
Crear códigos QR gratis: guía práctica para generar QR en segundos
Los códigos QR han pasado de ser una tecnología de nicho a estar absolutamente integrados en nuestra vida cotidiana. Restaurantes, comercios, carteles publicitarios, tarjetas de visita, productos, entradas de eventos y hasta pasaportes utilizan códigos QR para compartir información de forma instantánea. Y lo mejor es que crear un código QR es completamente gratuito y toma solo unos segundos. En esta guía te explicamos todo lo que necesitas saber sobre los códigos QR y cómo generarlos con nuestras herramientas de generación en GlobalTool.
¿Qué es un código QR?
QR significa «Quick Response» (respuesta rápida). Es un código de barras bidimensional que puede almacenar información de texto, URLs, datos de contacto, coordenadas geográficas, credenciales WiFi y mucho más. A diferencia de los códigos de barras tradicionales que son lineales y almacenan poca información, los códigos QR utilizan una matriz de puntos en dos dimensiones que permite almacenar miles de caracteres.
¿Ya tienes claro lo que buscas?
Si prefieres ir directamente a ver opciones, puedes hacerlo aquí. Si no, sigue leyendo.
Ver productos recomendados →Los códigos QR fueron inventados en 1994 por la empresa japonesa Denso Wave para rastrear piezas de automóviles en la fabricación. Aunque la tecnología existía desde hace décadas, su adopción masiva llegó con la pandemia de COVID-19, cuando la necesidad de interacciones sin contacto impulsó su uso en menús de restaurantes, pagos digitales y certificados sanitarios.
Tipos de información que puede contener un QR
URL/enlace web: El uso más común. El código redirige a una página web cuando se escanea. Perfecto para dirigir tráfico a tu sitio web, una página de producto, un formulario o cualquier recurso online.
Texto plano: Muestra un mensaje de texto al escanearlo. Útil para instrucciones breves, mensajes o información que no requiere conexión a internet.
Datos de contacto (vCard): Contiene nombre, teléfono, email, dirección y otros datos de contacto que se pueden guardar directamente en la agenda del teléfono. Ideal para tarjetas de visita digitales.
WiFi: Almacena el nombre de red, tipo de seguridad y contraseña. Al escanear el código, el dispositivo se conecta automáticamente a la red WiFi sin necesidad de introducir la contraseña manualmente. Perfecto para hoteles, restaurantes, oficinas y hogares.
Email: Preconfigura un correo electrónico con destinatario, asunto y cuerpo del mensaje. Al escanearlo, se abre la aplicación de correo con el mensaje listo para enviar.
Geolocalización: Contiene coordenadas GPS que abren la ubicación en la aplicación de mapas del dispositivo. Útil para indicar la ubicación exacta de un negocio o evento.
Evento de calendario: Incluye nombre del evento, fecha, hora y ubicación. Al escanearlo, se puede añadir directamente al calendario del dispositivo.
Hasta aquí, lo que cuenta todo el mundo. A partir de ahora entramos en lo que de verdad decide si tu QR funciona en la calle: la norma que hay detrás, la trampa de los planes «gratis» y el fraude por QR.
Cómo crear un código QR paso a paso
Generar un código QR es sencillo. El proceso básico es: selecciona el tipo de contenido (URL, texto, contacto, WiFi, etc.). Introduce la información correspondiente. Personaliza el diseño si lo deseas (colores, forma de los módulos, logo). Descarga el código QR en el formato que necesites (PNG para uso digital, SVG para impresión de alta calidad).
Todo el proceso toma menos de un minuto. Nuestro generador de QR en GlobalTool es gratuito, no requiere registro y genera códigos sin marcas de agua ni limitaciones de uso.
Consejos para crear códigos QR efectivos
Mantén el contenido breve: cuanta más información contenga un código QR, más denso será el patrón de módulos, lo que dificulta el escaneo, especialmente en tamaños pequeños o condiciones de poca luz. Para URLs largas, utiliza un acortador de enlaces —mejor si es de tu propio dominio— antes de generar el QR.
Prueba siempre antes de imprimir: Escanea el código QR con al menos dos dispositivos diferentes antes de mandarlo a imprenta o distribuirlo. Comprueba que la información es correcta y que el enlace funciona.
Usa un tamaño adecuado: Como regla general, el tamaño mínimo de un código QR es de 2×2 cm para distancias de escaneo cortas (mano). Para carteles o vallas publicitarias, el tamaño debe ser proporcional a la distancia de lectura: la regla es que el lado del QR debe ser al menos 1/10 de la distancia de escaneo.
