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Cómo calcular tu IMC correctamente: fórmula, ejemplos y errores

Ivan Escudero2026-06-04

Respuesta rápida

El IMC se calcula dividiendo el peso en kilos entre la altura en metros al cuadrado: IMC = kg / m². Con 70 kg y 1,75 m: 70 ÷ (1,75 × 1,75) = 70 ÷ 3,0625 = 22,9. En adultos, la OMS clasifica menos de 18,5 como bajo peso, de 18,5 a 24,9 como peso normal, de 25 a 29,9 como sobrepeso y 30 o más como obesidad (grados a partir de 30, 35 y 40). En niños se usan percentiles, y en deportistas, mayores y embarazadas el número necesita contexto.

El índice de masa corporal (IMC) es el número que sale de relacionar tu peso con tu altura. Se calcula en diez segundos, pero se interpreta mal con muchísima frecuencia: se mezclan unidades, se aplica la tabla de adultos a un niño de doce años o se toma como un diagnóstico lo que en realidad es una primera criba. En esta guía tienes la fórmula paso a paso, ejemplos resueltos con los números comprobados, las tablas oficiales de la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos en los que el IMC falla y la medida que conviene mirar al lado: el perímetro de cintura.

Si solo quieres el resultado, usa la calculadora de IMC de GlobalTool (peso en kilos y altura en centímetros). Si quieres entender qué significa ese número y qué hacer con él, sigue leyendo.

Fórmula del IMC en adultos: cómo se calcula paso a paso

La fórmula es la misma para hombres y mujeres adultos:

IMC = peso (kg) ÷ altura (m)². La unidad es kg/m², aunque en la práctica se escribe solo el número con un decimal.

El índice lo describió el matemático belga Adolphe Quetelet en el siglo XIX, por eso a veces se llama «índice de Quetelet». El nombre de body mass index lo popularizó el fisiólogo Ancel Keys en 1972, cuando comparó varias fórmulas de peso y altura y comprobó que esta era la que mejor se comportaba en estudios de población. Ese origen explica su gran virtud y su gran límite: sirve muy bien para comparar grupos de personas, y peor para juzgar a un individuo concreto.

Los cinco pasos

  1. Pésate y anota el peso en kilogramos (por ejemplo, 78 kg).
  2. Mide tu altura y pásala a metros: 175 cm son 1,75 m.
  3. Eleva la altura al cuadrado, es decir, multiplícala por sí misma: 1,75 × 1,75 = 3,0625.
  4. Divide el peso entre ese resultado: 78 ÷ 3,0625 = 25,47.
  5. Redondea a un decimal: 25,5. Ese es tu IMC.

Atajo si tienes la altura en centímetros

Si prefieres no convertir, puedes trabajar con centímetros y multiplicar al final por 10.000: IMC = peso ÷ (altura en cm)² × 10.000. Con el mismo ejemplo: 78 ÷ (175 × 175) = 78 ÷ 30.625 = 0,002547; multiplicado por 10.000 da 25,47. Es el error más típico: meter los centímetros en la fórmula de metros y obtener un 0,0025 que no significa nada.

Fórmula con libras y pulgadas

Si tienes los datos en unidades anglosajonas (báscula importada, app configurada en inglés), la fórmula equivalente es IMC = 703 × peso (lb) ÷ altura (in)². El 703 es el factor que compensa el cambio de unidades. Ejemplo: 180 libras y 70 pulgadas (5 pies y 10 pulgadas) dan 703 × 180 ÷ 4.900 = 25,8. Si lo pasas antes a sistema métrico (81,6 kg y 1,778 m) sale lo mismo. Para convertir: 1 libra = 0,4536 kg y 1 pulgada = 2,54 cm.

Tabla del IMC de la OMS: rangos y qué significan

La OMS clasifica a los adultos (a partir de 20 años) con los mismos puntos de corte para hombres y mujeres. Los límites están pensados como umbrales de riesgo en población general: a medida que sube el IMC por encima de 25 aumenta, de media, el riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión y enfermedad cardiovascular, y por debajo de 18,5 aumentan los problemas asociados a la desnutrición.

