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Calculadora de nómina 2026: de bruto a neto, línea por línea

Redacción GlobalToolPublicado: 2026-06-04Actualizado: 2026-09-18

Respuesta rápida

Tu neto sale de restarle al bruto dos cosas: las cotizaciones a la Seguridad Social que van a tu cargo y la retención de IRPF. La calculadora de abajo hace esa resta con los porcentajes que tú introduces —los de tu propio recibo de salarios, o los vigentes que publican la Seguridad Social y la AEAT— y reparte el resultado entre el número de pagas de tu convenio. No llevamos tipos ni bases grabados dentro: cambian cada año por ley y una cifra quemada en el código caduca sin avisar.

Calculadora de nómina: de bruto a neto

Introduce tu bruto, el número de pagas y los dos porcentajes que aparecen en tu nómina. El cálculo se hace en tu navegador; nada se envía a ningún servidor.

Sin restar nada. El importe que figura en tu contrato.
Elige cómo has expresado la cifra anterior.
12 si tienes las extras prorrateadas; 14 si van aparte. Lo dice tu convenio.
Suma de contingencias comunes + desempleo + formación + MEI que te descuentan. Está en la zona de deducciones de tu recibo.
Si aún no tienes nómina, estímalo con el servicio de retenciones de la AEAT.
Anticipos, cuota sindical, embargos, préstamo de empresa… Opcional.

Qué hace y qué no hace. Es una calculadora aritmética: reparte el bruto entre las pagas y aplica los dos porcentajes que le das. No decide por ti el tipo de retención, no aplica topes de base máxima ni mínima, no conoce tu convenio ni tu situación familiar y no distingue entre comunidades. Para eso están la Seguridad Social y la AEAT y, en tu caso concreto, quien te lleve la asesoría laboral. El resultado no tiene ningún valor legal: el documento que vale es tu recibo de salarios.

Casi nadie cobra lo que firmó. Entre el bruto del contrato y el importe que aparece en la cuenta bancaria hay dos filtros —la Seguridad Social y Hacienda— y un tercero opcional que son los descuentos particulares de cada empresa. La distancia entre una cifra y otra no es un misterio contable: es una resta con pocos sumandos, y cuando la ves escrita deja de dar miedo. Esta guía explica esa resta, concepto a concepto, y te deja arriba una calculadora para que la hagas con tus propios números.

Hay una decisión de diseño que conviene explicar antes de seguir, porque marca el resto del artículo. La herramienta de esta página no trae los tipos de cotización ni la escala del IRPF grabados dentro, y no es un descuido. Los tipos de cotización, las bases máximas y mínimas, los grupos de cotización y la escala de retención se aprueban cada ejercicio en la Ley de Presupuestos Generales del Estado, en la orden anual de cotización del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y en las modificaciones del reglamento del IRPF. Una calculadora con esos números escritos en el código funciona bien el primer año y miente en silencio el segundo. Aquí los pones tú, copiados de tu propio recibo o de la fuente oficial, y así el resultado es el tuyo y no el de una tabla caducada.

Regla de la casa: preferimos una calculadora que te pida dos datos a una calculadora que te invente dos datos. Los números que cambian por ley cada año no se memorizan, se consultan.

Cómo usar la calculadora de nómina paso a paso

La herramienta pide seis datos y ninguno requiere que sepas fiscalidad. Estos son, en orden, y de dónde sacar cada uno.

1. El salario bruto y el periodo al que corresponde

Aquí es donde se producen la mayoría de los errores. Un mismo contrato puede expresarse como «30.000 € brutos anuales», como «2.500 € brutos al mes en catorce pagas» o como «2.142,86 € por paga». Las tres frases describen sueldos distintos si las mezclas. El selector de al lado resuelve la ambigüedad: dile si la cifra que has escrito es anual, es lo que se devenga en cada recibo o es una mensualidad repartida en doce meses. Si tienes la nómina delante, la casilla más segura es la de «por paga», tomando el total devengado antes de deducciones.

2. El número de pagas

Doce si tienes las extraordinarias prorrateadas, catorce si van aparte, y valores intermedios si tu convenio contempla una tercera paga o una paga de beneficios. El dato está en el convenio colectivo aplicable y suele aparecer también en el encabezado de tu recibo. Ojo: cambiar el número de pagas no cambia lo que cobras al año, solo cómo se reparte, y la calculadora lo refleja así a propósito.

