Conversor de libras a kilos para equipaje: la conversión que te ahorra cien euros en el mostrador
Una maleta cargada a cuarenta y cuatro libras suena a número redondo y manejable. Hasta que llegas al mostrador de facturación, la pones encima de la báscula y descubres que has facturado veinte kilos clavados, que el límite eran veintitrés, y que has dejado en casa cosas que podías haberte llevado. O peor: pesabas cincuenta libras, creías ir holgado, y la báscula marca veintidós con setecientos. Cuatro libras de margen que no existen.
El sistema imperial y el métrico decimal llevan conviviendo siglo y medio sin ponerse de acuerdo, y los viajeros entre Reino Unido, Estados Unidos y Europa lo pagamos cada vez que hay que hacer la maleta. Vamos a despejar esto de una vez, con las cifras exactas y las trampas concretas que cobran las aerolíneas en 2026.
Cómo se inventaron las dos formas de pesar las cosas
Que el mundo no se ponga de acuerdo sobre cómo pesar un saco de patatas tiene tres siglos de historia. El sistema métrico decimal nació en la Francia revolucionaria de 1795, como parte de la radical voluntad de simplificar todo lo que la monarquía había hecho complicado. Un kilo se definió como el peso de un decímetro cúbico de agua a cuatro grados centígrados. Lógico, racional, universal.
El sistema imperial británico es mucho más antiguo y caótico. La libra avoirdupois deriva del latín medieval "libra" (que significa balanza) y se estandarizó en Inglaterra en el siglo XIV. Una libra se dividió en dieciséis onzas, una onza en dieciséis dracmas, un dracma en tres escrúpulos. Cada subdivisión tenía sentido para algún oficio (mercaderes, boticarios, joyeros), pero el conjunto es un laberinto que sigue dando dolores de cabeza siglos después.
El Reino Unido empezó la conversión al sistema métrico en 1965 pero nunca terminó del todo. La sociedad británica usa kilos para alimentos en supermercados, pero sigue usando libras para hablar de su propio peso corporal, de bebés recién nacidos y del equipaje en aviones. Estados Unidos directamente no se convirtió: el sistema imperial sigue siendo el oficial.
Conclusión práctica: cuando un americano dice "doscientas libras", piensa en noventa kilos. Cuando un británico habla del peso de su bebé en "siete libras y media", son tres kilos y cuatrocientos gramos. Cuando ves una báscula de aeropuerto, comprueba en qué unidad mide antes de subir tu maleta.
La equivalencia exacta: una libra son cuántos gramos
Una libra avoirdupois (que es la unidad estándar tanto en Reino Unido como en Estados Unidos) equivale a cuatrocientos cincuenta y tres gramos con cincuenta y nueve milésimas. En la práctica del aeropuerto puedes redondear a cuatrocientos cincuenta y cuatro gramos por libra y casi nunca te equivocarás más de unos pocos gramos en una maleta entera.
Al revés: un kilo son dos libras con doscientos cinco. Eso significa que una maleta de veintitrés kilos no son cuarenta y seis libras, sino casi cincuenta y una. Es una diferencia importante si vas mirando las restricciones en la web de la aerolínea, que las publica en libras si tu billete es para una ruta transatlántica.
"El error más caro de mi vida fue una maleta de cincuenta y dos libras en un vuelo de Londres a Madrid. Estaba convencida de no pasarme. Cincuenta y dos libras son veintitrés con seiscientos, justo por encima del límite. Setenta y cinco euros de sobrepeso por no haber dedicado treinta segundos a la conversión." — Lucía Hernández, viajera frecuente Madrid-Londres.