Clasificación OMS IMC (kg/m²) Subdivisión Lectura orientativa
Bajo peso < 18,5 Delgadez leve 17,0–18,49 · moderada 16,0–16,99 · severa < 16,0 Conviene descartar desnutrición, pérdida de peso no buscada o trastorno de la conducta alimentaria.
Peso normal 18,5–24,9 — Rango asociado al menor riesgo en estudios de población.
Sobrepeso (preobesidad) 25,0–29,9 — Riesgo aumentado; la cintura ayuda mucho a matizar.
Obesidad clase I 30,0–34,9 — Riesgo alto; merece valoración sanitaria.
Obesidad clase II 35,0–39,9 — Riesgo muy alto.
Obesidad clase III ≥ 40,0 — Riesgo extremadamente alto; seguimiento médico.

La clasificación española de la SEEDO

En España verás a menudo otra tabla, la del consenso de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO, 2000). Coincide con la OMS en los cortes de 18,5, 25, 30, 35 y 40, pero parte el sobrepeso en dos tramos y añade uno más arriba: sobrepeso grado I de 25 a 26,9, sobrepeso grado II o preobesidad de 27 a 29,9, obesidad tipo I de 30 a 34,9, tipo II de 35 a 39,9, tipo III (mórbida) de 40 a 49,9 y tipo IV (extrema) de 50 en adelante. Si tu informe médico dice «sobrepeso grado II», se refiere a esta escala, no a la de la OMS.

¿Y si estoy justo en el límite?

Los puntos de corte son convenciones redondas, no escalones biológicos. Pasar de 24,9 a 25,1 no cambia tu salud de un día para otro; la variación normal de peso a lo largo de una semana (líquidos, comidas, sal) ya mueve el IMC varias décimas. Lo útil es la tendencia en meses y lo que acompaña al número.

Cómo medir bien el peso y la altura (para que el IMC no mienta)

La fórmula no tiene truco; los datos de entrada, sí. Un centímetro de altura mal medido o un kilo de ropa cambian el resultado más de lo que parece.

El peso

  • Pésate por la mañana, después de ir al baño y antes de desayunar.
  • Con la mínima ropa posible y descalzo.
  • Siempre en la misma báscula, sobre suelo firme (en una alfombra muchas básculas marcan menos).
  • No saques conclusiones de un solo día: el peso fluctúa por agua, sal, digestión o ciclo menstrual.

La altura

  • Descalzo, de espaldas a una pared lisa, con talones, glúteos y espalda en contacto con ella.
  • La mirada al frente, con la cabeza recta (ni mirando arriba ni abajo).
  • Apoya un libro o una escuadra sobre la cabeza, en ángulo recto con la pared, marca y mide con cinta métrica.
  • Usa tu altura actual. A partir de cierta edad es habitual perder algunos centímetros por los cambios en la columna; seguir usando la altura del DNI de hace treinta años infla o reduce el cálculo.

Un detalle práctico: como la altura va al cuadrado, un error de 2 cm pesa más que un error de 1 kg. Con 78 kg, medir 1,73 m en lugar de 1,75 m sube el IMC de 25,5 a 26,1.

Ejemplos resueltos de cálculo del IMC

Estos casos son ilustrativos (no son personas reales) y sirven para practicar la fórmula y ver cómo cambia la lectura según el contexto. Todos los cálculos están hechos con la altura en metros y redondeados a un decimal.

Caso Peso Altura Cálculo IMC Categoría OMS
Adulto sedentario 82 kg 1,78 m 82 ÷ 3,1684 25,9 Sobrepeso
Estudiante 58 kg 1,62 m 58 ÷ 2,6244 22,1 Peso normal
Persona de 70 años 70 kg 1,65 m 70 ÷ 2,7225 25,7 Sobrepeso (ver apartado de mayores)
Mujer adulta 64 kg 1,58 m 64 ÷ 2,4964 25,6 Sobrepeso
Jugador de rugby 95 kg 1,80 m 95 ÷ 3,24 29,3 Sobrepeso (probablemente por músculo)
Datos en libras 180 lb 70 in 703 × 180 ÷ 4.900 25,8 Sobrepeso

Qué enseñan estos ejemplos

El adulto sedentario y el jugador de rugby caen en la misma categoría, pero su situación no tiene nada que ver: en el primero el exceso suele ser grasa, en el segundo es sobre todo músculo. La persona de 70 años con 25,7 está dentro de lo que muchos geriatras consideran aceptable a esa edad. Y la mujer con 25,6 está a unas décimas del límite, donde la cintura y los hábitos dicen más que el propio índice. El número es el mismo tipo de dato en todos los casos; lo que cambia es la lectura.