Mantén el contraste: Los códigos QR funcionan mejor con colores oscuros sobre fondo claro. Puedes personalizar los colores, pero mantén siempre un alto contraste. Evita colores claros sobre fondo claro o colores similares entre fondo y módulos.
Añade una llamada a la acción: Un código QR solo no dice nada al usuario. Acompáñalo siempre con un texto que indique qué encontrará al escanearlo: «Escanea para ver el menú», «Escanea para obtener un descuento», «Escanea para conectarte al WiFi».
💡 Consejo rápido: Los precios y la disponibilidad cambian. Si quieres ver las opciones actualizadas, echa un vistazo.
Ver opciones actualizadas →QR estáticos vs. QR dinámicos
Los códigos QR estáticos contienen la información directamente en el código. Una vez generados, no se pueden modificar. Son gratuitos y no dependen de ningún servicio externo para funcionar.
Los códigos QR dinámicos contienen un enlace corto que redirige a la URL final. La ventaja es que puedes cambiar el destino sin regenerar el código. También permiten rastrear estadísticas de escaneo (cuántas veces, desde dónde, con qué dispositivo). La desventaja es que dependen de un servicio externo y los planes con funcionalidades avanzadas suelen ser de pago.
Para la mayoría de usos personales y pequeños negocios, los QR estáticos son suficientes y más fiables a largo plazo. Reserva los dinámicos para campañas de marketing donde necesites flexibilidad y análisis de datos. Más abajo desmenuzamos la decisión con una tabla y con la trampa que más disgustos causa.
Usos creativos de los códigos QR
Más allá de los usos obvios, los códigos QR tienen aplicaciones creativas. Restaurantes usan QR para enlazar a menús digitales actualizables al instante. Inmobiliarias colocan QR en carteles de «Se vende» que enlazan a galerías de fotos y vídeos del inmueble. Profesores crean QR que enlazan a material complementario en sus apuntes. Artistas incluyen QR en sus obras que enlazan a explicaciones o contenido multimedia relacionado.
También puedes usar QR para compartir tu red WiFi con invitados de forma elegante, crear tarjetas de visita interactivas o enlazar productos físicos con sus páginas de información online.
Cómo funciona un código QR por dentro
Un código QR no es un dibujo decorativo: es una estructura de datos con una norma internacional detrás, la ISO/IEC 18004. Entenderla por encima te ahorra la mayoría de los problemas de escaneo, porque casi todos vienen de romper alguna de sus reglas al maquetar.
Módulos, versiones y capacidad
Cada cuadradito del código se llama módulo. La rejilla completa se llama versión, y va de la 1 a la 40: la versión 1 mide 21×21 módulos y cada versión siguiente añade 4 módulos por lado, hasta los 177×177 de la versión 40. Cuantos más datos metas, más alta será la versión y más apretado quedará el patrón; por eso una URL de 200 caracteres genera un código que se ve visiblemente más «sucio» que uno de 30.
Los límites teóricos de la norma, con el nivel de corrección más bajo y en la versión 40, rondan los 7.089 dígitos si solo codificas números, 4.296 caracteres en modo alfanumérico y 2.953 bytes en modo binario. Son cifras de laboratorio: en la práctica, cualquier cosa por encima de los 300 caracteres empieza a ser incómoda de escanear con un móvil normal y una impresión pequeña.
Hay un detalle poco conocido que te puede salvar un cartel: el modo alfanumérico comprime mejor que el binario, pero solo admite dígitos, letras mayúsculas y unos pocos símbolos (espacio, $ % * + - . / :). Si escribes la URL entera en mayúsculas —HTTPS://EJEMPLO.COM/MENU— el generador puede usar ese modo y el QR sale con menos módulos, es decir, más legible al mismo tamaño. El nombre de dominio no distingue mayúsculas de minúsculas, así que funciona; la ruta después de la barra, en cambio, sí puede distinguirlas en algunos servidores, así que compruébalo antes de dar el arte por bueno.
Los patrones que hacen que el móvil lo encuentre
Dentro del código hay zonas que no llevan tus datos, sino que sirven para que el lector se oriente:
- Patrones de posición: los tres cuadrados grandes de las esquinas superior izquierda, superior derecha e inferior izquierda. Permiten al lector detectar el código, su tamaño, su rotación y su inclinación. Si los tapas o los rediseñas demasiado, el QR muere.
- Separadores: la franja en blanco alrededor de cada patrón de posición.
- Patrones de alineación: cuadraditos más pequeños que aparecen a partir de la versión 2 y aumentan según crece el código. Corrigen la deformación cuando el papel está curvado o la foto se toma en ángulo.