3. La cotización a tu cargo

Es la suma de los porcentajes que la Seguridad Social te descuenta a ti: contingencias comunes, desempleo, formación profesional y el Mecanismo de Equidad Intergeneracional. No confundas este porcentaje con el que paga la empresa, que es bastante mayor y que no aparece descontado en tu recibo. Abre tu nómina, busca la zona de deducciones y suma los porcentajes de esa columna. Si no tienes recibo todavía, la tabla de tipos vigentes está publicada en la sede electrónica de la Seguridad Social y en la orden de cotización del año, en el BOE.

4. El tipo de retención de IRPF

Es el porcentaje que Hacienda te adelanta cada mes a cuenta de la declaración. También está en tu recibo, junto al importe retenido. Si estás valorando una oferta y no tienes nómina, la Agencia Tributaria publica su propio servicio de cálculo de retenciones, que te da una estimación introduciendo tu situación personal y familiar. Ese servicio es la referencia buena; cualquier calculadora de terceros, la nuestra incluida, es una aproximación aritmética.

5. Otros descuentos

Campo opcional para todo lo que no es cotización ni IRPF: anticipos a devolver, cuota sindical, embargo judicial de salario, préstamo de empresa, aportación a plan de pensiones de empleo por la parte del trabajador o valor del producto en especie que se descuenta en efectivo. Se introduce por paga, en euros.

6. Lo que devuelve

Una tabla con el bruto, cada deducción y el líquido a percibir, expresados al año y por paga, más dos lecturas útiles: el neto repartido entre doce meses —el número que de verdad usas para planificar el alquiler y los recibos— y el porcentaje total que se te va en descuentos. Ese último dato es el que sirve para comparar ofertas de trabajo entre sí.

Por qué el bruto que firmaste nunca es lo que cobras

La nómina es el documento donde se liquida una relación laboral de un mes, y en esa liquidación intervienen tres partes, no dos. Tú y la empresa, obviamente, pero también el Estado, que participa por dos vías distintas y con lógicas opuestas.

Por un lado está la Seguridad Social, que cobra una cotización. Una cotización no es un impuesto: es el precio de un seguro colectivo que te da derecho a prestación por desempleo, a incapacidad temporal, a jubilación contributiva y a las prestaciones por nacimiento y cuidado del menor. La pagáis a medias —muy desigualmente, porque el grueso lo aporta la empresa— y se calcula sobre unas bases que tienen suelo y techo.

Por otro está la Agencia Tributaria, que no cobra nada en la nómina: adelanta. La retención de IRPF es un pago a cuenta de un impuesto que se liquidará el año siguiente cuando presentes la declaración. Si te han retenido de más, te devuelven; si de menos, pagas. Esa diferencia conceptual explica por qué la retención se puede ajustar y la cotización no.

Y hay un tercer elemento que no ves en tu recibo pero que existe: la cuota patronal. Por cada trabajador, la empresa ingresa a la Seguridad Social una cantidad que multiplica varias veces la que aportas tú. Es la razón de que el coste que una empresa asume por ti sea bastante mayor que tu bruto, y de que las conversaciones sobre sueldo se enreden cuando una parte habla de coste y la otra de bruto.

Anatomía del recibo de salarios: las cinco zonas

Todo recibo de salarios en España sigue una estructura reconocible, heredada del modelo oficial y adaptada por cada empresa o software. Si sabes qué mirar en cada bloque, dejas de leerlo como una lista de números sueltos.

Zona del reciboQué contieneQué conviene revisar
EncabezadoDatos de la empresa (nombre, CIF, código de cuenta de cotización) y tuyos: NIF, número de afiliación, categoría, grupo de cotización, fecha de antigüedad y periodo liquidado.Que el grupo de cotización y la categoría casen con tu trabajo real, y que la antigüedad sea la correcta: de ella dependen trienios e indemnizaciones.
DevengosTodo lo que has ganado: salario base, complementos, pluses, horas extra, prorrata de pagas extra, dietas y suplidos, percepciones en especie.Que estén los complementos de tu convenio y que las horas extra aparezcan con su importe. Es la suma de esta zona lo que llamas «bruto».
DeduccionesAportación del trabajador a la Seguridad Social (con su desglose por conceptos), retención de IRPF, anticipos, valor de productos recibidos, otras deducciones.Que el porcentaje de IRPF sea el que te corresponde y que no haya descuentos que no reconozcas.
Determinación de las basesBase de contingencias comunes, base de contingencias profesionales y desempleo, base de cotización adicional por horas extra y base sujeta a retención de IRPF.Esta zona es la que casi nadie mira y la que más cosas explica: aquí ves si la base sube al tope máximo o si se ha quedado en la mínima de tu grupo.
Líquido a percibirDevengos menos deducciones. El importe transferido a tu cuenta.Que coincida con el ingreso bancario y con la fecha de pago que marca tu convenio.