Qué peso corresponde a cada rango según tu altura

Dar la vuelta a la fórmula es muy práctico: peso = IMC × altura². Así sabes entre qué pesos queda el rango normal de la OMS para tu estatura. La tabla aplica los cortes de adulto; no sirve para menores ni sustituye una valoración individual.

Altura Peso con IMC 18,5 Peso con IMC 25 Peso con IMC 30 Rango de peso normal (aprox.)
1,50 m41,6 kg56,3 kg67,5 kg41,6–56,0 kg
1,55 m44,4 kg60,1 kg72,1 kg44,4–59,8 kg
1,60 m47,4 kg64,0 kg76,8 kg47,4–63,7 kg
1,65 m50,4 kg68,1 kg81,7 kg50,4–67,8 kg
1,70 m53,5 kg72,3 kg86,7 kg53,5–72,0 kg
1,75 m56,7 kg76,6 kg91,9 kg56,7–76,3 kg
1,80 m59,9 kg81,0 kg97,2 kg59,9–80,7 kg
1,85 m63,3 kg85,6 kg102,7 kg63,3–85,2 kg
1,90 m66,8 kg90,3 kg108,3 kg66,8–89,9 kg

La última columna usa 24,9 como techo del rango normal, por eso queda unas décimas por debajo del peso con IMC 25. Si mides entre dos filas, calcula tu caso con la fórmula o con la calculadora: el rango se desplaza bastante con pocos centímetros.

Un rango de peso normal de entre 14 y 23 kilos para una misma altura te recuerda que no existe un «peso ideal» único. La constitución, la musculatura y la edad colocan a cada persona en un punto distinto de ese intervalo.

IMC según la edad: niños, adolescentes, adultos y mayores

La fórmula es idéntica a cualquier edad, pero la tabla para interpretar el resultado no. Aplicar los cortes de adulto a un menor es uno de los errores más serios que se cometen con el IMC.

Niños y adolescentes: percentiles y puntuaciones z

Durante el crecimiento, la proporción de grasa cambia con la edad y es distinta en chicos y chicas. Por eso el IMC de un menor se compara con curvas de referencia de su misma edad y sexo, y el resultado se expresa en percentil o en desviaciones estándar (puntuación z):

  • OMS, de 5 a 19 años: sobrepeso por encima de +1 desviación estándar, obesidad por encima de +2 y delgadez por debajo de −2. En menores de 5 años se usan los patrones de crecimiento infantil de la OMS, con cortes más exigentes (sobrepeso por encima de +2 y obesidad por encima de +3).
  • CDC de Estados Unidos, de 2 a 19 años: bajo peso por debajo del percentil 5, peso saludable entre el 5 y el 85, sobrepeso entre el 85 y el 95, y obesidad a partir del percentil 95.
  • En España, las consultas de pediatría usan las referencias de la OMS o las tablas de crecimiento de la Fundación Orbegozo, según el centro. Por eso dos informes pueden no coincidir exactamente.

Un IMC de 22 puede ser normal en un adulto y estar por encima del percentil de sobrepeso en un niño de 9 años. Si tienes dudas sobre el peso de tu hijo o hija, la referencia es su pediatra, que además valora la evolución en la curva a lo largo del tiempo, que dice más que una medida suelta.

Adultos (a partir de 20 años)

Se aplica la tabla de la OMS de arriba, igual para hombres y mujeres. Es la etapa en la que el IMC tiene más relación con el riesgo metabólico, sobre todo si se acompaña de la medida de la cintura. Que la tabla sea la misma para ambos sexos no significa que el cuerpo lo sea: con el mismo IMC, las mujeres suelen tener más porcentaje de grasa que los hombres.

Personas mayores (a partir de 65 años)

Con la edad se pierde músculo y se gana grasa, a menudo sin que cambie el peso. Además, en mayores un peso algo más alto se relaciona en muchos estudios con menos fragilidad. Por eso en geriatría se usa con frecuencia el rango propuesto por Lipschitz (1994): menos de 22, bajo peso; de 22 a 27, normal; más de 27, sobrepeso. No es la clasificación oficial de la OMS, sino un criterio clínico para esta población. Lo que más alarma en una persona mayor no suele ser un IMC de 26, sino una pérdida de peso que no ha buscado, la pérdida de fuerza o la dificultad para levantarse de una silla.