- Patrones de temporización: las dos líneas de módulos alternos que unen los patrones de posición y marcan la rejilla.
- Información de formato y de versión: bandas que indican el nivel de corrección de errores y la máscara aplicada.
- Zona de silencio: el margen limpio de cuatro módulos alrededor del código. No es opcional, es parte de la norma.
El resto de la superficie son tus datos, repartidos en zigzag y mezclados mediante una de las ocho máscaras posibles. La máscara evita que aparezcan manchas uniformes o patrones que el lector confundiría con los de posición. Es la razón por la que dos QR con el mismo contenido pueden verse distintos según el generador.
Corrección de errores: L, M, Q y H
Los QR usan corrección de errores Reed-Solomon, la misma familia de algoritmos que permitía leer un CD rayado. Se traduce en cuatro niveles, y elegir bien es la diferencia entre un adhesivo que aguanta seis meses a la intemperie y uno que deja de leerse al primer arañazo.
| Nivel | Datos recuperables (aprox.) | Efecto en el tamaño | Cuándo usarlo |
|---|---|---|---|
| L (Low) | ~7 % | El código más pequeño para el mismo contenido | Pantallas, PDF, entornos limpios y controlados |
| M (Medium) | ~15 % | Ligeramente mayor que L | Uso general: folletos, tarjetas, cartas de restaurante |
| Q (Quartile) | ~25 % | Notablemente más denso | Etiquetas de producto, embalaje, exteriores |
| H (High) | ~30 % | El más denso de los cuatro | QR con logo, superficies sucias, industria, intemperie |
Aquí está la explicación del truco del logo en el centro: no es magia, es redundancia. Cuando eliges el nivel H, casi un tercio de los módulos son información de recuperación, así que puedes tapar una parte del código con tu logotipo y el lector sigue reconstruyendo el contenido. La regla práctica: nivel H, logo centrado, y que no ocupe más de un 20-25 % de la superficie aunque la teoría diga 30 %. Y nunca lo pongas encima de los cuadrados de las esquinas.
Si vas a poner logo, sube a nivel H y vuelve a probar el escaneo con el logo puesto, no con el QR limpio. La mitad de los códigos que fallan en imprenta se probaron antes de añadir la marca encima.
Estático o dinámico: la decisión que más disgustos causa
Esta es la parte que casi ningún generador te explica, porque su negocio depende de que no la entiendas.
La diferencia real
En un QR estático, la información está literalmente dentro del dibujo. Si el código lleva https://tuweb.com/menu, ese texto está codificado en los módulos. Nadie puede apagarlo, no caduca, no depende de que una empresa siga existiendo dentro de tres años y funciona aunque el generador que usaste cierre mañana.
En un QR dinámico, el dibujo contiene una URL corta del proveedor, del tipo qr-de-alguien.com/a1b2c3, que redirige al destino real. El proveedor puede cambiar ese destino cuando quieras (esa es la ventaja) y cuenta cada escaneo. Pero también puede subir el precio, cerrar el servicio, caerse un martes por la tarde o desactivar tu enlace cuando termine la prueba gratuita.
| Criterio | QR estático | QR dinámico |
|---|---|---|
| Coste | Gratis, siempre | Gratis solo en pruebas o planes limitados; después, suscripción |
| ¿Se puede cambiar el destino? | No: hay que generar otro código | Sí, sin reimprimir |
| ¿Caduca? | Nunca | Depende del proveedor y de tu plan |
| Estadísticas de escaneo | No, salvo que uses parámetros UTM en tu web | Sí (escaneos, hora, país, tipo de dispositivo) |
| Densidad del código | Mayor si la URL es larga | Menor: el enlace corto siempre ocupa poco |
| Dependencia de terceros | Ninguna | Total |
| Privacidad | El proveedor no ve nada | El proveedor registra a quien escanea |
| Uso recomendado | Wifi, vCard, menús con URL propia, etiquetas permanentes | Campañas con destino cambiante y presupuesto de marketing |
La trampa de los generadores «gratis»
El patrón se repite y conviene reconocerlo. Buscas «generador de QR gratis», entras en una web con un formulario muy pulido, pones tu enlace, personalizas colores y descargas el PNG. Imprimes 2.000 flyers. Semanas después, el código deja de llevar a tu página: muestra un aviso de que la prueba ha terminado, una página del proveedor o directamente un error.
¿Qué ha pasado? Que ese generador te entregó un QR dinámico sin decírtelo con claridad. La palabra «gratis» era cierta para generar el dibujo, no para mantener la redirección viva. Señales de alarma antes de descargar:
- Te pide crear una cuenta para descargar el código.