La zona de determinación de bases es la más informativa de todas y la que suele estar peor leída. Ahí se ve, por ejemplo, que la base de contingencias comunes de un mes normal incluye una parte proporcional de las pagas extraordinarias aunque esas pagas no se cobren ese mes: es la razón de que la cotización sea estable a lo largo del año incluso cuando el líquido varía.

Las bases de cotización, explicadas sin cifras que caduquen

La Seguridad Social no cotiza sobre «tu sueldo» a secas. Cotiza sobre unas bases que se construyen a partir del sueldo con reglas propias, y que tienen un suelo y un techo.

Base de contingencias comunes

Se forma con la remuneración mensual del trabajador —salario base y complementos que computan— más la parte proporcional de las pagas extraordinarias y de cualquier otro concepto de vencimiento superior al mes. Es la base sobre la que se calculan la cotización de contingencias comunes y el MEI, y también la que determinará en su día la base reguladora de tu pensión.

Base de contingencias profesionales

Parte de la anterior y le suma el importe de las horas extraordinarias. Sirve para accidentes de trabajo y enfermedades profesionales (que paga íntegramente la empresa), y para desempleo, formación profesional y el Fondo de Garantía Salarial.

Topes máximo y mínimo

Existe una base máxima de cotización: por encima de ella, aunque tu salario suba, la cotización no crece. Y existe una base mínima por grupo de cotización, por debajo de la cual no se puede cotizar aunque el salario real sea inferior, como pasa con los contratos a tiempo parcial reducido, donde la base mínima se prorratea por horas. Ambos límites se revisan cada año y se publican en la orden de cotización. Que tu base tope arriba tiene una consecuencia práctica poco intuitiva: a partir de cierto sueldo, cada euro bruto adicional pierde cotización pero mantiene IRPF, así que el porcentaje efectivo de descuento sobre el bruto empieza a bajar aunque el IRPF suba.

Conceptos que no cotizan

No todo lo que te paga la empresa entra en la base. Las dietas y gastos de locomoción dentro de los límites reglamentarios, las indemnizaciones por traslado o por extinción del contrato dentro de sus topes, y algunas entregas de productos a precio rebajado quedan fuera dentro de ciertos márgenes. Esos límites también se actualizan, así que la comprobación es la misma: fuente oficial o graduado social.

Si un número de tu nómina cambia todos los eneros, no lo memorices: apunta dónde se publica. Las cifras viven en la orden anual de cotización y en el reglamento del IRPF; lo que no cambia es la estructura.

Qué te descuenta la Seguridad Social

La parte de cotización que va a tu cargo se compone de varios conceptos, cada uno con su tipo y su base. En tu recibo aparecen desglosados, y son estos.

ConceptoSobre qué base se calculaPara qué sirveQuién lo paga
Contingencias comunesBase de contingencias comunesJubilación, incapacidad temporal por enfermedad común, prestaciones por nacimiento y cuidadoEmpresa y trabajador, con la parte mayor a cargo de la empresa
DesempleoBase de contingencias profesionalesPrestación contributiva por desempleoEmpresa y trabajador; el tipo del trabajador varía según el contrato sea indefinido o de duración determinada
Formación profesionalBase de contingencias profesionalesSistema de formación para el empleoEmpresa y trabajador
MEI (Mecanismo de Equidad Intergeneracional)Base de contingencias comunesFondo de reserva de la Seguridad SocialEmpresa y trabajador, con subida escalonada prevista por norma
Accidentes de trabajo y enfermedades profesionalesBase de contingencias profesionales, con tipo según la actividadAccidente laboral y enfermedad profesionalSolo la empresa: no te lo descuentan
FOGASABase de contingencias profesionalesGarantía de salarios e indemnizaciones en caso de insolvenciaSolo la empresa
Horas extraordinariasImporte de las horas extra, con cotización adicionalCotización específica, distinta según sean horas de fuerza mayor o noEmpresa y trabajador

Dos cosas a tener en cuenta cuando mires esta tabla. La primera es que los tipos concretos de cada fila son los que no vas a encontrar aquí escritos como cifra de 2026: los publica la Seguridad Social y cambian por orden ministerial. La segunda es que las filas de accidentes de trabajo y FOGASA no aparecen restadas en tu recibo porque no salen de tu bolsillo, pero forman parte del coste que la empresa asume por tenerte contratado.

La retención de IRPF: de dónde sale ese porcentaje

El IRPF de la nómina es el concepto que más confusión genera, porque la gente lo asocia a los tramos del impuesto y no funciona así. El porcentaje que ves en tu recibo no es un tramo: es un tipo medio de retención, un número calculado para que, sumando doce meses, lo retenido se parezca a lo que acabarás debiendo.