Cuándo el IMC engaña: sus limitaciones

El IMC no mide grasa: mide kilos por metro cuadrado. Funciona como filtro rápido porque en la mayoría de adultos sedentarios más kilos significan más grasa, pero hay situaciones en las que esa relación se rompe.

Mucha masa muscular

Deportistas de fuerza, jugadores de rugby o personas que entrenan con cargas pueden dar sobrepeso o incluso obesidad con un porcentaje de grasa bajo. En estos casos el IMC sobreestima la grasa y hay que mirar la cintura o hacer una medición de composición corporal.

Poco músculo con peso «normal»

El caso contrario es más discreto y más preocupante: personas con IMC de 22 o 23 que tienen poca masa muscular y bastante grasa abdominal. El número sale tranquilizador y el riesgo metabólico puede no serlo. Pasa en personas muy sedentarias y en mayores con sarcopenia (pérdida de masa y fuerza muscular).

Embarazo

Durante el embarazo el IMC no se usa para clasificar, porque el aumento de peso es esperable. Lo que se tiene en cuenta es el IMC de antes del embarazo, que orienta cuánto peso conviene ganar. Las recomendaciones más citadas son las del Institute of Medicine de Estados Unidos (2009) para embarazo de un solo bebé:

IMC antes del embarazo Ganancia de peso total recomendada
Bajo peso (< 18,5)12,5–18 kg
Peso normal (18,5–24,9)11,5–16 kg
Sobrepeso (25,0–29,9)7–11,5 kg
Obesidad (≥ 30,0)5–9 kg

Son rangos orientativos. La pauta concreta la marca tu matrona o tu obstetra, que valora también la evolución del bebé y tu situación clínica. Tampoco tiene sentido calcular el IMC durante la lactancia en los primeros meses para decidir una dieta: coméntalo en la consulta.

Origen étnico

Con el mismo IMC, algunas poblaciones tienen más grasa corporal y más riesgo de diabetes tipo 2. Una consulta de expertos de la OMS publicada en 2004 señaló que en poblaciones asiáticas el riesgo aumenta con valores más bajos y propuso puntos de acción de salud pública en 23 y 27,5. El NICE británico recomienda usar esos mismos umbrales para personas de origen del sur de Asia, China, África negra y el Caribe africano.

Otras situaciones

  • Edemas o retención de líquidos (insuficiencia cardiaca, renal o hepática): el peso incluye agua y el IMC deja de reflejar el estado nutricional.
  • Amputaciones: al faltar parte del peso corporal, el cálculo estándar da un valor más bajo del real y hay que usar correcciones.
  • Estaturas muy altas o muy bajas: como la altura va al cuadrado y no a una potencia mayor, el IMC tiende a penalizar un poco a las personas muy altas.
  • Distribución de la grasa: el IMC no dice dónde está la grasa, y no es lo mismo en la cadera que alrededor de los órganos abdominales.

Estas limitaciones son las que llevaron a la comisión internacional sobre obesidad clínica publicada en The Lancet Diabetes & Endocrinology en enero de 2025 a proponer que el diagnóstico de obesidad no se base solo en el IMC, sino que se confirme el exceso de grasa con otra medida, como la cintura, la relación cintura-altura o una medición directa de la grasa corporal.

Perímetro de cintura y relación cintura-altura: el complemento del IMC

Si solo pudieras añadir una medida al IMC, que sea la cintura. La grasa acumulada en el abdomen se relaciona con el riesgo cardiovascular y metabólico con más fuerza que el peso total, y medirla cuesta una cinta métrica y un minuto.

Cómo medir la cintura

  1. De pie, con el abdomen descubierto y los pies algo separados.
  2. Localiza la última costilla y el borde superior del hueso de la cadera (cresta ilíaca) en un costado.
  3. Coloca la cinta en el punto medio entre ambos, paralela al suelo y rodeando el cuerpo.
  4. Mide al final de una espiración normal, sin meter tripa y sin apretar la cinta.

El ombligo no siempre coincide con ese punto medio, sobre todo si hay abdomen prominente, así que no lo uses como referencia.