- Te ofrece «editar el destino más tarde» o «ver estadísticas»: eso solo es posible si el QR apunta a su dominio.
- Habla de «prueba gratuita de X días» en cualquier parte de la interfaz.
- El botón de descarga en alta calidad o en SVG está detrás de un plan.
La comprobación definitiva cuesta diez segundos: escanea el código con la cámara del móvil y lee la URL que aparece en pantalla antes de abrirla. Si no es tu dominio, ese QR no es tuyo. Da igual lo bonito que sea.
Cómo tener lo mejor de los dos mundos sin pagar
Existe una solución que usan muchas empresas y que casi nadie explica en las guías: crea una URL corta en tu propio dominio (por ejemplo tuweb.com/menu) que redirija con un 301 o un 302 al destino real, y codifica esa URL en un QR estático. Resultado: puedes cambiar el destino todas las veces que quieras tocando la redirección en tu servidor, el código impreso sigue siendo válido, no dependes de ningún proveedor y las visitas se miden en tu propia analítica. La única condición es mantener el dominio vivo, que es algo que ya haces.
Norma de la casa: nada que se vaya a imprimir en papel, vinilo o metal debería depender de la suscripción de un tercero. Si el soporte dura años, el enlace también tiene que durar años.
Qué se puede meter dentro de un QR (y con qué sintaxis)
Un QR no «sabe» qué es lo que lleva dentro: guarda una cadena de texto y el móvil decide qué hacer con ella según cómo empiece. Conocer esas cadenas te permite generar códigos a mano, revisar los que te pasan y detectar contenidos raros.
| Tipo | Formato de la cadena | Qué hace el móvil |
|---|---|---|
| Enlace web | https://ejemplo.com/pagina | Ofrece abrir la página en el navegador |
| Texto | Texto libre | Lo muestra en pantalla, sin conexión |
| Wifi | WIFI:T:WPA;S:NombreRed;P:contrasena;H:false;; | Propone conectarse a la red |
| Contacto (vCard) | BEGIN:VCARD ... END:VCARD | Propone guardar el contacto |
| Contacto (MECARD) | MECARD:N:Apellido,Nombre;TEL:...;; | Igual que vCard, con menos caracteres |
| Teléfono | tel:+34600000000 | Abre el marcador con el número |
| SMS | SMSTO:+34600000000:texto | Abre el SMS redactado |
mailto:hola@ejemplo.com?subject=Hola | Abre el correo con asunto | |
| Ubicación | geo:39.4699,-0.3763 | Abre la app de mapas en ese punto |
| Evento | BEGIN:VEVENT ... END:VEVENT | Propone añadirlo al calendario |
El QR de wifi, con sus trampas
Es el uso doméstico más agradecido: un código pegado en la nevera y se acabó dictar la contraseña letra por letra. Dos avisos. El primero: si la contraseña contiene ;, ,, :, " o \, hay que escaparla con una barra invertida delante o el código se leerá mal. El segundo, más serio: ese QR contiene la contraseña en texto claro. Cualquiera que le haga una foto se la lleva puesta. Para un domicilio suele dar igual; para una empresa, la práctica correcta es publicar el QR solo de la red de invitados, con la red principal aislada de ella.
Si vas a crear una contraseña nueva para esa red de invitados, hazlo con criterio: puedes apoyarte en nuestro generador de contraseñas seguras y evitar el clásico nombre del negocio seguido de tres números.
vCard: la tarjeta de visita que sí se guarda
Una vCard mete nombre, empresa, cargo, teléfonos, correo, web y dirección en una sola cadena. Ojo con el tamaño: cada campo suma caracteres y una vCard completa genera un código muy denso, difícil de escanear si la imprimes pequeña en una tarjeta. Dos soluciones: usar MECARD, que es más compacto, o codificar simplemente la URL de tu página de contacto y dejar que sea la web la que ofrezca el archivo .vcf. La segunda opción, además, te deja actualizar tus datos sin reimprimir nada.
Pagos: por qué el QR de tu banco no lo genera un generador cualquiera
Los QR de pago no son enlaces normales. Siguen especificaciones propias del sector —la familia de estándares de EMVCo para códigos de pago, que estructura el contenido en campos con identificador, longitud y valor— y muchos incluyen datos del comercio, del importe y de la operación. En España, los pagos entre particulares o a comercios mediante QR se hacen desde las aplicaciones bancarias o desde Bizum, que generan ellas el código con sus propias reglas y su propia validación.