Los límites de las principales aerolíneas en 2026
Esto no es una recopilación oficial, sino lo que cualquier viajero puede comprobar entrando en las webs de las aerolíneas a fecha de mayo de 2026. Las normas cambian con frecuencia, así que confirma siempre antes de volar.
| Aerolínea | Cabina (kg / libras) | Facturada turista (kg / libras) | Facturada business (kg / libras) | Sobrepeso por kilo extra |
|---|---|---|---|---|
| Iberia | 10 kg / 22 lb | 23 kg / 51 lb | 32 kg / 70 lb x2 | 15-25 EUR |
| British Airways | 23 kg / 51 lb | 23 kg / 51 lb | 32 kg / 70 lb x2 | 65 GBP por bulto |
| Ryanair | 10 kg / 22 lb (priority) | 20 kg / 44 lb | N/A | 11-25 EUR |
| Vueling | 10 kg / 22 lb | 23 kg / 51 lb | 32 kg / 70 lb | 12 EUR |
| American Airlines | 22 kg / 50 lb | 23 kg / 51 lb | 32 kg / 70 lb x2 | 100-200 USD |
| Lufthansa | 8 kg / 18 lb | 23 kg / 51 lb | 32 kg / 70 lb x2 | 50-150 EUR |
| Air Europa | 10 kg / 22 lb | 23 kg / 51 lb | 32 kg / 70 lb x2 | 20 EUR |
Reglas para la dimensión de la maleta, no solo el peso
El peso es la mitad de la batalla. La otra mitad son las dimensiones. Una maleta perfectamente dentro del peso permitido puede ser rechazada si excede los centímetros máximos por lado. Cada aerolínea tiene su propia tabla, pero hay reglas que se repiten.
Maleta de cabina estándar europea: cincuenta y cinco centímetros de alto, cuarenta de ancho, veinte de profundidad. Esto suele incluir ruedas y asas, no solo el cuerpo principal. Muchas maletas vendidas como "cabin size" superan estas medidas con las ruedas incluidas y son rechazadas en facturación.
Maleta facturada estándar: la suma de las tres dimensiones (alto más ancho más profundidad) no debe superar los ciento cincuenta y ocho centímetros (sesenta y dos pulgadas) en la mayoría de aerolíneas. Si tu maleta mide ochenta de alto, cincuenta de ancho y treinta de fondo, suma ciento sesenta. Vas dos centímetros por encima del límite.
La trampa de las low cost: muchas aerolíneas low cost europeas miden con plantillas de plástico en la puerta de embarque. Si tu maleta entra con dificultad, te cobran suplemento. Una maleta blanda y flexible suele salvarse. Una rígida exacta al límite, no siempre.
Truco para viajeros con maleta justa de medidas: si las ruedas son las que te sacan del límite, busca modelos con ruedas más planas o ruedas escondidas dentro del cuerpo de la maleta. La diferencia son uno o dos centímetros, suficientes para no tener que pagar setenta y cinco euros en el aeropuerto.
Por qué casi nunca conviene fiarse de la báscula doméstica
Esto te va a sonar conocido. Compras una báscula barata en un bazar, la usas para pesar la maleta antes de ir al aeropuerto y juras que te quedabas en veintidós kilos. Llegas al mostrador y la báscula del aeropuerto marca veinticuatro. ¿Quién miente?
Las dos básculas pueden estar bien, pero las domésticas tienen una tolerancia mucho más amplia. Una báscula calibrada para uso casero puede estar perfectamente dentro de norma con un error de hasta un kilo y medio. La del aeropuerto tiene certificado metrológico y un error máximo de cien gramos. Si tu báscula casera marca veintidós kilos, asume que en el aeropuerto puede marcar veintitrés y medio. Deja siempre dos kilos de margen.
Las diez cosas más pesadas que metemos en la maleta sin pensar
Si analizas el peso de los objetos que normalmente llevas en tu maleta, hay sorpresas. Voy a darte la tabla mental que más he repetido a viajeros novatos.
Un ordenador portátil de quince pulgadas: uno coma seis a dos kilos. Es decir, un sexto del peso de tu maleta de cabina solo en el portátil.
Una cámara fotográfica DSLR con objetivo: uno con dos a dos kilos. Más que muchos libros o jerseys juntos.
Un par de zapatos de cuero clásicos: uno con dos a uno con seis kilos. Por eso los viajeros experimentados llevan unas zapatillas de tela ligera, no botines.