Cómo se calcula, en dos pasos

La empresa hace un ejercicio de previsión al inicio del año o cuando te incorporas. Primero estima tu retribución íntegra anual: salario base, complementos previsibles, pagas extra y percepciones en especie. A ese importe le resta los gastos deducibles —las cotizaciones a la Seguridad Social a tu cargo, entre otros— y aplica las reducciones legales por rendimientos del trabajo. Sobre la base resultante aplica la escala de retención y le descuenta la cuota correspondiente a tus mínimos personales y familiares. La cuota que queda, dividida entre la retribución íntegra anual estimada, da el tipo de retención. Ese tipo se aplica después a cada nómina.

El modelo 145: el formulario que decide tu neto

El dato personal entra en ese cálculo a través de la comunicación de datos al pagador, el modelo 145. Ahí declaras tu situación familiar, hijos y su fecha de nacimiento, ascendientes a tu cargo, grados de discapacidad tuyos o de tus familiares, si pagas pensión compensatoria o anualidades por alimentos, si tienes un préstamo para vivienda habitual anterior a 2013 con derecho a deducción, y si te has trasladado de municipio por motivos de trabajo. Un modelo 145 desactualizado es la causa más frecuente de que dos personas con el mismo bruto cobren netos distintos, y también de que alguien reciba una declaración a pagar que no esperaba. Actualízalo cuando cambie algo: nacimiento, separación, discapacidad reconocida, cambio de vivienda por trabajo.

Regularizaciones a mitad de año

Si durante el ejercicio cambian las circunstancias —te suben el sueldo, cobras un bonus imprevisto, nace un hijo, pasas de temporal a indefinido— la empresa recalcula el tipo y aplica el nuevo a partir de ese momento. Por eso puedes ver que tu porcentaje de IRPF salta en marzo o en septiembre sin que te hayan cambiado el sueldo ese mes: se está corrigiendo la previsión anual con la información nueva.

Cuándo no te retienen nada

Existe un umbral de retribución por debajo del cual no procede retención, y varía según la situación familiar y el número de hijos. Que no te retengan no significa que no tributes: significa que la previsión dice que tu cuota será cero o próxima a cero. Si tienes un segundo pagador, esa previsión deja de ser fiable, y ahí es donde aparecen las sorpresas en la declaración.

Pedir que te retengan más

La normativa permite solicitar por escrito a la empresa un tipo de retención superior al que resulta del cálculo, y la empresa está obligada a aplicarlo. Es la herramienta más sencilla para no llevarte un susto si tienes dos pagadores, ingresos por alquiler o rendimientos que la empresa desconoce. El movimiento contrario —pedir que te retengan menos del tipo calculado— no está permitido.

Particularidades territoriales

El IRPF tiene un tramo autonómico, así que la cuota final depende de la comunidad de residencia, aunque el mecanismo de retención sea el mismo en todas. Navarra y los territorios históricos del País Vasco tienen sistemas forales propios, con su propia normativa de IRPF y sus propios modelos. Ceuta y Melilla tienen una deducción específica en cuota para los residentes. Y en Canarias, el impuesto indirecto es el IGIC, lo que no afecta a la nómina pero sí a cualquier cálculo de coste que mezcle salarios con facturas. Cuando busques cifras, busca las de tu territorio.

Coste de empresa frente a bruto del trabajador

Hay una conversación que se repite en cada proceso de selección: la empresa dice una cifra, el candidato entiende otra y ninguno de los dos está mintiendo. Estas son las tres magnitudes y su orden.

MagnitudQué incluyeDónde se ve
Coste de empresaTu bruto más las cuotas patronales de Seguridad Social (contingencias comunes, desempleo, formación, MEI, accidentes de trabajo y FOGASA) más otros costes asociadosEn la contabilidad de la empresa y en el recibo de liquidación de cotizaciones, no en tu nómina
Salario brutoLa suma de tus devengos: salario base, complementos, pluses, pagas extraEn tu contrato y en la zona de devengos del recibo
Salario netoEl bruto menos tu cotización, menos la retención de IRPF, menos otros descuentosLínea de líquido a percibir, y el ingreso en tu cuenta

La distancia entre coste de empresa y bruto es sustancial y explica decisiones que de otro modo parecen arbitrarias: por qué una subida de sueldo cuesta más de lo que recibes, por qué la retribución flexible (tickets de comida, transporte, guardería, seguro de salud) interesa a ambas partes, o por qué a una empresa le sale distinto contratar a jornada completa que a dos personas a media jornada. Si quieres ver esa cuenta desde el lado del empleador, tenemos una calculadora de coste de empleado para la empresa que ataca el problema desde arriba.

