Tramos del IRPF 2026: tabla estatal, escala autonómica y cómo se calcula
Respuesta rapida
El IRPF español grava por tramos progresivos: cada euro que superas un umbral paga un tipo mayor, pero solo esa parte, no toda la renta. Sumando la escala estatal y la autonómica, el tipo marginal se mueve entre el 19% y el 47% según ingresos y comunidad. La cifra exacta depende de tu comunidad, tu situación familiar y tus reducciones.
El IRPF no aplica un único porcentaje sobre todo lo que ganas: divide tu base liquidable en franjas (tramos) y a cada una le corresponde un tipo distinto, cada vez más alto. La cuota final sale de sumar dos escalas paralelas, la estatal y la autonómica, por lo que el resultado varía según dónde vivas.
En términos generales, el tipo marginal combinado recorre un rango aproximado del 19% al 47% a medida que sube la base liquidable, aunque la escala exacta de tu comunidad autónoma puede diferir de la de referencia. Si quieres el número concreto para tu nómina, la calculadora de IRPF 2026 lo calcula aplicando tus datos reales.
¿Qué son los tramos del IRPF y por qué el impuesto es progresivo?
El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es un impuesto progresivo. Esto significa que no se aplica un tipo fijo sobre el total de lo que ganas, sino que tu base liquidable se divide en franjas o "tramos" y cada una tributa a un tipo distinto, creciente conforme sube la renta. Es una de las confusiones más habituales: mucha gente cree que si su salario "sube de tramo" empieza a pagar ese tipo más alto sobre todo su sueldo, y no es así. Solo la porción de renta que cae dentro de ese tramo superior paga el tipo superior; el resto sigue pagando lo que le corresponde a cada franja anterior.
En España, la cuota del IRPF no depende de una sola escala, sino de dos que se suman: la escala general estatal, igual para todo el territorio, y la escala autonómica, que aprueba cada comunidad dentro de su margen de competencia. El resultado final de tu declaración es la suma de ambas cuotas aplicadas sobre la misma base liquidable general.
Antes de entrar en las tablas, conviene fijar tres ideas que se repiten en toda la declaración:
- El IRPF distingue entre base liquidable general (trabajo, actividades económicas, alquileres) y base liquidable del ahorro (dividendos, intereses, ganancias patrimoniales), que tienen escalas de tramos diferentes.
- La cuota se calcula tramo por tramo, no aplicando el tipo marginal a toda la base.
- La escala autonómica cambia de una comunidad a otra, así que dos personas con el mismo sueldo pueden pagar cantidades distintas según dónde tengan su residencia fiscal a efectos del impuesto.
Con esas bases claras, vamos a la tabla que casi todo el mundo busca: los tramos estatales de la renta general.
Tabla de los tramos estatales del IRPF en 2026
La escala general estatal lleva años con la misma estructura de seis tramos, heredada de la reforma de 2015 y mantenida en ejercicios posteriores. Los importes de los umbrales de renta se fijan por ley y, salvo cambio normativo expreso, se mantienen estables de un ejercicio a otro. Esta es la escala estatal de referencia aplicable sobre la base liquidable general:
| Tramo de base liquidable general | Tipo estatal marginal |
|---|---|
| Hasta 12.450 € | 9,50% |
| De 12.450 € a 20.200 € | 12% |
| De 20.200 € a 35.200 € | 15% |
| De 35.200 € a 60.000 € | 18,50% |
| De 60.000 € a 300.000 € | 22,50% |
| Más de 300.000 € | 24,50% |
Esta tabla es solo la mitad de la fotografía. A estos porcentajes hay que sumarles el tramo autonómico correspondiente para llegar al tipo real que soportas. Cuando se toma como referencia la escala autonómica "por defecto" (la que se aplicaba de forma general antes de que cada comunidad empezara a aprobar la suya propia), el tipo combinado aproximado queda así, tramo por tramo: 19% hasta 12.450 €, 24% entre 12.450 y 20.200 €, 30% entre 20.200 y 35.200 €, 37% entre 35.200 y 60.000 €, 45% entre 60.000 y 300.000 €, y 47% a partir de 300.000 €. Este rango del 19% al 47% es el que suele citarse como "los tramos del IRPF en España", pero es orientativo: tu comunidad puede tener tramos, umbrales y tipos distintos, y conviene verificar la cifra exacta cada ejercicio.