Un libro de tapa dura de quinientas páginas: ochocientos gramos a un kilo. Una novela en bolsillo apenas trescientos. Razón principal por la que existen los e-readers.
Una botella de champú o gel de doscientos cincuenta mililitros: doscientos cincuenta gramos. Si llevas champú, acondicionador, gel, crema corporal y desodorante de tamaño normal, suman un kilo y medio. Pasa a formato viaje de cien mililitros o compra al llegar.
Un par de vaqueros: setecientos gramos a un kilo. Llevar más de dos pantalones para una semana es un error de novato.
Un secador de pelo profesional: ochocientos gramos a un kilo y medio. En hoteles de tres estrellas o superiores siempre hay uno. No te lo lleves.
Un cargador universal con todas las clavijas: doscientos gramos. Necesario si vuelas a Reino Unido o Estados Unidos.
Un jersey grueso de lana: cuatrocientos a seiscientos gramos. Si vas a clima cálido, deja todo el invierno en casa.
Una toalla de baño: cuatrocientos a setecientos gramos según material. Casi todos los alojamientos las incluyen. Cero razones para llevarla excepto si vas a camping.
La estafa silenciosa del equipaje de mano
El equipaje facturado suele estar bien medido. El de mano, no tanto. Aquí es donde las aerolíneas low cost han encontrado una mina de oro. Pesan tu maleta en la puerta de embarque, ya con todos los pasajeros nerviosos por subir al avión, y si te pasas, te cobran un suplemento de entre cincuenta y setenta y cinco euros. Por dos libras (menos de un kilo).
Una maleta de cabina con diez kilos de límite tiene sólo veintidós libras de margen. Si llevas un ordenador portátil de un kilo y medio, una cámara fotográfica de ochocientos gramos, dos botellas de agua, una sudadera y un par de libros, ya vas casi en el límite antes de meter la primera muda de ropa. Hazte el cálculo en libras y en kilos antes de salir de casa.
El método de las tres pilas para hacer la maleta sin pasarte
Una técnica que llevo años recomendando y que funciona. Antes de meter una sola cosa en la maleta, monta tres pilas en la cama o en el suelo.
Pila uno: imprescindible. Documentos, ropa interior (cinco-siete piezas para una semana), medicación habitual, gafas de repuesto, cargadores básicos. Esta pila pesa entre uno y dos kilos.
Pila dos: necesario según destino. Ropa apropiada para el clima y las actividades (tres camisas, dos pantalones, un abrigo si hace falta), un par de zapatos extra, neceser básico. Esta pila pesa entre cuatro y siete kilos.
Pila tres: opcional. Libro extra, secador, segundo par de zapatos elegantes, jersey "por si refresca", cuatro camisetas más "por si acaso". Esta pila pesa entre tres y cinco kilos y es donde se concentra todo el peso evitable.
Mete primero la pila uno. Pésala. Si te quedas con margen, añade la pila dos completa. Vuelve a pesar. Si todavía hay margen, evalúa con cuidado cada elemento de la pila tres. Lo que entre, entra justificado. Lo que no entra, no se mete a la fuerza.
Resultado: maletas con margen para los recuerdos del viaje (que pesan tanto como te crees) y sin sobrepesos pagados.
Trucos para pesar la maleta sin báscula
No tienes báscula en casa y mañana vuelas. Tres opciones que llevan funcionando toda la vida.
La primera, la báscula de baño. Pésate tú solo y apunta el peso. Luego pésate con la maleta en brazos. Resta el primer peso al segundo. Tienes el peso de la maleta con un error razonable de unos doscientos gramos arriba o abajo.
La segunda, la báscula del Mercadona o del supermercado de fruta del barrio. Vas con la maleta vacía a comprar el aceite del mes y, antes de salir, la pones en la báscula de fruta. Marca dos kilos vacía. Cuando estés haciendo la maleta en casa, sabrás que el límite real son veintiún kilos de contenido.