La consecuencia práctica es doble. Uno: no intentes fabricar un QR de cobro con un generador genérico, no funcionará. Dos, y más importante: desconfía por sistema de cualquier QR de pago que no hayas generado tú desde tu app. Un QR impreso en un cartel que pide un pago es el vector de fraude más rentable que existe ahora mismo, y de eso hablamos justo debajo.
Diseño e impresión: las reglas que evitan el 90 % de los fallos
Tamaño mínimo y distancia de lectura
La regla que se usa en artes gráficas es la proporción 1:10: el lado del código debe medir, como mínimo, una décima parte de la distancia desde la que se va a escanear. Es una regla conservadora y por eso funciona: deja margen para móviles con cámaras mediocres, luz mala y pulso tembloroso.
| Soporte | Distancia típica de escaneo | Lado mínimo del QR (regla 1:10) |
|---|---|---|
| Tarjeta de visita, etiqueta | 20 cm | 2 cm |
| Carta de restaurante, folleto | 30 cm | 3 cm |
| Cartel de mostrador, adhesivo de escaparate | 50 cm | 5 cm |
| Póster A3 en pared | 1 m | 10 cm |
| Cartel de obra, mupi | 3 m | 30 cm |
| Lona o valla | 8 m | 80 cm |
Por debajo de 2 cm de lado, las imprentas empiezan a sufrir: el módulo individual se vuelve tan pequeño que la ganancia de punto de la tinta lo emborrona. Si necesitas ir muy pequeño, reduce el contenido (URL corta), baja a nivel de corrección M o L y sube la resolución del archivo.
Zona de silencio y contraste
La zona de silencio son los cuatro módulos de margen limpio alrededor del código. El error clásico es maquetar el QR pegado al borde del papel, encima de una foto o justo al lado de un titular. El lector necesita ese blanco para saber dónde acaba el código; sin él, muchos escáneres ni lo intentan.
Sobre el color: el principio es oscuro sobre claro. Puedes usar tu color corporativo para los módulos siempre que sea oscuro y el fondo claro, con una diferencia de luminosidad amplia. Lo que falla de forma sistemática es invertir (módulos claros sobre fondo oscuro): algunos lectores modernos lo resuelven, muchos no, y tú no controlas con qué móvil te van a escanear. Tampoco pongas degradados encima de los patrones de posición ni uses colores de luminosidad parecida, aunque en pantalla te parezcan distintos: si dudas, imprime en blanco y negro y comprueba que se distinguen.
Detalles de imprenta que arruinan un código
- Exporta en vectorial (SVG, EPS o PDF). Un PNG a 300 ppp sirve; un JPG no, porque su compresión inventa artefactos justo en los bordes de los módulos.
- Negro plano, no compuesto. En CMYK, pide el código en 100 % negro. Un negro construido con las cuatro tintas se desplaza en el registro y difumina los bordes.
- Mate mejor que brillo. El barniz brillante y el plastificado provocan reflejos que ciegan la cámara, sobre todo bajo focos de tienda.
- Superficies planas. Un QR en una botella curva, en un pliegue del tríptico o cruzando un lomo se deforma. Si no queda otra, súbelo de tamaño y usa nivel Q o H.
- No lo estires. El código es cuadrado. Deformarlo para que «encaje» en el diseño lo inutiliza.
- Vinilo de exterior. Para intemperie, nivel H, laminado UV mate y tamaño generoso: el sol y la lluvia degradan la tinta antes de lo que crees.
Acompáñalo de texto
Un cuadrado negro sin contexto no invita a nadie a sacar el móvil. Escribe qué hay al otro lado y, si puedes, qué se gana: «Escanea para ver la carta», «Escanea y conéctate al wifi», «Escanea para descargar el manual». Y añade siempre la alternativa en texto: la dirección web escrita debajo. Sirve para quien no puede o no quiere escanear y, de paso, es la primera medida antifraude, porque permite a cualquiera comparar el destino con lo impreso.
Quishing: el fraude por código QR y cómo no caer
El quishing (de QR + phishing) consiste en colocar un código fraudulento donde la víctima espera uno legítimo, para llevarla a una web falsa que le pide datos bancarios o credenciales. Funciona muy bien por tres motivos: el usuario no puede ver a simple vista adónde lleva un QR, el móvil enseña la dirección en una tira minúscula que casi nadie lee, y los filtros de correo no analizan el contenido de una imagen.
Dónde aparecen
- Parquímetros y zonas de estacionamiento regulado: una pegatina encima del código oficial que lleva a una pasarela de pago falsa.