La escala autonómica: por qué tus tramos no son los mismos que los de otra comunidad
Desde la cesión de competencias normativas a las comunidades autónomas, cada una puede aprobar su propia escala de tramos autonómicos, siempre dentro de ciertos límites fijados por la normativa estatal. Esto quiere decir que el número de tramos, los umbrales de renta en los que empieza cada uno y el tipo aplicable pueden variar de una comunidad a otra. Algunas comunidades han optado por escalas con más tramos y tipos más bajos en las rentas medias; otras mantienen una estructura más parecida a la escala de referencia; otras aplican tipos marginales superiores en las rentas altas.
Esto tiene consecuencias prácticas muy concretas: dos personas con idéntico salario bruto, mismas circunstancias familiares y mismas deducciones pueden acabar pagando cuotas distintas en la declaración de la renta solo por tener su residencia fiscal en comunidades diferentes. La diferencia no suele ser enorme en los tramos bajos, pero se agranda a medida que sube la base liquidable, porque ahí es donde más difieren los tipos marginales autonómicos.
Si quieres ver cómo cambia tu cuota según dónde resides, te interesa más la comparativa específica que un resumen genérico: la herramienta de IRPF por comunidades aplica la escala autonómica vigente en cada territorio y te permite comparar tu resultado en distintas comunidades con los mismos datos de partida.
Un matiz importante: Ceuta y Melilla, al no tener escala autonómica propia en el mismo sentido que las comunidades, aplican la escala complementaria estatal, y algunas comunidades ofrecen además bonificaciones o deducciones autonómicas (por nacimiento de hijos, alquiler, donativos, inversión en empresas de nueva creación, entre otras) que no afectan a los tramos en sí, pero sí reducen la cuota final a pagar.
Tipo marginal frente a tipo efectivo: el error que confunde a casi todo el mundo
El tipo marginal es el porcentaje que se aplica al último euro que ganas, el correspondiente al tramo más alto que alcanzas. El tipo efectivo (o tipo medio) es el resultado de dividir toda la cuota que pagas entre toda tu base liquidable. Son números distintos y el segundo es casi siempre bastante más bajo que el primero, porque solo una parte de tu renta tributa al tipo marginal; el resto tributa a los tipos, más bajos, de los tramos anteriores.
Vamos con un ejemplo numérico para verlo con claridad. Supongamos una persona con una base liquidable general de 30.000 € (una cifra ya después de restar gastos deducibles, reducciones y mínimos, solo con fines ilustrativos del cálculo por tramos), y usamos la escala combinada de referencia mencionada antes (19% / 24% / 30% / 37% / 45% / 47%):
| Tramo | Importe que cae en el tramo | Tipo aplicable | Cuota de ese tramo |
|---|---|---|---|
| Hasta 12.450 € | 12.450 € | 19% | 2.365,50 € |
| De 12.450 € a 20.200 € | 7.750 € | 24% | 1.860,00 € |
| De 20.200 € a 30.000 € (parte del tercer tramo) | 9.800 € | 30% | 2.940,00 € |
| Total | 30.000 € | — | 7.165,50 € |
La cuota resultante es 7.165,50 €. Si dividimos esa cuota entre la base liquidable de 30.000 €, obtenemos un tipo efectivo del 23,89%, muy por debajo del 30% que corresponde al tramo en el que se encuentra esta persona. Ese 30% es su tipo marginal: el que pagaría por cada euro adicional que ganase a partir de ahí, no el que paga sobre el conjunto de su renta.
Esta distinción es la que explica por qué subir de tramo no reduce nunca el neto que te queda en el bolsillo. Ganar un euro más solo hace que ese euro concreto pague el tipo del tramo superior; todo lo anterior sigue tributando igual que antes. Nadie "pierde dinero" por ascender de tramo, aunque la sensación de frustración al ver un tipo marginal alto en la nómina sea comprensible.