La tercera, las básculas portátiles para equipaje. Cuestan entre diez y quince euros y son una de esas inversiones que se amortizan en un solo viaje. Las hay digitales con un gancho que se ata al asa de la maleta y muestran el peso en libras y en kilos simultáneamente.
"Llevo treinta años trabajando como auxiliar de vuelo y puedo decirte que el sobrepeso es la primera fuente de discusiones en mostrador. La inmensa mayoría son malentendidos de unidades, no malas intenciones." — Pilar Aragonés, tripulante de cabina senior.
Estrategia para vuelos de conexión con aerolíneas distintas
Si tu vuelo tiene escalas con dos aerolíneas distintas (típico de viajes a Norteamérica y Asia), los límites de equipaje pueden cambiar entre tramos. Esto es uno de los errores más caros y menos comprendidos por el viajero medio.
Ejemplo real: Madrid-Londres con British Airways (cabina veintitrés kilos) y luego Londres-Toronto con Air Canada (cabina diez kilos). Si tu maleta de mano pesa quince kilos, en Madrid pasa sin problema. En el control de embarque en Londres te la van a hacer facturar pagando un suplemento, o reorganizar in situ delante de la cola.
Regla general: cuando hay tramos múltiples, prepárate para el límite más restrictivo. Investiga las normas de cada aerolínea antes de cerrar la maleta. Si la diferencia es importante, considera empacar pensando en el límite más bajo y aprovechar el más alto solo en cosas que pueden quedar en la maleta sin abrirse.
Si tu billete es con interlining (una sola reserva con dos aerolíneas), normalmente se aplica el límite de la aerolínea operadora del primer tramo. Si son dos reservas separadas, aplica cada aerolínea su norma de forma independiente, y entre tramos tienes que reorganizar.
Cómo hacer la maleta cuando el límite está en libras y tu báscula está en kilos
Pasos sencillos para no liarse. Anota el límite en libras que da la aerolínea. Multiplícalo por cero coma cuatro cinco tres y tendrás el límite en kilos. Una maleta de cincuenta libras son veintidós kilos con seiscientos. Una de setenta libras son treinta y un kilos con setecientos.
Si tu báscula es digital y permite cambiar de unidad, hazlo siempre antes de empezar. Si es analógica y marca solo en kilos, llévate apuntado el peso máximo permitido convertido. Tres números importantes para memorizar: veintitrés kilos son cincuenta libras y media. Veinte kilos son cuarenta y cuatro libras. Treinta y dos kilos son setenta y una libras.
El truco del sobre kilo y la prueba del agua
Hay dos métodos antiguos para conseguir que tu maleta entre dentro del límite sin tener que dejar cosas en casa. Te los cuento porque funcionan, aunque ningún profesional del sector turístico los recomendará nunca oficialmente.
El truco del bolsillo extra: muchas mochilas y bolsos de mano tienen compartimentos secundarios que no aparecen en la inspección visual del personal de embarque. Si vas justo de peso en la maleta principal, redistribuye los objetos pesados (libros, cargadores, ordenador) al bolso de mano. No es trampa: el bolso "personal" suele permitirse adicionalmente al equipaje de mano y rara vez se pesa.
La prueba del agua: si tu maleta tiene la posibilidad de comprimirse (la mayoría tiene una cremallera secundaria que aumenta el volumen), no la abras hasta que estés ya dentro del avión. Una maleta a punto de explotar levanta sospechas. Una maleta compacta y bien cerrada, no. Una vez dentro, ajustar el contenido en el compartimento superior es trabajo de cinco segundos.
Eso sí: no metas en el bolso de mano objetos prohibidos (líquidos por encima de cien mililitros, baterías sueltas de litio, objetos punzantes). Esos sí los detectan en el control de seguridad y te los confiscan sin contemplaciones.
Casos especiales: equipaje deportivo y artículos frágiles
Si viajas con una tabla de surf, una bicicleta o un instrumento musical, las reglas cambian. Cada aerolínea tiene su propio listado de equipaje especial con límites distintos y, en muchos casos, tarifas fijas independientes del peso. Una bici suele facturarse a un coste cerrado de entre cincuenta y ciento cincuenta euros, sin importar si pesa quince o veintisiete kilos, siempre que vaya dentro del límite máximo declarado por la compañía.