Pagas extra: prorrateadas o no

El Estatuto de los Trabajadores reconoce el derecho a dos gratificaciones extraordinarias al año, una en Navidad y otra en el mes que fije el convenio, y permite que por convenio se acuerde prorratearlas en las doce mensualidades. De ahí salen los dos modelos que conoces.

Sin prorratear: doce nóminas y dos pagas

Cobras doce recibos ordinarios más dos recibos de paga extraordinaria. La clave está en las bases: aunque no cobres la extra hasta julio, la parte proporcional de esas pagas ya está incluida en tu base de contingencias comunes cada mes. Por eso el recibo de la paga extra lleva retención de IRPF pero, habitualmente, no lleva cotización nueva por contingencias comunes: esa cotización ya se ha ido pagando repartida. El resultado es un mes con un neto proporcionalmente más alto que el resto, que es exactamente lo que la gente percibe como «la extra viene casi limpia».

Prorrateadas: doce nóminas más gruesas

El importe anual es el mismo, repartido en doce recibos. La ventaja es la previsibilidad; el inconveniente, que desaparecen los dos meses de colchón. Ten en cuenta que hay convenios que no permiten el prorrateo, y que en algunos sectores es motivo de reclamación.

Qué cambia para el cálculo

Para el total anual, nada. Para la calculadora de arriba, el número de pagas: si pones 12 con las extras prorrateadas o 14 con las extras aparte, el neto anual te sale igual y lo que varía es el importe por recibo. Si te sale distinto, revisa si has metido como bruto anual una cifra que en realidad era «bruto mensual por doce» cuando cobras catorce pagas. Es el error de conversión más común y es el que hace que la gente crea que la calculadora falla.

Un ejemplo aritmético completo

Aviso sobre las cifras que vienen ahora: los porcentajes de este ejemplo los hemos puesto nosotros para que se vea la mecánica de la resta. No son los tipos vigentes de 2026, no proceden de ninguna tabla oficial y no deben usarse como referencia. Los tuyos están en tu recibo y en las fuentes oficiales que citamos al final.

Supongamos un contrato de 30.000 € brutos anuales en catorce pagas. Supongamos también, a efectos de ilustración, una cotización a cargo del trabajador del 6,50 % y un tipo de retención de IRPF del 12,00 %. La cuenta va así.

ConceptoCálculoAl añoPor paga (14)
Salario brutoDato de partida30.000,00 €2.142,86 €
Cotización a tu cargo (6,50 % supuesto)30.000 × 0,065−1.950,00 €−139,29 €
Retención de IRPF (12,00 % supuesto)30.000 × 0,12−3.600,00 €−257,14 €
Líquido a percibir30.000 − 1.950 − 3.60024.450,00 €1.746,43 €
Equivalente mensual24.450 ÷ 12—2.037,50 €

Tres lecturas de esta tabla. La primera: entre las dos deducciones se va el 18,50 % del bruto, que es la suma directa de los dos porcentajes, porque ambos se aplican sobre el mismo bruto en este modelo simplificado. La segunda: el importe por recibo (1.746,43 €) y el equivalente mensual (2.037,50 €) son números distintos y ambos son correctos; el primero es lo que verás en catorce ingresos, el segundo es lo que puedes gastar de media cada mes. La tercera: si ese mismo contrato pasara a doce pagas prorrateadas, el bruto por recibo sería 2.500 € y el neto por recibo 2.037,50 €, idéntico al equivalente mensual anterior. El dinero no cambia; cambia el calendario.

Conviene señalar dónde este ejemplo simplifica frente a una nómina real. En la práctica, la base de cotización no siempre coincide exactamente con el bruto —hay conceptos que no cotizan y hay topes—, la retención se calcula sobre la retribución íntegra estimada después de restar gastos y reducciones, y el recibo de la paga extra tiene un tratamiento distinto en cotización. La calculadora de arriba hace la versión simplificada a propósito: es suficiente para comparar ofertas y detectar desviaciones grandes, y no pretende sustituir al software de nóminas de una gestoría.

Situaciones que descolocan el cálculo

Hay circunstancias que rompen la aritmética limpia de bruto menos porcentajes. Estas son las que más aparecen.

Dos pagadores en el mismo año

Cada empresa calcula tu retención mirando solo lo que ella te paga, así que cada una aplica un tipo bajo sobre una retribución pequeña. Sumadas, las dos retenciones se quedan cortas frente al impuesto real, que se calcula sobre el total. El umbral de obligación de declarar también baja cuando hay más de un pagador y el segundo supera cierta cuantía. La solución práctica es pedir una retención voluntaria mayor a uno de los dos.