- Cartas de restaurante y mesas: adhesivos sustituidos que llevan a un formulario de «registro» pidiendo datos personales.
- Falsas multas o avisos en el parabrisas, y cartas en papel imitando a organismos públicos o a empresas de paquetería.
- Puntos de recarga de vehículo eléctrico, taquillas, bicis y patinetes compartidos.
- Correos electrónicos corporativos con un QR para «reactivar la verificación en dos pasos», pensados para que la víctima use el móvil personal y escape del control de seguridad de la empresa.
Cómo comprobar un QR antes de abrirlo
- Lee la URL completa que muestra la cámara antes de tocar nada. Tanto iOS como Android la enseñan en la notificación o en la barra inferior.
- Mira el dominio justo antes de la primera barra, no el principio de la dirección.
ayuntamiento.pagos-online.xyzno es el ayuntamiento: el dominio real ahí espagos-online.xyz. - Sospecha de los acortadores y de los dominios recién creados, con guiones raros o extensiones poco habituales.
- Toca el adhesivo. Si notas relieve, burbujas, un borde levantado o dos capas, hay una pegatina encima de la original. Es la señal más fiable en la calle.
- No introduzcas nunca credenciales ni datos de tarjeta en una web a la que has llegado escaneando un código. Si hay que pagar, hazlo desde la app oficial del ayuntamiento, del operador o de tu banco, o tecleando tú la dirección.
- Desconfía de la urgencia. «Su vehículo será retirado», «última oportunidad», «su cuenta se bloqueará hoy»: es el mismo guion del phishing de siempre.
Un QR no es más que un enlace que no puedes leer. Trátalo con la misma desconfianza con la que tratarías un enlace acortado que te llega por SMS de un número desconocido.
Si crees que has picado
Corta la conexión con la página y no completes ningún formulario. Si ya has introducido datos bancarios, llama de inmediato al teléfono de tu banco que figura en el reverso de tu tarjeta o en la app —nunca a un número que aparezca en la web sospechosa— y pide el bloqueo. Si eran credenciales, cámbialas desde la aplicación oficial y revisa los dispositivos con sesión abierta. Guarda capturas de la web y una foto del código físico, y denuncia ante la Policía Nacional o la Guardia Civil. En España, el INCIBE mantiene una línea gratuita de ayuda en ciberseguridad, el 017, que orienta sobre los pasos a seguir. Si el fraude afectaba a datos personales de clientes de tu empresa, valora también la notificación a la Agencia Española de Protección de Datos dentro de los plazos que marca el RGPD.
Qué puedes hacer tú si publicas QR
Si eres quien pone los códigos, ponte del lado del usuario: imprime la URL en texto debajo del código, usa siempre tu propio dominio en lugar de un acortador de terceros, plastifica o graba los adhesivos para que sea difícil pegar algo encima, y revisa físicamente los soportes con cierta periodicidad. En hostelería, ten la carta en papel disponible para quien la pida.
Medir cuántas veces se escanea tu QR sin pagar una suscripción
La estadística de escaneos es el gran argumento comercial de los planes de pago, pero se puede aproximar muy bien sin ellos. La clave es que un QR estático no cuenta escaneos, aunque la página de destino sí cuenta visitas.
El método: añade parámetros UTM a la URL que codificas, por ejemplo https://tuweb.com/menu?utm_source=qr&utm_medium=offline&utm_campaign=carta-verano. Cada visita procedente de ese código aparecerá etiquetada en tu analítica. Si usas códigos distintos en soportes distintos —mesa, escaparate, flyer—, cambia el valor de utm_content en cada uno y sabrás cuál funciona.
Dos matices honestos. Uno: no todo escaneo termina en visita; si alguien escanea y cierra, no lo verás. Dos: los parámetros alargan la URL y densifican el código, así que combínalo con la redirección propia que comentábamos antes (que el QR lleve una URL corta y sea tu servidor quien añada los parámetros al redirigir). Con eso tienes código pequeño, medición limpia y cero dependencia externa.
Si prefieres números redondos y comparables entre soportes, apóyate en las calculadoras del sitio para calcular el coste por escaneo de cada tirada y decidir dónde repetir la inversión.
Privacidad, accesibilidad y otros detalles que sí importan
RGPD cuando el QR lleva a un formulario
El código en sí no trata datos personales, pero lo que hay al otro lado casi siempre sí. Si el QR lleva a un formulario de contacto, una lista de correo o una reserva, se aplican las reglas de siempre: informar de quién es el responsable, para qué se usan los datos y con qué base jurídica, recoger el consentimiento cuando toque y permitir ejercer los derechos de acceso, rectificación y supresión.