Lo mismo ocurre con maletas frágiles, instrumentos delicados y material profesional fotográfico. En estos casos, lo importante no es solo el peso, sino las dimensiones declaradas y la documentación. Si llevas equipo de valor superior a mil quinientos euros, declara siempre un valor especial al facturar, aunque cueste un suplemento. La cobertura básica de las aerolíneas suele topar en unos mil quinientos euros por bulto.
Cómo afectan las nuevas baterías de litio al peso permitido
Una novedad importante para vuelos en 2026: las regulaciones sobre baterías de litio se han endurecido. Esto no solo afecta a lo que puedes llevar, sino a cómo lo cuentas en el peso de la maleta.
Baterías de litio sueltas (las de móviles, cámaras o herramientas): solo en equipaje de mano, nunca en facturado. Cada batería debe ser inferior a cien watios-hora (Wh) para ir sin permiso especial. Las baterías entre cien y ciento sesenta Wh requieren aprobación previa de la aerolínea. Por encima de ciento sesenta están prohibidas en aviación comercial.
Móviles, ordenadores y cámaras con su batería integrada: van en cualquier maleta, pero las grandes (un portátil completo con su batería) tienen restricciones en algunas rutas hacia Estados Unidos y Reino Unido por motivos de seguridad. Llévalo siempre en cabina si es posible.
Cigarrillos electrónicos y vapeadores: prohibidos en maleta facturada en todas las aerolíneas. Solo equipaje de mano, descargados, en bolsa de seguridad.
El peso de un portátil con cargador supera fácilmente los dos kilos. Si llevas más de un dispositivo electrónico (portátil, tablet, cámara, móvil de repuesto), estás ocupando entre tres y cinco kilos del peso permitido en cabina. Tenlo en cuenta al hacer el cálculo.
Diferencia entre libra avoirdupois, libra troy y libra romana
Esto puede parecer una curiosidad sin importancia, pero a veces aparece en cosas tan tontas como los anuncios de oro en una web británica, donde el precio del metal sí está en libras troy. Para que conste: la libra avoirdupois (la del equipaje) son los cuatrocientos cincuenta y tres gramos. La libra troy (la de los metales preciosos) son trescientos setenta y tres con dos gramos. Y la libra romana antigua eran trescientos veintiocho gramos.
En el contexto de viajes, siempre se refieren a la avoirdupois. Pero si compras café en una tienda online estadounidense, también es la avoirdupois. Y si lees en una novela inglesa del siglo XIX que un caballero pesaba doscientas libras, eso son noventa kilos y medio. La cosa cambia solo en metales preciosos y, ocasionalmente, en farmacopea antigua.
Qué hacer si te pasas un kilo en la facturación: opciones reales
Llegas al mostrador, pones la maleta, marca veinticuatro coma cuatro y el límite es veintitrés. ¿Qué haces? Voy a darte las cinco opciones que tienes, ordenadas de menor a mayor coste.
Opción uno: redistribuir entre maletas. Si viajas con compañero o familia y otra maleta del grupo tiene margen, transfiere uno o dos kilos en la propia cola. Esta opción es gratis y la admiten todas las aerolíneas.
Opción dos: pasar el peso a tu equipaje de mano. Si todavía no has facturado y tu mochila o bolso de cabina tiene margen, abre la maleta y mete uno o dos objetos pesados (libros, zapatos) en el bolso. La maleta de mano rara vez se pesa con la misma severidad.
Opción tres: dejar algo en casa o en taquilla del aeropuerto. Algunos aeropuertos europeos grandes tienen taquillas de almacenamiento por dos o tres días, a precios entre cinco y diez euros al día. Si dejas algo no esencial y lo recoges al volver, te ahorras los sesenta o setenta del sobrepeso.