Mínimo personal y familiar: la parte de tu renta que no paga impuesto
Antes de aplicar la escala de tramos, Hacienda descuenta de tu base liquidable el llamado mínimo personal y familiar, una cantidad que se considera necesaria para cubrir necesidades básicas y que, por tanto, queda exenta de tributación. Cuanto mayor sea este mínimo, menor será la base sobre la que se aplican los tramos y, en consecuencia, menor la cuota resultante.
Los componentes habituales del mínimo son:
- Mínimo del contribuyente: una cantidad base (en torno a 5.550 € con carácter general), que aumenta si el contribuyente tiene 65 años o más, y de nuevo si tiene 75 años o más.
- Mínimo por descendientes: cifras crecientes según el número de hijos que dan derecho a la reducción (mayor cuantía por el segundo hijo que por el primero, y así sucesivamente), con un incremento adicional si el descendiente tiene menos de tres años.
- Mínimo por ascendientes: aplicable cuando conviven con el contribuyente familiares mayores de 65 años (o con discapacidad, sin límite de edad) y no superan ciertos límites de renta propia.
- Mínimo por discapacidad: del propio contribuyente, de descendientes o de ascendientes, con importes distintos según el grado de discapacidad reconocido.
Estos mínimos no son una deducción sobre la cuota, sino una reducción sobre la base: técnicamente se calculan aplicando la escala tanto a la base total como al mínimo personal y familiar, y la diferencia entre ambos resultados es la que determina el efecto real del mínimo. En la práctica, cuanta mayor sea tu situación familiar reconocida (hijos, mayores a cargo, discapacidad), menor será tu factura fiscal final para el mismo sueldo bruto.
Reducción por rendimientos del trabajo: un ajuste para las rentas más bajas
Además del mínimo personal y familiar, quienes obtienen rendimientos del trabajo (salarios, principalmente) por debajo de determinados umbrales tienen derecho a una reducción adicional sobre su rendimiento neto del trabajo, pensada para suavizar la carga fiscal en las rentas bajas y medias-bajas. El importe de esta reducción es mayor cuanto menor es el rendimiento neto, y va disminuyendo de forma progresiva hasta desaparecer por completo a partir de un determinado nivel de ingresos.
Esta reducción se aplica solo si, además, no se perciben otras rentas distintas de las del trabajo por encima de un límite reducido; en caso contrario, se pierde el derecho a aplicarla. Los importes concretos de los umbrales y de la cuantía máxima de la reducción se revisan y pueden actualizarse cada ejercicio, por lo que la cifra exacta que te corresponde en 2026 conviene comprobarla con tus datos reales en lugar de dar por buena una cifra de un año anterior.
El efecto combinado del mínimo personal y familiar más esta reducción por trabajo explica por qué muchos salarios moderados terminan con un tipo efectivo bastante inferior a lo que sugeriría, a simple vista, mirar solo la tabla de tramos.
Retenciones en la nómina: un anticipo, no el impuesto final
El porcentaje de retención que aparece en tu nómina cada mes no es tu tipo de IRPF definitivo, sino una estimación que tu empresa calcula al inicio del año (o cuando cambian tus circunstancias) para ir adelantando a Hacienda una parte de lo que previsiblemente pagarás en tu declaración anual. Ese cálculo tiene en cuenta tu salario anual estimado, tu situación familiar declarada (número de hijos, discapacidad, pensión de alimentos, entre otros datos del modelo 145) y, cada vez más, tu comunidad autónoma de residencia, ya que la escala autonómica influye también en el porcentaje de retención aplicable.
Esto explica dos situaciones frecuentes:
- Si tus circunstancias cambian a lo largo del año (te casas, tienes un hijo, cambias de empresa, cobras un ingreso extraordinario), la retención practicada durante los meses anteriores puede quedar desajustada respecto a tu cuota real.
- Cuando llega la declaración de la renta, se compara la suma de retenciones e ingresos a cuenta que ya soportaste con la cuota final calculada aplicando tramos, mínimos y reducciones. Si retuvieron de más, Hacienda te devuelve la diferencia; si retuvieron de menos, toca pagar.
Por eso es habitual ver a personas con el mismo sueldo bruto con resultados de declaración completamente distintos: no depende solo de cuánto ingresan, sino de cuánto les retuvieron por adelantado durante el año frente a lo que realmente les correspondía tributar.