Hay un punto que suele pasarse por alto: si usas un proveedor de QR dinámicos, ese proveedor registra la dirección IP, la hora y el tipo de dispositivo de quien escanea. Eso es un tratamiento de datos por cuenta tuya, así que necesitas un contrato de encargado del tratamiento con él y deberías comprobar dónde se alojan esos registros. Otra razón más para quedarte con el QR estático y tu propia analítica.
Accesibilidad: el QR nunca puede ser la única vía
No todo el mundo lleva un móvil con cámara decente, con datos, con batería o con la destreza necesaria para enfocar un cuadrado pequeño. Un código QR debería ser siempre un atajo, no la única puerta. La normativa europea de accesibilidad de productos y servicios, traspuesta en España mediante la Ley 11/2023, viene empujando en esa dirección para determinados servicios digitales desde el 28 de junio de 2025, y algunas comunidades autónomas y ayuntamientos han aprobado exigencias propias en hostelería y comercio. Si tu caso puede estar afectado, consulta la normativa vigente en tu territorio y, en asuntos con consecuencias legales o económicas, a un profesional.
Al margen de la obligación, es sentido común comercial: la carta en papel a quien la pida, la contraseña del wifi escrita en la recepción y la dirección web impresa bajo el código no cuestan nada y evitan perder clientes.
Un QR no caduca, pero su destino sí
El dibujo dura para siempre; la página a la que apunta, no. Los códigos impresos en manuales, etiquetas o placas siguen ahí años después de que la web se haya rediseñado. Antes de un cambio de estructura en tu sitio, haz inventario de qué URLs están impresas en el mundo físico y mantenlas vivas con redirecciones. Es el fallo más común y el más fácil de evitar.
Errores frecuentes: la lista de comprobación antes de imprimir
- ¿Has escaneado el código con al menos dos móviles distintos, uno iOS y uno Android, desde el archivo final y no desde la vista previa?
- ¿Lo has probado impreso, al tamaño real y con la luz del sitio donde va a estar?
- ¿Respeta la zona de silencio de cuatro módulos?
- ¿El contraste es oscuro sobre claro y aguanta en blanco y negro?
- ¿El nivel de corrección es coherente con el soporte (H si lleva logo o va a la intemperie)?
- ¿La URL codificada es de tu dominio y no del generador?
- ¿Lleva https y funciona sin redirecciones encadenadas?
- ¿Hay un texto que explique qué pasa al escanear y la dirección escrita como alternativa?
- ¿El archivo es vectorial o un PNG a 300 ppp, y no un JPG?
- ¿La página de destino se ve bien en móvil y carga rápido con datos móviles?
Herramientas complementarias
Un generador de QR es aún más útil cuando se combina con otras herramientas. Si necesitas crear contraseñas seguras para el WiFi que compartirás por QR, usa nuestro generador de contraseñas. Si incluyes datos numéricos, nuestras calculadoras te ayudan a verificarlos. Y para proyectos más amplios de marketing digital, puedes encontrar recursos adicionales en ivanescudero.com.
Preguntas frecuentes sobre crear códigos QR gratis
¿Los códigos QR gratis caducan?
Un QR estático no caduca nunca: la información está dentro del propio dibujo y sigue funcionando aunque el generador desaparezca. Lo que caduca son los QR dinámicos, que solo contienen un enlace corto del proveedor y dejan de redirigir cuando termina la prueba o cancelas la suscripción. Si el generador te pidió cuenta o te ofrece cambiar el destino, tienes un dinámico.
¿Cómo sé si mi QR es estático o dinámico?
Escanéalo con la cámara del móvil y lee la dirección que aparece antes de abrirla. Si es tu dominio o el contenido real (una vCard, unos datos de wifi), es estático. Si es un dominio del generador con un código corto detrás, es dinámico y depende de ese servicio para seguir funcionando.
¿Se puede cambiar el destino de un QR ya impreso sin pagar?
Sí, si has sido previsor. Codifica una URL corta de tu propio dominio (por ejemplo tuweb.com/menu) en un QR estático y configura una redirección en tu servidor. Cuando quieras cambiar el destino, modificas la redirección y el código impreso sigue valiendo. Si en su día codificaste la URL final directamente, no hay forma de cambiarlo: hay que generar otro código.
¿Qué tamaño mínimo debe tener un código QR para que se lea?
La regla de artes gráficas es 1:10: el lado del código debe medir al menos una décima parte de la distancia de escaneo. Para lectura en mano (unos 20-30 cm) bastan 2 o 3 cm de lado; para un póster leído a un metro, 10 cm; para una lona vista a ocho metros, 80 cm. Por debajo de 2 cm la impresión empieza a emborronar los módulos.
