,68 GB |
| 3 Mbps — vídeo de definición media | 1.350 MB | 1,35 GB |
| 5 Mbps — vídeo de alta definición | 2.250 MB | 2,25 GB |
| 8 Mbps — alta definición con más calidad | 3.600 MB | 3,6 GB |
| 15 Mbps — vídeo de muy alta resolución | 6.750 MB | 6,75 GB |
| 25 Mbps — vídeo de muy alta resolución con poca compresión | 11.250 MB | 11,25 GB |
Las etiquetas de calidad son orientativas: cada plataforma elige su propio bitrate para cada resolución y lo ajusta de forma dinámica según el ancho de banda disponible. Consulta el dato concreto en los ajustes del servicio que uses.
Fotos, música, vídeo y copias de seguridad
Estos son órdenes de magnitud razonables, no cifras fijas:
- Foto de móvil en JPEG o HEIC. Entre unos pocos megabytes y una decena, según la resolución del sensor, el nivel de detalle de la escena y la compresión elegida. Los formatos modernos como HEIC ocupan bastante menos que el JPEG clásico con la misma calidad aparente.
- Foto en RAW. Varias decenas de megabytes por disparo. El RAW no comprime con pérdida, así que el tamaño depende casi solo del número de píxeles y de la profundidad de bits del sensor.
- Canción. Aquí el cálculo es exacto a partir del bitrate: una pista de cuatro minutos a 320 kbps ocupa 9,6 MB (0,32 × 240 ÷ 8), y a 128 kbps, 3,84 MB. En calidad de disco compacto sin comprimir la misma pista ronda los 42 MB, y comprimida sin pérdida con FLAC se queda en aproximadamente la mitad.
- Película. Del orden de uno a tres gigabytes en alta definición bien comprimida, y de varios gigabytes a bastantes decenas en resoluciones superiores o en formatos poco comprimidos como los de un disco Blu-ray.
- Copia de seguridad de un móvil. Desde unos pocos gigabytes si apenas guardas fotos hasta decenas de gigabytes si llevas años acumulando galería y mensajes con multimedia.
- Documentos. Un texto plano ocupa kilobytes; un documento ofimático con formato, unos cientos de kilobytes; un PDF con imágenes escaneadas, varios megabytes por documento.
Cómo saber si un bono de datos te llega
Suma lo que haces al mes y compáralo con el bono contratado, sin olvidar que el sistema operativo del móvil lleva su propia contabilidad de consumo por aplicación y que esa es la cifra que más se parece a lo que cuenta la operadora. Dos avisos prácticos:
- El vídeo domina el consumo. Una sola hora diaria de vídeo a calidad alta se come más datos que meses enteros de mensajería y navegación.
- Bajar un escalón de calidad en las aplicaciones de vídeo reduce el consumo de forma proporcional al bitrate, no a la resolución. Pasar de 5 Mbps a 1,5 Mbps divide el gasto por algo más de tres.
Si tu bono se agota antes de fin de mes, no busques la causa en la navegación ni en el correo. Mira el reproductor de vídeo y su ajuste de calidad: ahí está casi todo el consumo, y es el único que puedes bajar sin renunciar a nada más.
Sectores, clústeres y por qué «tamaño» y «tamaño en disco» no coinciden
Abre las propiedades de una carpeta en Windows y verás dos cifras distintas: «Tamaño» y «Tamaño en disco». La segunda casi siempre es mayor, y a veces mucho mayor. La explicación no tiene nada que ver con gigabytes ni megabytes, sino con cómo se reparte el espacio físico.
Del sector al clúster
Un disco se divide en sectores, la unidad mínima que el hardware sabe leer y escribir. Los discos clásicos usaban sectores de 512 bytes; los modernos con formato avanzado usan sectores físicos de 4.096 bytes. Por encima, el sistema de ficheros agrupa sectores en clústeres o unidades de asignación, que son los bloques con los que reserva espacio. NTFS usa clústeres de 4 KiB por defecto en los volúmenes habituales, y se pueden elegir tamaños mayores al formatear.
El coste de los ficheros pequeños
La regla es que un fichero ocupa clústeres enteros, aunque no los llene. Con clústeres de 4 KiB:
- Un fichero de 1 byte ocupa 4.096 bytes en disco.