Incapacidad temporal

Durante una baja, lo que cobras no es salario sino una prestación calculada sobre la base reguladora, con porcentajes y días de carencia distintos según sea enfermedad común, accidente no laboral o contingencia profesional. Muchos convenios incluyen un complemento que la empresa paga para llegar al 100 %. En el recibo aparecen conceptos nuevos y el líquido varía, así que no esperes que la calculadora cuadre ese mes.

Nacimiento y cuidado del menor

La prestación la abona directamente la Seguridad Social, no la empresa, y tiene su propio tratamiento fiscal. Tu nómina de ese periodo puede quedar a cero o reflejar solo complementos.

Horas extraordinarias

Cotizan aparte, con una cotización adicional que distingue entre horas por fuerza mayor y el resto, y se suman a la base de contingencias profesionales. Si haces horas extra con regularidad, tu retención acabará ajustándose al alza en una regularización. Si quieres ver cómo se traducen en dinero, la calculadora de horas extras en nómina hace esa cuenta.

Retribución en especie

El seguro de salud, el ticket restaurante, el vehículo de empresa o la guardería tienen reglas propias: parte puede estar exenta dentro de límites, parte se valora e integra en la base de retención, y en algunos casos se practica un ingreso a cuenta. Su efecto sobre el neto en efectivo no es proporcional al valor del beneficio.

Embargos y anticipos

El salario tiene límites legales de inembargabilidad por tramos, referenciados al salario mínimo. Un embargo aparece como deducción en la zona correspondiente, después de cotización e IRPF. Los anticipos se descuentan sin afectar a las bases.

Contrato a tiempo parcial

La base de cotización se calcula sobre las horas efectivamente trabajadas, con una base mínima por hora, y el tipo de retención puede ser muy bajo o cero por el umbral de retribución. El neto se acerca mucho al bruto, lo que a veces se interpreta mal como una ventaja fiscal cuando lo que refleja es un salario pequeño.

Fin de contrato

El finiquito no es una nómina más: liquida vacaciones no disfrutadas, parte proporcional de pagas extra y días trabajados del mes, y puede convivir con una indemnización que tiene su propio régimen fiscal. Para esa cuenta tenemos una calculadora de finiquito de contrato temporal.

Cómo revisar tu nómina en diez minutos

Una revisión trimestral basta para cazar la mayoría de los errores antes de que se acumulen. Esta es la secuencia.

  1. Compara el líquido con el ingreso bancario. Suena obvio y es donde aparecen los errores de transferencia.
  2. Revisa el encabezado. Grupo de cotización, categoría y fecha de antigüedad. Un grupo mal asignado afecta a la base mínima y, a largo plazo, a tu pensión.
  3. Suma los devengos a mano. Salario base más complementos más prorrata de extras. Si no cuadra con el total, pregunta.
  4. Contrasta el salario base con tu convenio. Las tablas salariales del convenio aplicable son públicas y se publican en boletines oficiales. El salario base no puede estar por debajo del de tu categoría, ni el total por debajo del salario mínimo vigente.
  5. Mira el porcentaje de IRPF. Si te parece alto o bajo, contrástalo con el servicio de cálculo de retenciones de la AEAT usando tus datos reales.
  6. Comprueba la zona de bases. Que la base de contingencias comunes incluya la prorrata de extras y que no esté topada por error.
  7. Verifica las horas extra y los pluses variables del mes contra tu registro horario.
  8. Guarda el recibo. Los recibos son la prueba de tu vida laboral y salarial, y sirven para reclamar diferencias. El plazo general para reclamar cantidades derivadas del contrato de trabajo es de un año desde que pudieron exigirse.

Si al terminar detectas una diferencia, el primer paso es preguntar a la empresa por escrito. Si no hay respuesta o no hay acuerdo, el camino es la papeleta de conciliación previa y, después, la demanda ante el juzgado de lo social. Antes de llegar ahí, una consulta con un graduado social o con el servicio jurídico de tu sindicato suele resolver el asunto en una conversación.

La nómina no es un documento decorativo: es la prueba de tu cotización, de tu antigüedad y de tu categoría. Un error que se repite doce meses se convierte en un problema de pensión veinte años después.

Errores frecuentes al usar calculadoras de nómina

Mezclar bruto anual y bruto mensual

Multiplicar por doce un sueldo que se cobra en catorce pagas infla la cifra en un 16,7 %. Es el fallo número uno y la razón de la mitad de los «me sale mal».