Umbrales de referencia

Medida Riesgo aumentado Riesgo sustancialmente aumentado Fuente
Cintura en hombres> 94 cm> 102 cmConsulta de expertos OMS (2008), población europea
Cintura en mujeres> 80 cm> 88 cmConsulta de expertos OMS (2008), población europea
Relación cintura-altura (adultos)0,5–0,59≥ 0,6NICE (Reino Unido, 2022)

La relación cintura-altura se calcula dividiendo la cintura entre la altura, en las mismas unidades. Ejemplo: 88 cm de cintura y 175 cm de altura dan 88 ÷ 175 = 0,50, justo en el límite. La regla fácil de recordar es mantener la cintura por debajo de la mitad de tu altura. Tiene la ventaja de funcionar igual en hombres y mujeres y de ajustarse sola a la estatura.

Un IMC normal con una cintura alta merece más atención que un IMC de 26 con una cintura dentro de rango. Mira siempre las dos medidas juntas.

Otras formas de estimar la grasa corporal

  • Bioimpedancia (básculas y aparatos que pasan una corriente débil): cómoda, pero muy sensible a lo hidratado que estés. Sirve para ver tendencias con el mismo aparato, no para un valor exacto.
  • Pliegues cutáneos con plicómetro: fiables en manos entrenadas; con poca práctica, el error es grande.
  • DEXA (densitometría): es la referencia en composición corporal, pero se hace en centros sanitarios y no se usa como control rutinario.

Errores comunes al calcular e interpretar el IMC

Casi todos los fallos vienen de las unidades o de leer el número fuera de contexto:

  • Usar centímetros en la fórmula de metros y obtener valores como 0,0025. Pasa la altura a metros o multiplica por 10.000.
  • No elevar al cuadrado: dividir 78 entre 1,75 da 44,6, un número sin sentido como IMC.
  • Mezclar libras y kilos: 1 libra son 0,4536 kg. Si usas libras y pulgadas, aplica el factor 703.
  • Redondear la altura antes de tiempo: 1,78 m redondeado a 1,8 m cambia el resultado (82 kg dan 25,9 con 1,78 y 25,3 con 1,80).
  • Aplicar la tabla de adultos a menores: hasta los 19 años se usan percentiles o puntuaciones z por edad y sexo.
  • Tomar una sola medida como definitiva: el peso sube y baja a lo largo de la semana.
  • Usar una altura antigua, especialmente a partir de los 60 años.
  • Leer el IMC como un diagnóstico: es una herramienta de cribado, no dice nada por sí solo de tu tensión, tu glucosa o tu forma física.

Cómo usar la calculadora de IMC de GlobalTool

La calculadora de IMC de GlobalTool hace la operación por ti. Funciona así:

  1. Escribe tu peso en kilogramos.
  2. Escribe tu altura en centímetros (la herramienta la pasa a metros internamente).
  3. Pulsa «Calcular IMC».
  4. Verás el IMC con un decimal, la categoría (bajo peso, peso normal, sobrepeso u obesidad) y una barra que sitúa tu resultado en la escala.

Qué conviene saber antes de usarla: solo acepta kilos y centímetros (si tienes libras, conviértelas antes), aplica los puntos de corte de adultos de la OMS y agrupa todos los grados de obesidad en una sola categoría. No sirve, por tanto, para menores, ni tiene en cuenta la edad, el sexo, la cintura o el embarazo. Es de uso libre y no pide registro. Para completar el cuadro, puedes calcular también tu gasto energético con la calculadora de calorías.

Qué hacer con tu resultado

El IMC es un punto de partida. Lo razonable, según el número que te salga:

  • Por debajo de 18,5: si has perdido peso sin proponértelo, tienes poco apetito, cansancio o te preocupa tu relación con la comida, pide cita con tu médico de familia.
  • Entre 18,5 y 24,9: mide igualmente la cintura. Si está dentro de rango y llevas hábitos razonables, no hay nada que corregir por el IMC.
  • Entre 25 y 29,9: mira la cintura, tu nivel de actividad física y antecedentes como tensión alta, colesterol o diabetes en la familia. Con cintura alta o factores de riesgo, coméntalo en tu próxima revisión.
  • 30 o más: merece una valoración sanitaria. La obesidad es una enfermedad crónica con tratamientos que van mucho más allá de «comer menos», y conviene elegirlos con un profesional.