Las rentas del ahorro tienen su propia escala, distinta de la general
Un matiz que se pasa por alto con frecuencia al hablar de "los tramos del IRPF": la escala de tramos que hemos descrito hasta ahora corresponde a la base liquidable general (salarios, actividades económicas, arrendamientos). Los dividendos, los intereses de cuentas y depósitos, y las ganancias patrimoniales derivadas de la venta de acciones, fondos, inmuebles u otros activos tributan por una escala distinta, la del ahorro, con tramos y tipos propios:
- Hasta 6.000 €: 19%
- De 6.000 € a 50.000 €: 21%
- De 50.000 € a 200.000 €: 23%
- De 200.000 € a 300.000 €: 27%
- Más de 300.000 €: 28%
Esta escala del ahorro es igual en todo el territorio, sin componente autonómico diferenciado, a diferencia de la escala general. Si tu renta combina sueldo con dividendos de acciones o venta de un fondo de inversión, tu declaración maneja dos escalas de tramos en paralelo, cada una sobre su propia base.
Cómo se traducen las diferencias autonómicas en tu bolsillo
Las comunidades autónomas no solo pueden mover los tipos de cada tramo: también pueden cambiar los umbrales de renta en los que empieza cada franja, añadir tramos adicionales en las rentas altas, o aprobar deducciones autonómicas propias que reducen la cuota final aunque no toquen la escala de tramos en sí (deducciones por nacimiento, por alquiler de vivienda habitual, por gastos de guardería, por donativos a entidades locales, entre otras).
El efecto acumulado de todo esto es que, para valorar cuánto pagarías realmente en una comunidad frente a otra, no basta con mirar el tipo marginal más alto de cada escala: hay que aplicar la escala completa, tramo por tramo, y restar las deducciones autonómicas a las que tengas derecho. Es exactamente el cálculo que evita hacer a mano la comparativa de IRPF por comunidades, pensada para quien se plantea un traslado de residencia fiscal o simplemente quiere entender por qué su cuota difiere de la de un familiar o compañero que vive en otra comunidad.
Cómo calcular en qué tramo estás y cuánto pagarás en la práctica
Para saber tu situación real, sin quedarte solo en la tabla general, el orden de trabajo es este:
- Reúne tus rendimientos íntegros del trabajo, actividades económicas, alquileres y capital mobiliario del ejercicio.
- Resta los gastos deducibles aplicables (cotizaciones a la Seguridad Social, gastos de la actividad si eres autónomo, cuotas sindicales, entre otros) para obtener el rendimiento neto.
- Aplica la reducción por rendimientos del trabajo si tu nivel de ingresos y tu tipo de renta te dan derecho a ella.
- Resta el mínimo personal y familiar que te corresponda según tu edad, hijos, ascendientes a cargo y discapacidad.
- Aplica la escala de tramos, estatal más autonómica, sobre la base liquidable resultante, tramo por tramo, como en el ejemplo numérico anterior.
- Resta las deducciones estatales y autonómicas a las que tengas derecho, y compara el resultado con las retenciones e ingresos a cuenta ya soportados.
Hacer este recorrido a mano es posible, pero exige tener a mano la escala autonómica exacta de tu comunidad para el ejercicio 2026, los importes actualizados del mínimo personal y familiar, y el tramo concreto de reducción por trabajo que te corresponde, datos que cambian de un año a otro y que conviene no dar por supuestos. Si prefieres evitar el cálculo manual y obtener una cifra ajustada a tu caso, con tu comunidad, tu situación familiar y tus retenciones ya introducidas, la calculadora de IRPF 2026 hace ese recorrido completo por ti en un par de minutos.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos tramos tiene el IRPF en España en 2026?
La escala estatal general tiene seis tramos, desde 9,50% hasta 24,50%. Al sumarle la escala autonómica de tu comunidad, el número de tramos combinados y sus tipos exactos pueden variar, porque cada comunidad autónoma aprueba su propia escala dentro de sus competencias.
¿Qué diferencia hay entre el tipo marginal y el tipo efectivo?
El tipo marginal es el porcentaje que se aplica solo al último euro ganado, el correspondiente al tramo más alto alcanzado. El tipo efectivo es la cuota total dividida entre toda la base liquidable, y suele ser bastante más bajo, porque el resto de la renta tributa a los tipos, menores, de los tramos anteriores.