Opción cuatro: pagar el suplemento. Es la opción rápida y cara. En low cost europeas, doce a veinte euros por kilo. En aerolíneas tradicionales europeas, treinta a cincuenta euros por bulto facturado adicional. En vuelos transatlánticos, cien a doscientos euros por la maleta extra.
Opción cinco: facturar como segunda maleta. Si tienes un poco de margen presupuestario y mucho más que un kilo de exceso, comprar online una segunda maleta facturada antes de cerrar el embarque suele salir más barato que pagar el sobrepeso del aeropuerto. Pero requiere actuar rápido y con conexión.
Convertir el peso del equipaje en libras para EE. UU. paso a paso
Si vuelas a Estados Unidos, los carteles del aeropuerto suelen estar en libras. Tu maleta de veintitrés kilos (la máxima estándar en clase turista) hay que decir que pesa cincuenta y una libras. Pero la mayoría de aerolíneas estadounidenses ponen el límite en cincuenta libras, no en cincuenta y una. La diferencia es de menos de medio kilo, pero en el mostrador de Newark te lo van a cobrar.
La regla práctica: si vuelas a Estados Unidos, prepárate para un límite de veintidós kilos, no veintitrés. Y haz tus cuentas con esa cifra desde casa.
Maletas inteligentes con pesaje integrado: vale la pena
El mercado de las maletas con sensores integrados ha despegado entre 2024 y 2026. Hay tres categorías que conviene conocer.
Maletas con báscula incorporada en el asa: pesas la maleta levantándola por el asa principal y un sensor te muestra el peso en una pantalla pequeña o en una app del móvil. Marcas como Samsonite Cosmolite Smart, Travelpro Maxlite Air y Bluesmart 2 cuestan entre doscientos y cuatrocientos euros. La inversión se amortiza en seis o siete vuelos si ahorras un único cargo de sobrepeso.
Maletas con localización GPS: además del peso, conectan con tu móvil para saber siempre dónde está tu maleta. Útil si vuelas con conexiones complejas o destinos donde se pierde equipaje. Cuestan entre trescientos y seiscientos euros y suelen incluir cargador USB integrado y cerradura biométrica.
Maletas con expansión automática: ajustan su volumen para no superar las dimensiones máximas y avisan cuando estás llenando demasiado peso. Cuestan entre cuatrocientos y ochocientos euros y son sobre todo para viajeros de negocios frecuentes.
Mi opinión sin filtro: para un viajero casual que vuela dos o tres veces al año, no merece la pena. Una báscula portátil de quince euros cumple el mismo objetivo. Para un viajero de más de diez vuelos al año, una maleta con báscula integrada es práctica y duradera.
Preguntas frecuentes sobre conversión de libras a kilos para equipaje
¿A cuántos kilos equivalen cincuenta libras de equipaje?
Cincuenta libras son exactamente veintidós kilos con seiscientos ochenta gramos. La mayoría de aerolíneas estadounidenses ponen el límite en cincuenta libras, lo que equivale a unos veintidós kilos y medio en el sistema métrico.
¿Cuál es la fórmula exacta para pasar libras a kilos?
Multiplica las libras por cero coma cuatro cinco tres cinco nueve. El resultado son los kilos. Para una conversión rápida y aproximada, multiplica las libras por cero coma cuatro cinco. El error es de menos del uno por ciento.
¿Qué pesa más, una libra o un kilo?
Pesa más un kilo. Un kilo equivale a dos libras con doscientos cinco gramos, así que un kilo es más del doble que una libra. Es un error común creer lo contrario.
¿Las maletas se pesan en libras o en kilos en los aeropuertos europeos?
En los aeropuertos de la Unión Europea las básculas muestran kilos por normativa. En Reino Unido conviven libras y kilos, y en Estados Unidos y Canadá la mayoría muestran libras. La aerolínea suele indicar ambos límites en el billete.
¿Qué pasa si me paso por menos de un kilo en facturación?
Depende de la aerolínea y del agente. Muchas veces, si te pasas por menos de un kilo, te dejan pasar sin cobrar. Pero no es la norma: pueden cobrarte el equivalente al sobrepeso completo, que oscila entre doce y setenta y cinco euros según la compañía.