Usar el tipo del tramo en lugar del tipo de retención

Poner un 30 % porque «estoy en ese tramo» da un neto irreal. La escala del IRPF es progresiva por tramos y el porcentaje que se aplica en nómina es un tipo medio, siempre menor que el marginal.

Dar por buenas calculadoras con tipos grabados de años anteriores

Muchas herramientas que circulan por internet arrastran tipos de cotización y escalas de ejercicios pasados sin decirlo. Antes de fiarte de cualquiera, busca si declara de qué ejercicio son sus tablas. Si no lo dice, trátala como una estimación gruesa.

Olvidar que la retención se regulariza

Una calculadora te da una foto fija; la empresa recalcula tu tipo cuando cambia tu previsión anual. Un neto estable en enero puede no serlo en septiembre.

Confundir cotización con impuesto

La cotización compra derechos (paro, incapacidad, jubilación). Comparar dos ofertas solo por el neto ignora que una base de cotización mayor mejora tus prestaciones futuras.

Ignorar la retribución flexible

Dos ofertas con el mismo bruto pueden dar netos disponibles muy distintos si una incluye comida, transporte o seguro de salud. La comparación honesta se hace sobre lo que te queda después de pagar esos conceptos, no sobre el líquido a secas.

Dónde están las cifras oficiales y a quién preguntar

Este es el punto en el que esta guía se aparta de la mayoría: en lugar de darte una tabla de números que dentro de cuatro meses será falsa, te decimos dónde vive cada cifra.

  • Tipos de cotización, bases máximas y mínimas, grupos de cotización: sede electrónica de la Seguridad Social y la orden anual de cotización publicada en el BOE.
  • Escala de retención, mínimos personales y familiares, obligación de declarar y servicio de cálculo de retenciones: sede electrónica de la Agencia Tributaria. Su propia herramienta de retenciones es la referencia buena para tu tipo de IRPF.
  • Salario mínimo interprofesional y su revisión: el real decreto anual que lo fija, publicado en el BOE.
  • Tu convenio colectivo y sus tablas salariales: registro de convenios del Ministerio de Trabajo y boletines autonómicos o provinciales según el ámbito.
  • Tu vida laboral y tus bases cotizadas reales: el área personal de la Seguridad Social, con certificado digital o Cl@ve.

Y para lo que no resuelve ninguna web: un graduado social o un asesor fiscal. Un caso concreto —pluriempleo, expatriación, pensión compensatoria, discapacidad reconocida, cambio de residencia fiscal a mitad de año— no se resuelve con una calculadora ni con un artículo. Esta página te da la estructura y la aritmética; la aplicación a tu situación la firma un profesional.

Glosario rápido de la nómina

  • Devengo: cada concepto que ganas en el periodo liquidado.
  • Deducción: cada concepto que se resta de los devengos.
  • Líquido a percibir: devengos menos deducciones; el ingreso final.
  • Base de contingencias comunes: importe sobre el que se cotiza para jubilación, incapacidad temporal por enfermedad común y prestaciones familiares.
  • Base de contingencias profesionales: la anterior más horas extra; sirve para accidentes, desempleo, formación y FOGASA.
  • Tipo de retención: porcentaje de IRPF aplicado a tu retribución, calculado como tipo medio anual.
  • Tipo marginal: el porcentaje del último tramo de la escala en el que caes; casi nunca coincide con tu retención.
  • Prorrata de pagas extra: parte proporcional de las extraordinarias imputada a cada mes.
  • Grupo de cotización: clasificación por categoría profesional que determina bases mínimas y máximas.
  • MEI: Mecanismo de Equidad Intergeneracional, cotización finalista para el fondo de reserva de las pensiones.
  • Modelo 145: comunicación de datos personales y familiares al pagador, base del cálculo de la retención.
  • Certificado de retenciones: documento anual que resume lo percibido y lo retenido; es lo que usas al declarar.

Preguntas frecuentes

¿La calculadora de nómina de esta página es gratuita?

Sí. Funciona en tu navegador, no pide registro y no envía tus datos a ningún servidor: el cálculo se hace en tu propio dispositivo y desaparece al cerrar la pestaña.

¿Por qué la calculadora me pide el porcentaje de cotización y el de IRPF en lugar de ponerlos ella?

Porque los tipos de cotización, las bases máximas y mínimas y la escala de retención se fijan cada año por ley y por orden ministerial, y un número quemado en el código caduca sin avisar. Copiándolos de tu propio recibo de salarios o de la tabla vigente de la Seguridad Social y de la AEAT, el resultado es tuyo y no de una tabla vieja.

¿Dónde encuentro mi tipo de retención de IRPF?