¿Por qué mi vecino de otra comunidad paga menos IRPF que yo con el mismo sueldo?
Porque la parte autonómica del impuesto no es igual en todo el territorio. Cada comunidad puede fijar sus propios tramos, umbrales y deducciones, así que dos personas con idéntico salario y circunstancias familiares pueden acabar con cuotas distintas según su residencia fiscal.
¿A partir de qué renta empiezo a pagar el tipo del 47%?
Con la escala combinada de referencia, el tramo más alto (en torno al 47%) empieza a partir de 300.000 € de base liquidable general, y solo afecta a la parte de renta que supera esa cifra, no al conjunto de los ingresos. El umbral exacto puede variar según la escala autonómica aplicable en tu comunidad.
¿La escala de tramos es igual para todas las rentas?
No. La renta general (trabajo, actividades económicas, alquileres) tributa con la escala estatal más autonómica descrita en este artículo. Las rentas del ahorro (dividendos, intereses, ganancias patrimoniales) tienen su propia escala, igual en toda España, con tipos que van del 19% al 28%.
¿Qué es el mínimo personal y familiar y cómo afecta a mis tramos?
Es una cantidad exenta que Hacienda descuenta de tu base antes de aplicar los tramos, en función de tu edad, tus hijos, tus ascendientes a cargo y tu grado de discapacidad. Cuanto mayor sea ese mínimo, menor será la base sobre la que se calcula la cuota final.
¿Por qué mis retenciones de la nómina no coinciden con lo que pago en la declaración?
Porque la retención mensual es una estimación anticipada calculada al inicio del año con tus datos de entonces. Si tus circunstancias cambian, o si el cálculo no fue exacto, la declaración regulariza la diferencia: te devuelven si retuvieron de más, o tienes que pagar si retuvieron de menos.
¿Los tramos del IRPF suben cada año con la inflación?
No de forma automática. Los umbrales de la escala estatal se mantienen estables salvo que una ley los modifique expresamente, y lo mismo ocurre con muchas escalas autonómicas. Los mínimos personales y familiares y las reducciones sí se revisan con más frecuencia, por lo que conviene comprobar las cifras vigentes cada ejercicio.
¿Cómo sé en qué tramo estoy exactamente?
Necesitas calcular tu base liquidable general (ingresos menos gastos deducibles, reducciones y mínimo personal y familiar) y compararla con la escala combinada, estatal más autonómica, de tu comunidad. Una calculadora que aplique tus datos concretos evita errores frente a hacerlo a mano con tablas genéricas.
¿Pagar más porque subo de tramo significa que pierdo dinero neto?
No. Al ser un impuesto progresivo, solo la parte de renta que entra en el tramo superior paga el tipo más alto; el resto sigue tributando igual que antes. Ganar más siempre deja más dinero neto en el bolsillo, aunque el tipo marginal aplicable a esa parte adicional sea mayor.
¿Dónde consulto los tramos exactos aprobados por mi comunidad en 2026?
La escala autonómica de cada comunidad se publica en su normativa fiscal propia y puede cambiar cada ejercicio presupuestario. Para no tener que revisar boletines oficiales, una herramienta que compare comunidades con tus mismos datos, como la de IRPF por comunidades enlazada en este artículo, te da el resultado ya aplicado a tu caso.
En resumen
Los tramos del IRPF funcionan como una escalera: cada euro que superas un escalón paga el tipo de ese escalón, no el de toda la escalera. La escala estatal aporta la base común en todo el país, pero la parte autonómica es la que marca la diferencia real entre lo que pagas tú y lo que paga alguien con el mismo sueldo en otra comunidad. A eso hay que sumarle el mínimo personal y familiar, la reducción por rendimientos del trabajo y las retenciones ya adelantadas, que juntas explican por qué el tipo efectivo que terminas pagando suele quedar bastante por debajo del tipo marginal que aparece en la tabla. Las cifras de este artículo son de referencia y orientativas: para tu cifra exacta en 2026, con tu comunidad, tu situación familiar y tus retenciones ya incluidas, usa la calculadora de IRPF 2026.