¿Las básculas de los aeropuertos están calibradas correctamente?
Sí. Las básculas de mostrador deben tener certificado metrológico anual obligatorio. La tolerancia legal es de cien gramos arriba o abajo. Si tienes dudas, puedes pedir que pesen la maleta en otro mostrador.
¿Puedo llevar la maleta a un peso superior si pago un suplemento previo?
Sí, muchas aerolíneas venden "equipaje extra" o "kilos adicionales" online antes del vuelo a precio reducido. Comprado en el mostrador del aeropuerto, el coste se multiplica entre tres y cinco veces.
¿Cómo se convierte una onza a gramos?
Una onza son veintiocho gramos con tres décimas. Dieciséis onzas hacen una libra. Útil si compras productos pequeños en tiendas estadounidenses con precios por onza.
¿Qué báscula portátil para equipaje recomiendas comprar?
Cualquiera digital que permita cambiar entre libras y kilos, con un gancho resistente y capacidad mínima de cincuenta kilos. En tiendas de viaje suelen costar entre diez y veinte euros. Marcas como Beurer, Salter o las genéricas de bazar funcionan bien.
¿Existe alguna app de móvil que convierta libras a kilos sin conexión?
Sí, casi cualquier conversor de unidades funciona sin internet. Y para tener una calculadora rápida en castellano sin descargar nada, puedes usar la herramienta de globaltool.eu desde el navegador del móvil.
Aerolíneas low cost europeas en 2026: cuál sale más rentable para equipaje
Si tu prioridad es el precio total (billete más equipaje), no solo el billete inicial, las low cost europeas se ordenan de forma distinta a como aparecen en buscadores como Skyscanner o Kayak.
Ryanair: ofrece la tarifa básica más barata pero el coste del equipaje es el más alto del sector. Una maleta facturada de veinte kilos comprada en el aeropuerto puede costar setenta y cinco euros. Si la compras online con tres días de antelación, treinta y cinco. Si la compras al hacer la reserva, veinte-veinticinco.
Vueling: tarifas algo más caras pero equipaje incluido más generoso. La tarifa Plus incluye una maleta facturada de veintitrés kilos sin coste adicional. Para viajes con mucha maleta, sale más rentable que Ryanair Plus equipaje.
easyJet: incluye un bolso pequeño en cabina y la maleta grande es opcional. Su precio por kilos extra es competitivo pero su política de objetos abandonados en la cola de embarque es flexible. Buen equilibrio precio-equipaje.
Wizz Air: muy similar a Ryanair en tarifas y restricciones. Particularmente estricta con las dimensiones del equipaje de mano en aeropuertos del este de Europa.
Volotea: opera principalmente rutas regionales españolas y europeas. Su política de equipaje es bastante restrictiva pero los precios de los suplementos son menores que Ryanair.
Conclusión práctica: si solo vas con equipaje de cabina ligero, Ryanair gana. Si necesitas facturar, compara siempre con Vueling y easyJet incluyendo el coste del equipaje en la búsqueda, no solo el billete.
Resumen práctico para llevar en la cabeza antes de hacer la maleta
Tres cifras te servirán para casi cualquier vuelo en el resto de tu vida.
Veinte kilos son cuarenta y cuatro libras: el límite de las low cost europeas en facturada.
Veintitrés kilos son cincuenta y una libras: el estándar de clase turista en vuelos de larga distancia, y el límite habitual de las aerolíneas estadounidenses (aunque ellos lo redondean a cincuenta libras justas).
Treinta y dos kilos son setenta libras y media: el máximo por bulto en business class y el tope absoluto que permite la mayoría de aerolíneas.
Memoriza estos tres números, deja siempre un margen de un kilo y medio para el error de las básculas domésticas, y nunca volverás a pagar setenta y cinco euros de sobrepeso por una mala conversión. Si quieres una herramienta para hacer el cálculo exacto en segundos, tienes el conversor de libras a kilos para equipaje en globaltool.eu directo y sin publicidad invasiva.
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