En la zona de deducciones de tu recibo de salarios: aparece como IRPF con un porcentaje al lado. También lo tienes en el certificado de retenciones que la empresa entrega cada año. Si aún no has cobrado la primera nómina, el servicio de cálculo de retenciones de la AEAT da una estimación con tus datos personales.

¿Qué diferencia hay entre el coste de empresa y mi salario bruto?

El bruto es lo que figura en tu contrato y en tus devengos. El coste de empresa suma a ese bruto las cuotas de Seguridad Social que paga el empleador por ti, que son varias veces mayores que las tuyas y no aparecen en la parte de deducciones de tu nómina. Por eso una oferta que te hablan de coste de empresa siempre suena más alta que el bruto real.

¿Cobro más si tengo las pagas extra prorrateadas?

No. Con prorrateo cobras doce nóminas más gruesas; sin prorrateo cobras doce nóminas más finas y dos pagas aparte. El total anual es el mismo salvo que el convenio diga otra cosa. Lo que cambia es el reparto en el tiempo y el aspecto del recibo en los meses de paga extra.

¿Por qué mi nómina de julio o de diciembre es distinta si no me han subido el sueldo?

Porque en el mes de paga extra se devenga un importe adicional que lleva retención de IRPF pero, si la paga está fuera de prorrateo, no genera cotización nueva: esa parte ya se ha ido cotizando mes a mes dentro de la base de contingencias comunes. El resultado es una nómina con un neto proporcionalmente mayor que el de un mes normal.

Tengo dos empleos a la vez. ¿Puedo sumar los dos netos que me da la calculadora?

Puedes sumarlos para hacerte una idea de caja, pero ese total se queda corto como previsión fiscal. Cada empresa retiene mirando solo lo que ella te paga, mientras que el IRPF se liquida sobre la suma de ambos, así que lo habitual es que la declaración salga a pagar. Conviene pedir a una de las empresas una retención voluntaria mayor.

¿Qué es el MEI que me aparece descontado en la nómina?

Es el Mecanismo de Equidad Intergeneracional, una cotización finalista destinada al fondo de reserva de las pensiones. Se reparte entre empresa y trabajador y se aplica sobre la base de contingencias comunes. Su tipo está previsto para ir subiendo de forma escalonada, así que conviene mirar el vigente en la tabla de la Seguridad Social.

¿Por qué dos compañeros con el mismo bruto cobran netos distintos?

Casi siempre por el IRPF. La retención depende de la situación personal y familiar declarada en el modelo 145: hijos y su edad, ascendientes a cargo, discapacidad, pensión compensatoria, préstamo de vivienda anterior a 2013, movilidad geográfica o tipo y duración del contrato. La cotización a tu cargo, en cambio, es casi idéntica para los dos.

¿Puedo pedir que me retengan más IRPF del que me corresponde?

Sí. La normativa del IRPF permite solicitar por escrito a la empresa un tipo de retención superior al calculado, y la empresa está obligada a aplicarlo. Es la forma de evitar sorpresas en la declaración cuando tienes varios pagadores o ingresos que la empresa no conoce. Rebajarlo por debajo del tipo calculado, en cambio, no se puede.

¿Sirve esta calculadora para autónomos?

No. Está pensada para trabajadores por cuenta ajena con recibo de salarios. Un autónomo cotiza por una base que elige dentro del sistema de rendimientos netos, paga cuota mensual en lugar de una deducción proporcional y factura con retención distinta. Para ese caso hay que usar una herramienta de cuota de autónomo.

¿El resultado de la calculadora tiene validez legal?

Ninguna. Es una estimación aritmética con los datos que tú introduces y sirve para entender el recibo y detectar desajustes. El documento que vale es tu recibo de salarios y, para tu situación concreta, la palabra la tienen un graduado social o un asesor fiscal.

Qué hacer ahora

Coge la última nómina que tengas a mano. Localiza tres números: el total devengado, el porcentaje de cotización que te descuentan y el porcentaje de IRPF. Con esos tres datos y el número de pagas de tu convenio, la calculadora de arriba te devuelve el neto anual, el neto por recibo y el equivalente mensual en menos de un minuto. Si el resultado no coincide con lo que ingresas, ya sabes dónde mirar: la zona de bases, los complementos variables y las deducciones que no son cotización ni impuesto.

Y si lo que quieres es entender más a fondo alguna pieza concreta del sistema, la nota vigente de cada cifra la tienen la Seguridad Social, la AEAT y el BOE, en ese orden. Nosotros ponemos la aritmética y la explicación; los números que cambian cada enero se consultan en la fuente.

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