- Un fichero de 5.000 bytes ocupa dos clústeres, es decir, 8.192 bytes.
- Mil ficheros de 500 bytes suman 500.000 bytes de «tamaño», pero 4.096.000 bytes de «tamaño en disco»: unas ocho veces más.
Por eso una carpeta con el código fuente de un proyecto, llena de miles de ficheros minúsculos, puede ocupar varias veces lo que dice su tamaño nominal, mientras que una carpeta con tres películas ocupa prácticamente lo mismo en las dos columnas. Cuando planifiques una copia de seguridad, el número que tienes que mirar es el de tamaño en disco del origen, y aun así el destino puede comportarse de otra manera si usa clústeres de distinto tamaño.
Compresión y deduplicación: cuando ocurre al revés
Hay casos en los que el tamaño en disco es menor que el tamaño. Ocurre con carpetas comprimidas por el propio sistema de ficheros, con ficheros dispersos que reservan huecos sin escribirlos y con volúmenes que aplican deduplicación de bloques repetidos. Si ves esa combinación, no es un error de contabilidad: es una de esas tres cosas trabajando.
Errores típicos al convertir gigabytes a megabytes y cómo comprobar el resultado
Estos son los fallos que aparecen una y otra vez, ordenados de más a menos frecuente:
- Confundir MB con Mb. Un factor 8 de error. Si una cifra te sale ocho veces mayor o menor de lo que esperabas, empieza por aquí.
- Mezclar factores en una cadena de conversiones. Pasar de GB a MB con 1.024 y de MB a KB con 1.000 produce un resultado que no corresponde a ningún sistema. Elige un factor y mantenlo hasta el final.
- Comparar cifras de sistemas distintos. Lo que macOS llama 1 TB y lo que Windows llama 931 GB son el mismo disco. Antes de concluir que falta espacio, comprueba con qué convención está contando cada uno.
- Dar por hecho que la etiqueta GB significa lo mismo en un SSD y en un módulo de RAM. No lo significa: el primero es decimal y el segundo, binario.
- Estimar un tiempo de descarga con el tamaño binario y la velocidad decimal. Un desfase pequeño, pero suficiente para que la cuenta no cuadre y busques el problema donde no está.
- Sumar tamaños de fichero para dimensionar una copia. Sin contar el efecto del clúster, la copia se queda corta con carpetas de muchos ficheros pequeños.
- Redondear demasiado pronto. Si redondeas en cada escalón, el error se acumula. Redondea solo al final.
- Aplicar la conversión al revés. Al pasar de gigabytes a megabytes el número siempre crece; si te sale más pequeño, has dividido en lugar de multiplicar.
El método infalible: vuelve a bytes
Cualquier conversión de almacenamiento se comprueba en dos pasos. Primero, lleva el dato de partida a bytes multiplicando por el factor tantas veces como escalones haya. Segundo, lleva el resultado a bytes por su propio camino. Si los dos números coinciden, la conversión está bien; si no, has cambiado de convención en algún punto. El byte es el único terreno neutral donde las dos familias de prefijos dicen exactamente lo mismo.
Un control de cordura en tres segundos
Antes de dar por buena una cifra, mira el orden de magnitud. De GB a MB, el número se multiplica por algo alrededor de mil; de GB a KB, por algo alrededor de un millón; de GB a bytes, por algo alrededor de mil millones. Si el resultado no está en la horquilla que toca, el fallo no es de decimales, es de factor o de sentido de la operación, y lo verás de un vistazo sin necesidad de rehacer la cuenta.
Cuándo da igual y cuándo no
Para calcular si un vídeo te cabe en una tarjeta de memoria, la diferencia entre 1.000 y 1.024 no cambia la decisión. Para dimensionar una partición al byte, para cuadrar una factura de datos o para verificar la integridad de una copia comparando tamaños, sí importa: ahí conviene trabajar en bytes y dejar los prefijos para el momento de presentar el resultado. Y si escribes documentación técnica que otros van a leer, usa GiB y MiB cuando quieras decir binario. Es la única manera de que nadie tenga que adivinar.
Preguntas frecuentes
Conversiones relacionadas de almacenamiento digital
Todos los conversores de almacenamiento de GlobalTool aplican el mismo factor binario de 1.024, así que los resultados encajan entre sí sin saltos de convención. Tienes la lista completa en convertidores.