Evita las dietas muy restrictivas o los productos milagro a partir de un número: una pérdida de peso rápida suele llevarse músculo por delante y recuperarse después. Los cambios que se mantienen en el tiempo se diseñan mejor con tu médico o con un dietista-nutricionista titulado.

Aviso sanitario: esta guía es divulgativa y no sustituye la valoración de un profesional sanitario. El IMC es una herramienta de cribado; ante cualquier duda sobre tu peso o tu salud, consulta con tu médico, tu pediatra (en menores) o tu matrona (en el embarazo).

Preguntas frecuentes sobre el cálculo del IMC

¿Cuál es la fórmula exacta para calcular el IMC?

IMC = peso en kilogramos dividido entre la altura en metros al cuadrado. Por ejemplo, 70 kg y 1,75 m: 70 ÷ 3,0625 = 22,9. Si tienes la altura en centímetros, divide el peso entre la altura en cm al cuadrado y multiplica por 10.000.

¿El IMC se calcula igual en hombres y mujeres?

Sí. En adultos la fórmula y los puntos de corte de la OMS son los mismos para ambos sexos. La diferencia está en la interpretación: con el mismo IMC las mujeres suelen tener más porcentaje de grasa, y los umbrales de cintura sí son distintos (80 y 88 cm en mujeres, 94 y 102 cm en hombres).

¿El IMC es válido para deportistas con mucha masa muscular?

Solo con matices. El IMC no distingue músculo de grasa, así que en personas muy musculadas puede marcar sobrepeso u obesidad sin exceso de grasa. En esos casos conviene complementarlo con el perímetro de cintura, la relación cintura-altura o una medición de composición corporal como pliegues cutáneos o bioimpedancia.

¿Cómo se calcula el IMC en niños?

La fórmula es la misma, pero el resultado se compara con curvas de referencia por edad y sexo. La OMS considera sobrepeso por encima de +1 desviación estándar y obesidad por encima de +2 entre 5 y 19 años; los CDC usan los percentiles 85 y 95. La interpretación debe hacerla el pediatra.

¿Qué IMC es normal en personas mayores de 65 años?

La OMS no tiene una tabla específica, pero en geriatría se usa a menudo el rango de Lipschitz: entre 22 y 27 se considera normal, por debajo de 22 bajo peso y por encima de 27 sobrepeso. En mayores preocupa más la pérdida de peso no buscada y la pérdida de fuerza que un IMC ligeramente alto.

¿Sirve el IMC durante el embarazo?

No para clasificar el peso durante la gestación. Se usa el IMC previo al embarazo para orientar cuánto peso ganar: según el Institute of Medicine (2009), entre 11,5 y 16 kg con IMC previo normal y menos si había sobrepeso u obesidad. La pauta concreta la da la matrona o el obstetra.

¿Qué perímetro de cintura se considera de riesgo?

En población europea, la OMS habla de riesgo aumentado por encima de 94 cm en hombres y 80 cm en mujeres, y de riesgo sustancialmente aumentado por encima de 102 y 88 cm. Otra referencia sencilla es que la cintura no supere la mitad de tu altura (relación cintura-altura por debajo de 0,5).

¿Cada cuánto debo calcular mi IMC?

No hay una regla fija. Para seguir tu evolución basta con pesarte en las mismas condiciones cada pocas semanas y recalcular. Pesarse varias veces al día no aporta nada, porque el peso varía por líquidos y digestión.

¿Qué pasa si mi IMC está justo en el límite entre dos categorías?

Los límites son referencias redondas; estar a unas décimas no supone un cambio brusco de riesgo. Fíjate en la tendencia a lo largo de los meses y en otros datos como la cintura, la tensión arterial, la analítica y tu actividad física.

¿Puedo confiar solo en el IMC para evaluar mi salud?

No. El IMC es una herramienta de cribado, no un diagnóstico. Úsalo junto con la cintura y con las valoraciones de tu médico (tensión arterial, análisis de sangre, antecedentes y hábitos) para tener una imagen completa.

Con la fórmula, las tablas y sus límites claros, ya puedes calcular tu IMC sin errores y leerlo con criterio. Haz la prueba en la calculadora de IMC, mide tu cintura con una cinta métrica y, si alguno de los dos resultados te preocupa, llévalos a tu próxima consulta.

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