¿Por qué mi QR con logo no se escanea?
Por dos motivos habituales: el nivel de corrección de errores es demasiado bajo o el logo ocupa demasiado. Genera el código con nivel H, que permite recuperar en torno al 30 % de la información, coloca el logo centrado y no dejes que pase del 20-25 % de la superficie. Y nunca lo pongas encima de los tres cuadrados de las esquinas, que son los que permiten al móvil localizar el código.
¿Puedo poner un código QR de colores o invertido?
De colores sí, siempre que los módulos sean oscuros sobre un fondo claro y el contraste sea alto. Invertirlo (claro sobre oscuro) es arriesgado: algunos lectores lo resuelven y otros no, y tú no controlas con qué móvil te van a escanear. Comprueba el diseño en blanco y negro antes de darlo por bueno.
¿Es seguro compartir la contraseña del wifi con un QR?
En casa, sí para el uso normal, pero ten en cuenta que la contraseña viaja en texto claro dentro del código: quien le haga una foto se la lleva. En un negocio, publica solo el QR de la red de invitados y mantén la red principal aislada de ella. Si la contraseña lleva punto y coma, coma, dos puntos, comillas o barra invertida, hay que escaparlos con una barra invertida delante.
¿Qué es el quishing y cómo lo detecto?
Es el phishing hecho con códigos QR: pegatinas fraudulentas sobre códigos legítimos en parquímetros, cartas de restaurante o puntos de recarga, y también QR incrustados en correos. Para detectarlo, lee la URL completa que muestra la cámara antes de abrirla, fíjate en el dominio que va justo antes de la primera barra, y palpa el adhesivo: si notas relieve, burbujas o doble capa, hay una pegatina encima de la original.
¿Cuántos caracteres caben en un código QR?
La norma ISO/IEC 18004 llega, en su versión 40 y con el nivel de corrección más bajo, a unos 7.089 dígitos, 4.296 caracteres alfanuméricos o 2.953 bytes. Son máximos teóricos: en la práctica, pasar de unos 300 caracteres genera un código tan denso que cuesta escanearlo con un móvil corriente a tamaño pequeño.
¿Puedo saber cuántas veces han escaneado mi QR sin pagar?
De forma aproximada, sí. Un QR estático no cuenta escaneos, pero la página de destino cuenta visitas: añade parámetros UTM a la URL que codificas y verás en tu analítica las visitas que llegan desde ese código, con un valor distinto para cada soporte. No verás a quien escanea y cierra sin entrar, pero sirve para comparar qué cartel funciona mejor.
¿Hay que pagar derechos por usar códigos QR?
No. Denso Wave, la empresa japonesa que creó el formato en 1994, mantiene la marca «QR Code» pero decidió no ejercer sus derechos de patente sobre la tecnología, y el formato está recogido en una norma ISO abierta. Puedes generar y usar códigos QR con fines comerciales sin licencias ni cánones.
¿En qué formato debo descargar el QR para la imprenta?
En vectorial: SVG, EPS o PDF, que se pueden ampliar sin perder definición. Si solo tienes PNG, que sea a 300 ppp al tamaño final. Evita el JPG, porque su compresión genera artefactos en los bordes de los módulos. Y pide el negro al 100 % en un solo canal, no compuesto con las cuatro tintas.
Conclusión
Crear códigos QR es gratuito, rápido y accesible para cualquier persona. La diferencia entre un código que funciona durante años y uno que da problemas está en tres decisiones que ya conoces: generarlo estático apuntando a tu propio dominio, elegir el nivel de corrección adecuado al soporte y respetar tamaño, contraste y zona de silencio al imprimir. Añade la comprobación de seguridad —leer siempre la URL antes de abrir un código ajeno— y tendrás cubierto tanto el lado de quien publica como el de quien escanea. Prueba nuestro generador de códigos QR en GlobalTool y empieza a crear QR profesionales en segundos.
Escrito por el equipo de GlobalTool
Revisamos y actualizamos este contenido periódicamente para garantizar información precisa y útil. Esta guía se apoya en la norma ISO/IEC 18004 y en prácticas habituales de artes gráficas y ciberseguridad; no incluye reseñas de usuarios ni pruebas de laboratorio propias.
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Recomendación
Generar un QR gratis es fácil; que ese QR encaje con tu marca y se vea profesional ya es otra historia. Ahí es donde una buena herramienta de diseño marca la diferencia.
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